David Hume expone su teoría acerca de las percepciones, utilizando conceptos como los de impresión e idea y manteniendo su posición empirista que subraya la importancia de la intuición sensible por sobre la intelectual.

Breve biografía de David Hume

David Hume nació en Edimburgo, el 26 de abril de 1711. Luego de terminar sus estudios en la universidad de su ciudad, se dirigió a Bristol, donde se dedicó al comercio.

Más tarde se dirigió a Francia, donde escribió su Tratado de la naturaleza humana. En 1739 aparecieron los primeros dos volúmenes y en 1740 el tercero. Este libro no tuvo, en principio, gran repercusión. Posteriormente se publicaron sus Ensayos morales y políticos, que lograron llamar más la atención.

En 1746 fue llamado por el general Saint Clair para ir a una misión a Viena y Turín. Como sus últimos escritos tuvieron aceptación, publicó también su Investigación sobre el entendimiento humano.

En 1751 se emplea como bibliotecario y escribe su primer tomo de la Historia de Inglaterra, pero tampoco tuvo gran éxito.

Entre los años 1763 y 1765 se estableció como secretario de la embajada de París. En ese momento fue reconocido con grandes elogios en el ambiente filosófico y literario. Al año siguiente, se trasladó a Inglaterra acompañado por Rousseau.

En 1768 fue secretario de Estado en Londres y un año después volvió a su país. Allí se estableció hasta el día de su muerte, el 25 de agosto de 1776.

Al año siguiente de su fallecimiento, apareció Mi propia vida, una autobiografía que permitió conocer verdaderamente su historia y sus pensamientos.

El empirismo

El empirismo es una doctrina filosófica que afirma que el conocimiento proviene de la materia sensible. Privilegia la intuición sensible por sobre la intelectual. Niega la existencia de ideas innatas, concibiendo al ser humano como una tábula rasa en la que todo se conforma a partir de la experiencia.

Esta doctrina se caracteriza por poner el acento en el sujeto cognoscente, cuyo entendimiento es capaz de producir las ideas a partir de las impresiones recibidas por la experiencia.

El "Tratado de la naturaleza humana" de David Hume

En el Tratado de la naturaleza humana, Hume comienza explicando en qué consisten las percepciones y finaliza demostrando cómo concibe al sujeto que conoce.

Hume afirma que hay dos tipos de percepciones: las impresiones y las ideas. Ambas se distinguen por el grado de fuerza o vivacidad con que se reciben. Siendo así que las ideas son las imágenes débiles de las impresiones. Estos dos tipos de percepción pueden ser simples o complejas.

Las "impresiones" según David Hume

Existen dos tipos de impresiones:

  • de sensación, de cuyas causas no se tiene conocimiento.
  • de reflexión, entre las cuales se encuentran las emociones, los sentimientos, la conexión necesaria y las pasiones, que se dividen en primarias y secundarias.

Las "ideas" según David Hume

Según Hume, hay dos tipos de ideas: simples y complejas. Dentro de las complejas se encuentran:

  • la sustancia: Hume formula una crítica al concepto tradicional de sustancia, afirmando que la idea que se tiene de sustancia es la de una colección de ideas simples unidas por la imaginación, que poseen un nombre particular asignado a ellas mediante el cual se la recuerda. Negando así la definición tradicional de sustancia, que afirmaba que era un sustrato que padecía todos los accidentes.
  • los modos: están formados por ideas simples que están dispersas en diferentes sujetos.
  • las relaciones filosóficas: el término "relación" tiene dos acepciones. Puede llamarse relación a lo que nombra, por una parte, una cualidad por la que se unen dos ideas en la imaginación y, por otra, a la circunstancia particular por la que es conveniente compararlas. Estas relaciones pueden reducirse a siete grupos generales que deben considerarse como principio de toda relación filosófica, a saber: semejanza, identidad, espacio y tiempo, cantidad y número, cualidad, contrariedad y, finalmente, causa y efecto.
  • las ideas generales: lo que hace que una idea particular se convierta en general, es su unión con un término general que, según las propias palabras de Hume, "por su conjunción debida a la costumbre guarda relación con muchas otras ideas particulares y las hace fácilmente presentes a la imaginación."

Conclusiones finales

Según Hume, entonces, no existe ningún comocimiento que no provenga de la experiencia. En base a esto, el conocimiento consiste en la formación de ideas a partir de los datos dados por la experiencia a través de las impresiones.

En esta concepción de conocimiento, hay un principio que rige todo lo demás y es que no puede existir una idea sin que exista o haya existido su impresión correspondiente.