Cuando las mujeres pasamos la crisis de los 40 el que alguien 10 años menor se sienta atraido por nosotras nos eleva la moral. Pero, ¿es eso malo?. Nosotras ganamos autoestima y ellos sexo, ¿es ese el trato o lo hacemos por que preferimos su fogosidad?.

Qué es un toy boy

Sea cual sea la razón, lo cierto es que cada vez es más frecuente la aparición del “Toy Boy” (“chico juguete" en castellano) en las revistas femeninas. Pero, mientras que a los hombres de 40 años que se fijan en chicas de 20 años les llamamos viejos verdes, cuando es a la inversa, hablamos de mujeres que tienen juguetes, no es despectivo, al contrario, nos provoca una sonrisa de complicidad, de envidia...

Las famosas y sus toy boys

Son muchas las parejas con diferencia de edades. Es en el celuloide internacional donde tenemos los mejores ejemplos.

Una de las primeras en hacer suyo el término fue Demi Moore. Tras unos años de relación, se acabó casando con uno de los ídolos de las adolescentes, Ashton Kutcher, 17 años menor que ella.

Otra actriz norteamericana, Cameron Diaz, también ha elegido a un partener más joven. Tras una intensa relación con el cantante Justin Timberlake (9 más joven) vuelve a sonreír con otro ídolo de jovencitas: Scott Speedman que saltó a la fama en la serie Felicity (aunque en este caso la diferencia de edad es de tan solo 3 años).

Y no podemos dejar de mencionar a Kim Catrall, más conocida como Samantha por su personaje en Sexo en Nueva York. Tanto en la pantalla como en la vida real, la actriz tiene predilección por las parejas bastante más jóvenes que ella.

Los toy boy están de moda

Pero el mundo del cine no tiene la exclusividad de estos "juguetes". En la política y en la música también encontramos parejas. Recientemente, Madonna fue portada en todas las revistas por su relación con un atractivo hombre de 22 años, sobrepasando la reina del pop el medio siglo.

Por su parte, Cecilia Bolocco, la ex del que estuviera al frente del Gobierno de Argentina ,Carlos Menem, dobla en edad a su pareja.

Bolocco, Madonna, Moore o Catrall son solo algunos de los ejemplos con los que ponemos rostro a una realidad que vemos en nuestro entorno. La independencia económica de la mujer y su clara apuesta por mantenerse joven en cuerpo y alma, son algunas de las claves para entender el fenómeno de los Toy Boys.