El clítoris, es la parte más sensible en la mujer y hecha exclusivamente con un propósito, recibir y transmitir al cuerpo femenino estimulación sexual. Si el hombre fuera el único que debió ser sexual, no habría sentido para ese pequeño “pene” femenino.

¿Qué es la frigidez?

La frigidez llamada así con una connotación de frialdad e impotencia en la mujer, es un término utilizado en sexología para definir ciertos trastornos sexuales que impiden un goce absoluto de la sexualidad en la mujer e incluso la pérdida del deseo sexual.

Se puede denominar ese aspecto como disminución, impotencia o alteración sexual por distintos factores. La mayoría de las veces estos problemas sexuales en la mujer se derivan de causas emocionales y no físicas.

Siete aspectos comunes de los que se puede derivar la falta de respuesta en la mujer

  1. No darle el tiempo necesario a que ella responda. El tiempo de excitación en la mujer es mucho más tardado que en el hombre y depende más de los factores emocionales que favorecen la excitación.
  2. Cuando la mujer no recibe la estimulación correcta. El orgasmo es un reflejo del cuerpo ante el placer recibido. Cada mujer debe aprender lo que necesita y esto requiere de tiempo y comunicación con la pareja. El hombre debe conocer lo más exactamente posible el punto donde la mujer se siente excitada, la forma de tocar y la intensidad. Esto varía en cada mujer, es por eso la atención total necesaria del hombre hacia su pareja.
  3. Concentrarse en el temor a no tener un orgasmo. Esto, por supuesto, es más estorbo que ayuda. El orgasmo viene en un plano de relajamiento y disfrute de la excitación.
  4. No sentirse “fémina". Muchas veces es un problema cultural. Siente que el hombre puede gozar de la intensidad, pero que de alguna manera ella no ha sido creada para eso.
  5. Algún trauma profundamente psicológico, (violación o experiencia morbosa en cuanto al sexo, o la falta de aceptación de sí misma al no sentirse atractiva) lo que causa que la intensidad de la respuesta sexual sea negativa
  6. El conflicto en la relación, es otro factor. Si la mujer siente que la relación de pareja no es cuidada y nutrida positivamente, entonces emocionalmente y mentalmente no estará lista para experimentar con toda naturalidad el placer.
  7. La inhibición religiosa. La sensación de sentirse intensamente excitada es inhibida por el pensamiento de que es malo o es pecado sentirse de ese modo y experimentar tal placer. Además que ciertas formas de excitación para algunas mujeres no son bien vistas por distintas religiones inhibiendo el acto erótico y de excitación que lleva al orgasmo.

Qué hacer cuando existe insatisfacción

Primero comunicarse con la pareja. Según los expertos la relación sexual funciona con un poco de educación y comunicación abierta. Leer acerca de ello, (juntos) informarse y hablar de asuntos sexuales nunca tomados en cuenta es muchas veces la solución al problema antes de acudir a un profesional, cuando eso no sucede entonces es necesario buscar ayuda profesional. Pero haber leído antes, sin duda aclarará más específicamente el problema.

La responsabilidad del propio placer en la mujer

Muchas mujeres sienten que sus esposos deberían saber instintivamente dónde les gustaría que las toquen, qué funciona y qué no funciona. La gente cree que se puede aprender a relacionarse sexualmente en tres sencillos pasos y que todas las mujeres son iguales. Pero no es así.

La gente cambia de momento a momento, y las necesidades varían de una persona a otra. La única manera en que la mujer sea verdaderamente satisfecha es que asuma la responsabilidad de comunicarle a su esposo qué es lo que le trae placer en ese mismo momento, y que entonces busque activamente esa satisfacción.

Usando el aspecto emocional en asuntos físicos para que el proceso funcione

El cuerpo humano est creado impresionantemente para responder a estímulos distintos. Uno de ellos es el área sexual, en la cual la pareja se fusiona y se entrega totalmente al placer de sí mismo y del otro. Probablemente es el área donde más se experimenta la integración de lo emocional, espiritual y físico, todo participa en una unión muy intensa.

Todos estos componentes están involucrados. Es mucho más que un simple acto físico y genital. Las emociones deben ser atendidas como el mismo cuerpo. Todo esto está involucrado y afecta nuestra experiencia sexual. Cuando entramos en el hábito de solo hacerlo como un acto físico, tomando solo unos pocos minutos, generalmente no es muy satisfactorio y no provee esa unión total de cuerpo y alma.

No hay un camino sencillo ni estricto para que una mujer sea excitada, ya que hay tantas variaciones como parejas. Pero sin duda, la excitación emocional en la mujer es tan importante como la excitación física. Existen distintas opiniones sobre si el sexo es importante, o hasta determinante, en un matrimonio para que sea perdurable, pero sin duda es un área que debe tratarse en la pareja pues estadísticamente la insatisfacción sexual, cuando no se trata, es causa de divorcios.