Muchas mujeres se preguntan cuál es el secreto de las celebrities actuales para que la ropa que lucen sobre la alfombra roja les siente como un guante. Pues se ha desvelado el misterio y como algunas de ellas han confesado no es otro que llevar la prenda interior que revolucionó la lencería allá por los años cincuenta, la faja. Las musas que abanderaron tal éxito en aquella época fueron actrices como Brigitte Bardot, Marilyn Monroe o Sophie Loren que supieron rendir culto como nadie a la figura de la mujer.

Precisamente, el regreso de la faja en estos momentos responde a una realidad que busca modelar el cuerpo de la mujer marcando sus curvas naturales y dejar de lado la imagen andrógina que durante las últimas décadas ha imperado como paradigma de la moda femenina.

Prueba del triunfo de esta prenda, es la marca Spanx que ha llegado de Estados Unidos y cuya creadora Sara Blakely a sus 41 años se ha convertido, gracias a comercializar este tipo de lencería, en la mujer más joven en formar parte de la conocida lista Forbes de multimillonarios. En España, colecciones como la de Andrés Sardá también han apostado por la faja como una de las propuestas principales de su último desfile.

De la faja a las prendas moldeadoras

Tras años olvidada y apartada del panorama de la moda femenina, la faja vuelve a ser tendencia e irrumpe si cabe con la misma fuerza que en los años 50 cuando vivió su época dorada. Para Nùria Sardá, directora creativa de la firma Andrés Sardá, esto tiene una razón "el culto al cuerpo es una realidad y la faja nos ayuda a vernos bien".

Perfecta, como comenta Sardá, para que "sienten mejor las prendas ajustadas" , esta pieza se ha sofisticado al máximo de tal manera que se ha convertido en corsetería de última generación. Esto significa que hasta ella ha llegado el influjo de la tecnología con "tejidos que moldean el cuerpo sin oprimir", como apunta Sardá o fibras que evitan la humedad y tienen agentes anticelulíticos incorporados.

De esta forma el paso de la faja a las prendas shaping o moldeadoras responde a un proceso natural donde la aplicación de las nuevas tecnologías se pone al servicio de una prenda que, como ya ocurrió en el pasado, vuelve a liderar las preferencias en moda interior.

El nuevo básico del armario femenino

El regreso de la faja marca un nuevo concepto de silueta femenina, dando la bienvenida a la voluptuosidad en detrimento de las figuras rectas. Como consecuencia de este cambio, esta prenda se pone al frente de dicha tendencia y adquiere un lugar de excepción en el armario femenino.

En sus diferentes versiones y calidades, la faja es un codiciado objeto de deseo entre mujeres de todo tipo, independientemente de su edad, talla o constitución. Todas quieren verse favorecidas y estilizadas a la hora de lucir sus estilismos.

El éxito de la marca estadounidense Spanx

Una de los responsables del fenómeno faja a nivel internacional se llama Spanx, una marca de Estados Unidos cuya popularidad ha llevado a su creadora , Sara Blakely con tan solo 41 años, a entrar a formar parte de la lista de multimillonarios de la revista Forbes. No en vano, su negocio basado en todo tipo de lencería moldeadora (fajas, medias, sujetadores) está valorado en más de 1.000 millones de dólares. Entre sus fieles seguidoras se encuentran rostros tan conocidos como Sienna Miller, Gwyneth Paltrow, Kate Winslet o Jennifer López.

Hasta España también ha llegado la fiebre por este tipo de corsetería moldeadora. De hecho, diseñadores como Andrés Sardá le han otorgado un papel protagonista sobre la pasarela en su último desfile.

El resurgir de la faja simboliza un cambio de concepto en la manera de concebir a la mujer. Esto unido a la aplicación de las nuevas tecnologías, convierte a estas prendas moldeadoras en una inversión segura para quienes buscan en cualquier ocasión sentirse más femeninas, estilizadas y sexys.