En la mayoría de las empresas que operan en Ecuador, sobre todo en las medianas y grandes industrias se contrata personal con condiciones de trabajo no acorde con lo que dispone la ley, con muchas desventajas y con la condición de la explotación.

Debido a la gran necesidad de las personas de llevar el pan a sus hogares, estas condiciones son aceptadas sin que quede otra salida.

Los más afectados en esta situación son las personas pertenecientes a la clase obrera, que es la que más duro trabaja y la que menos reconocimiento recibe, puesto que normalmente son personas que no poseen estudios superiores, su nivel cultural es menor y desconocen sus derechos.

Existen varias formas de explotación y abusos hacia los trabajadores, pero los más importantes se detallan a continuación:

  1. Largas jornadas de trabajo
  2. Bajas remuneraciones
  3. Trabajar horas extraordinarias no remuneradas o mal pagadas
  4. Trabajo en días de descanso obligatorio y feriados
  5. No afiliación al IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social)
  6. Falta de reconocimiento de beneficios sociales
  7. Carencia de equipo de protección personal (en caso de fábricas)
  8. Inadecuada liquidación en caso de despido intempestivo
Como los trabajadores de esta clase, casi en su totalidad desconocen la ley y tienen dificultades para obtener empleo, adoptan una actitud conformista, puesto que si ponen una denuncia, esta podría no ser atendida por la entidad pertinente y sin duda alguna estos perderán el trabajo.

Diferencias con el Código de Trabajo

Las disposiciones del Código de Trabajo reformado en el año 2011, establecen algunos parámetros que benefician al trabajador y que no son acatados.

El artículo 4 hace referencia a que los derechos del trabajador son irrenunciables; lo que quiere decir que bajo ningún concepto el empleador puede excluir dichos derechos, incluso si existiese un contrato donde se estipule que el empleado renuncia a los mismos. Esto incluye afiliación al IESS y beneficios sociales que son el décimo tercer sueldo, décimo cuarto sueldo, vacaciones y fondos de reserva.

El artículo 47 establece que la jornada máxima de trabajo es de ocho horas diarias, sin que exceda las 40 horas a la semana.

Según el artículos 58, las horas extraordinarias pueden ser máximo cuatro en el día y no pueden exceder doce en la semana y si estas son en jornada diurna se pagarán con recargo adicional del 50% y 100% en caso de ser nocturnas, lo que no se cumple casi nunca porque en muchas empresas las jornadas son de doce horas diarias.

Los días de descanso obligatorio corresponden a los días sábados, domingos y feriados y en caso de existir la necesidad de trabajar en esos días, el recargo adicional será del 100%, según dispone el artículo 65.

En el caso de despido intempestivo, la liquidación deberá ser:

  • Hasta 3 años de trabajo, tres remuneraciones
  • Más de tres años, una remuneración por cada año de servicio
La adquisición de equipo de protección personal es obligación del empleador en caso de trabajos que representen cierto nivel de riesgo, pero en muchas compañías no se toma en cuenta este asunto porque mientras más costos reduzcan, será mejor para ellos.

Todas estas disposiciones se encuentran en el Código de trabajo.

Las autoridades frente a la explotación

Debido a la falta de atención por los organismos reguladores, los trabajadores que tienen cierto conocimiento de sus derechos temen denunciar, ya que si existe sólo una denuncia hacia una empresa, dicha denuncia no será atendida y el trabajador podría perder el trabajo. Debe haber algunas denuncias para que se tome en consideración el caso.

Es tan alto el nivel de corrupción, que un soborno puede borrar el historial de una empresa que se encuentra en la mira por estos organismos.

Las autoridades tampoco se preocupan por hacer cumplir la ley, ya que en sus narices se cometen violaciones del código y no hay régimen existente de fuertes sanciones para dar seguridad a la clase trabajadora de que sus derechos serán cumplidos.