La evaluación de los proyectos públicos

Calle mal construida por la corrupción  - Morguefile/alvimann
Calle mal construida por la corrupción - Morguefile/alvimann
Los distintos niveles de gobierno deben justificar las obras que ejecutan.

Los buenos gobiernos deben ser eficientes, por consecuencia, para realizar las obras públicas deben emplear algún método para evaluar sus proyectos. Cuando solo existe un proyecto el método recomendado es el de costo-beneficio. El cual consiste en dividir los flujos de efectivo a valor presente de los beneficios entre los costos. Si el resultado es mayor a uno entonces el proyecto es aceptable, si es menor se debe rechazar, y si es igual a uno el proyecto no ofrece beneficios netos pero tampoco produce costos.

Contra la corrupción

Evidentemente cuando en un país existe corrupción los métodos de evaluación de proyectos son inexistentes. La Ley de Adquisiciones del Sector Público de México establece tres mecanismos para asignar la obra pública. El primero de ellos es la asignación directa, en el cual la autoridad le proporciona la obra a la persona física o moral que desee. El segundo es por invitación, a por lo menos tres empresas, las cuales deben presentar en sobre cerrado sus propuestas.

La autoridad posteriormente las revisa y avisa a la empresa seleccionada el fallo. Por último, la ley contempla la invitación abierta, en la cual se invita abiertamente a un número indeterminado de empresas a participar en el concurso. Todos los participantes deben enviar sus propuestas en sobre cerrado y en un día específico se abren en presencia de los participantes y ante las autoridades.

El costo de la corrupción

Un proceso de asignación corrupto desarrolla secuelas económicas y sociales negativas durante un largo período de tiempo. Una obra que haya sido asignada directamente sin que compitan las empresas, puede tener una calidad inferior a la que un mercado competitivo ofrecería. La mala calidad se debe, por un lado, a la falta de propuestas que compitan para ofrecer el mejor precio y la mejor calidad.

Por otro lado, es muy probable que cuando se elige arbitrariamente a una empresa, la autoridad le reciba dinero a cambio. Por consecuencia, la empresa tendrá que “inflar” sus costos o de lo contrario bajar la calidad del proyecto. Esto es lo que genera una infraestructura muy deficiente. Una calle o una carretera, por ejemplo, que debió haberse raspado, muy probablemente no lo esté, con lo que se encontrará en un nivel más alto del que debe y cuando llueva causará encharcamientos.

La desconfianza y el capital social

Los países con alto índice de corrupción generan desconfianza social en sus instituciones. Sus ciudadanos no creen en sus políticas ni en sus obras públicas. Esto quizás sea una de las causas por la que eluden el pago de impuestos. Ni creen en las promesas de sus políticos. ¿Cómo van a creer en lo que dicen cuando observan que su nivel de vida esta desproporcionado en relación a la situación económica local o nacional?

Evidentemente el efecto negativo de la corrupción sobre el capital social debe ser fuerte. La desconfianza social generada por la corrupción debe producir grupos de individuos aislados en vez de establecer redes sociales abiertas con otros grupos. No pueden confiar porque las prácticas de libre concurrencia a todos los mercados no existen en el sector público o son mínimas. Si hay corrupción el sistema de libre mercado sale perjudicado.

Eficiencia de los proyectos públicos

El objetivo de la evaluación de los proyectos es elegir aquellos que son más eficientes. Chan S. Park, autor del libro Fundamentos de Ingeniería Económica, señala que en Estados Unidos utilizan el método de la TIR cuando son obras que pueden ser ejecutadas por empresas privadas. Si la TIR del proyecto público es mayor a la tasa de interés social, el proyecto es ejecutado por el gobierno. De lo contrario se le otorga a la iniciativa privada.

El daño económico de la infraestructura ineficiente es grave. Porque una calle o una carretera mal construida incrementará los costos de mantenimiento. A largo plazo el gobierno estará incurriendo en gastos continuos para que las comunicaciones terrestres funcionen bien. Hay países donde el principal medio de transporte son los vehículos de automotor. Por lo cual, la corrupción le quita ventajas competitivas al sector exportador y en general a toda la actividad económica.

En resumen, los gobiernos deberían evaluar sus proyectos antes de asignarlos a la iniciativa privada. Además, preferentemente deben contar con varias propuestas privadas para poder escoger la mejor de todas ellas; permitiendo la libre entrada a las reuniones para su asignación a las interesadas e ir acrecentando la confianza social, tan necesaria en diversos países en donde es mínima.

En el Popocatepetl, Xavier Gámez

Xavier Gámez Fernández de Lara - Xavier Gámez cursó la Maestría en Economía por el ITAM y es Ingeniero Químico por la Universidad ...

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