La dinámica que se observa dentro de las economías abiertas indica que los países que asuman una política macro estratégica, que delinee y enmarque los proyectos sociales, políticos y económicos, desarrollarán la capacidad suficiente para lograr una participación activa y tener poder de negociación en esta era de la globalización.

Esto les permitirá lograr un posicionamiento a todo nivel dentro del contexto donde actúan, razón por la que los diferentes sectores productivos, que conforman el engranaje empresarial, deberán asumir la política como mecanismo que les permita mantenerse operando, en la economía nacional e internacional.

Factores que afectan la macro estrategia

La asunción de la política presupone que Estado y particulares trabajen unidos para obtener un desarrollo que permita utilizar adecuadamente las ventajas comparativas, mediante la ejecución de procesos que tienen que ser percibidos por los mercados como los de mayor agregación de valor, lo que permitirá que gocen de preferencia entre ellos.

Lo anterior, conduce a pensar acerca de la manera cómo se logra ser participativo y tener poder de negociación. La respuesta puede remitir a la aplicación de diversos modelos económicos, que en algunos países del mundo han dado resultado y continúan rindiendo sus frutos.

Estos fueron aplicados por las políticas de Estado, desde hace ya largo tiempo, por lo que hoy los hace gozar de una posición privilegiada frente a los que no han encontrado el consenso para su uso dentro de lo político, económico y social.

Realidad del tercer mundo

Hoy, y desde hace largo tiempo, el mundo subdesarrollado surte de riquezas y beneficios de todo tipo a las potencias económicas.

Aporta mano de obra barata a los emporios fabriles, facilita la existencia de enclaves de explotación en sus territorios, proporciona mercados para productos defectuosos, rechazados y prohibidos, permite la contaminación ambiental a cambio de multas, sanciones irrisorias y mínimas inversiones comparadas con las utilidades que generan.

Paga altas tasas de interés, permite la manipulación de organismos multilaterales para la consecución de créditos que acrecientan la deuda externa y suprimen posibilidades de inversión social. Es objeto de bloqueos económicos; descertificaciones, manipulación de gobiernos, invasiones y violación de derechos humanos.

Sufre los lineamientos de la banca multilateral, los que representan y favorecen los intereses del mundo industrializado, que apoyan proyectos que no lesionen las meta corporaciones, generadoras de puestos de trabajo, exportaciones, impuestos y depósitos financieros, en los países de donde son oriundas.

Macro política y país

Si bien la política macro puede ser abrazada como formula integradora que conduzca al desempeño integral, propiciador de riqueza y hasta de progreso, debe ser escrutada desde la diversidad de visiones e intereses y desde la posición estratégica que se pretenda asumir.

Ya que en el fondo de los resultados están subsumidas situaciones que sufren los contextos donde se aplica, aunque puede ser beneficiosa y proporcionar bienestar, su dificultad puede estar en los medios necesarios para su ejecución.

Si el adoptar la política estratégica macro exige voluntad ¿existe esta voluntad del Estado y del sector empresarial para acordar su aplicación y ceñirse a sus parámetros?

Es conocido que en los países en vías de desarrollo y subdesarrollados el poder político y económico, en unos más que en otros, se encuentra concentrado en un porcentaje muy reducido del total de la población.

Hecho que, a la vista de los análisis de organismos como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL, se ha convertido en escollo primordial, para no lograr el consenso necesario para la adopción de una política integral estratégica. Impidiendo que los gobiernos aborden propósitos de competitividad como políticas estatales.

De igual manera, la dirigencia de los sectores productivos parece haber interiorizado parámetros con que el mundo económico se mueve hoy, pero ha desestimado las consecuencias organizacionales y sociales que trae para sus mercados naturales, desconociendo sus características y particularidades sociológicas.

Aspectos a valorar al decidir aplicar una política integral

La adopción de una política macro estratégica, que delinee y enmarque los proyectos sociales, políticos y económicos de un país, debe fundarse en sus condiciones reales, pues no es suficiente con plasmarla en planes de gobierno y acuerdos políticos si los elementos para lograrse están supeditados a iniciativas trasnacionales.

Aunque el país político y el país nacional están mediados por diferentes intereses y poderes de decisión, tienen que hacer causa común para no operar como mecanismos de destrucción de su propio entorno, en ambos debe de imperar la conciencia social, benefactora de todos los componentes que alberga la sociedad.

Mientras no exista claridad sobre cuál es la capacidad y libertad de acción de un país, difícilmente podrá asumir una postura estratégica para hacer frente a los fenómenos globales. Lo importante reside en la voluntad de acción de las partes implicadas para afrontar su realidad.

Si bien es cierto que el mundo hoy opera como una gran red, que esta se ha convertido en necesaria para la supervivencia de quienes la componen y que es casi imposible actuar por fuera de ella, también es posible concretar iniciativas donde se propende por el bien común.

Bien común que, a esta altura, supera las fronteras políticas y nacionales, pues los límites creadas por el hombre, en la actualidad, son superados por las afectaciones emanadas de su accionar que impactan, sin distingo, a la humanidad.