Aire o vacío. Si tenemos en cuenta la principal característica que define a la escultura como arte, su peculiar dimensionalidad y representación de la forma en un espacio, parece difícil emplear el vacío o el aire en la realización escultórica. Sin embargo, el aire es en un elemento más que define el espacio escultórico, ocupando un lugar tan destacado en este arte como el modelado de las formas o el tratamiento de la materia. La artista belga Viviane Brickmanne expone su peculiar obra escultórica en Madrid.

Del plano a las formas

Viviane Brickmanne es una artista polifacética. Ha cultivado desde la pintura a la escultura, haciendo un intermedio mediante la experimentación con las técnicas cerámicas, como enlace entre la bidimensionalidad del lienzo a la tridimensionalidad de la forma esculpida.

En su constante aspiración a seguir formándose, a seguir experimentando con las materias y las texturas, Viviane descubrió pronto, a través de la pintura, el collage. Utilizaba los materiales sobre el lienzo para dar mayor fuerza a sus creaciones. Así, mediante los más diversas materias (cartón, arena, estaño…) iba dando relieve a sus cuadros. Pinturas que parecen trazar los recuerdos de las playas belgas, de una nostalgia “enterrada para siempre bajo un sinfín de pequeñas conchas de suave colorido”, según la propia artista.

La cerámica

Antes del definitivo paso a la escultura, Viviane exploró las cualidades del barro. Para ello, se formó en la madrileña Escuela de Cerámica de La Moncloa, siendo alumna de profesores de la talla de Aurora Cañero o Joan Llácer. De este último, Antonio Gascó llegaría a afirmar que es “una de las figuras más representativas de la geografía ibérica en el menester de la escultura del barro

Viviane participó en destacadas muestras colectivas junto con otros ceramistas. En el año 2007, en la colectiva “La Escuela de Cerámica de La Moncloa”, con sede en el Centro Cultural “San Clemente” de Toledo; incluso, fue seleccionada en dos ocasiones para el Premio de Cerámica del MAPA (Ministerio de Agricultura), en los años 2006 (XVIII Edición), 2005 (XVII Edición) y 2004 (XVI Edición). Este mismo año de 2004 obtiene primer Premio Primavera de Escultura otorgado por la Asociación Internacional de Mujeres en las Artes.

En su producción cerámica, si bien nunca llega a la figuración plena, sí es cierto que se puede anotar cierta tendencia a los elementos antropomorfos en obras como Crucificado o Albatros.

La perfección de la forma

Después de la experimentación y del camino ciertamente lógico que ha pasado desde el collage hasta la cerámica, el siguiente paso evolutivo en la formación artística de Brickmanne llega a su meta, por el momento, a través de la escultura. Viviane descubre las cualidades artísticas de la escultura y sus enormes posibilidades estéticas, iniciando así el camino en la experimentación con esta técnica llegando a algunas de sus creaciones más logradas.

La artista elabora algunas de sus primeras obras en bronce, material pulido que ayuda a conseguir el efecto deseado. Son formas cada vez más estilizadas y en las que los elementos van desapareciendo para dejar paso a la pureza de líneas que sugieren un dinamismo elegante y etéreo, tendente cada vez más a una mayor verticalidad en perfecto equilibrio (Pájaro durmiente, Libélula).

En su producción escultórica, poco a poco se va abriendo paso como nuevo componente esencial en la obra el hueco, el vacío. Perfectamente integrados en el conjunto escultórico, estas ausencias aportan el efecto buscado por Brickmanne. Obras que tienden hacia el cielo, llenas de ligereza, donde el aire se compone en elemento personalísimo de cada una de las esculturas. Dando nombre así a su más reciente exposición: Aire, abierta en la Galería Atalante de Madrid, desde el 18 de marzo de 2011.

La Galería Atalante de Madrid

No es extraño que esta Galería sea la sede de la nueva exposición de Brickmanne. La artista ya había mostrado su vinculación con el tapiz, esta industria artística tan belga, tan flamenca. Los grandes maestros tapiceros provienen de Bélgica. Y España se puede contar como un país que atesora grandes colecciones de tapices flamencos, en parte por el gusto de la monarquía de los Austrias y por las especiales vinculaciones entre ambos países durante toda la Edad Moderna.

Ya en el año 1993 Viviane participó en una exposición colectiva en el Centro de Arte Van Art de Madrid con una serie de cuadros, donde el lino adquiría una importancia esencial en el conjunto de la obra. Ahora, la Galería Atalante, especializada en tapices, acoge esta muestra de escultura de Viviane Brickmanne, que con su título “Aire”, conjuga una especial simetría con los tapices de la Galería.