
- La educación - the wall
Cuando los chicos se quejan de la educación, y dicen "para qué voy a estudiar, si no sirve para nada", nuestra reacción inmediata es de una violencia verbal a priori aceptable. De ninguna manera podemos aceptar una reflexión tan destructiva sobre una institución tan necesaria.
Y en general, también tenemos razón al afirmar esto. Ambas posturas tienen algo de razón: la educación, así concebida, no sirve para nada, pero quizás pueda ser concebida de otra manera y salvada de la crítica estudiantil.
La educación como método histórico de dominación y control
La educación, junto a la libertad y la igualdad, es considerada una de las bases más importantes para la conformación de cualquier sociedad justa. Esto lo entendieron los gobernantes de la generación del 80, quienes a través de esa estrategia, difundieron los "signos patrios", la escarapela, el himno, una misma bandera y una misma historia...
Los límites de la identidad argentina comenzaron a ser impuestos, ¿acaso una identidad puede ser impuesta? Desde el ciudadano de Buenos Aires, hasta los marginados y excluidos por esa misma "argentinización", pasando por las nuevas camadas de inmigrantes que comenzaban a arribar al país, todos debían formarse bajo una misma identidad, y eso se llevó adelante a través de la escuela (y la coerción y la represión del que se subleve, pero esto también quedará para otro debate).
La eliminación de las diferencias, la marginación a indígenas e inmigrantes y el olvido sistemático de una parte de la historia, fueron y siguen siendo los elementos de la profundización de un modelo decidido y elegido voluntariamente por quienes llevan el timón de la Nación.
Las consecuencias de años de mala educación en Argentina
Desde el primer grado, pasando por toda la educación secundaria, y hasta la universidad o terciario, son decenas de años acumulados, invertidos en "nuestro futuro", en educación. Por eso, cuando un chico nos dice: "estudiar no sirve para nada", enseguida lo reprimimos; pues quien lo reprime, si acepta eso, acepta que su vida fue un gran desperdicio.
Son décadas de conocimiento que se vuelca desde los profesores a los alumnos. Alumnos que mañana serán nuevos profesores y profesionales que volverán a trasmitirlo a nuevos alumnos, y así por los siglos.
Ahora, al afirmar esto, me inquieta la pregunta: ¿y si ese conocimiento trasmitido es erróneo, o falso, o pobre? Entonces, hay generaciones de educandos que están siendo mas educados, y nuestro futuro como sociedad, esta cayendo en picada.
Además, ¿no es demasiado ingenuo pensar que el profesor contiene toda "La Verdad"? Esa que le va a "revelar" a sus alumnos, que, por su parte, son el ejemplo de la ignorancia y el vaciamiento. ¿Acaso esto no es igualmente ingenuo?
Freire y la educación bancaria
El educador brasileño Paulo Freire llama a este método educativo con el concepto de "Educación Bancaria", pues el docente es quien almacena todo un tipo conocimiento que no es dinámico y cambiante, sino estático; y es él quien luego compartirá ese conocimiento, ese capital.
El método de educación bancaria, contrario a lo que se cree, no es un método de aprendizaje, sino un método de "maquinización", si se admite el término; pues los alumnos, en verdad, no aprenden, sino que repiten de memoria lo que el docente les dice que repitan.
Así, desde los cuatro años hasta los 25 (cuando nos recibimos para comenzar a trabajar como profesionales), nuestro método de aprendizaje es el de la "educación bancaria"; no conocemos otra forma de aprender que el de la repetición. De esta manera no formamos mentes críticas capaces de pensar la realidad de una forma creativa y novedosa, ni tampoco somos capaces de crear pensamiento auténtico.
Solo nos engañamos creyéndonos que sí lo tenemos, o que sí somos capaces, porque nos dicen que así debe ser, que para eso nos estamos formando; no hacemos otra cosa que comprobar lo antes dicho.
Esto, sumado a la realidad de las escuelas de hoy, es responsabilidad de esas monstruosas cantidades de clases aburridísimas, repetitivas, teóricas y poco dinámicas que venimos incorporando desde que tenemos uso de la conciencia.
Hora de despertar a la nueva educación liberadora
¿Hasta cuando vamos a seguir profundizando esa mentira educativa?
Los chicos que decían "la escuela no sirve para nada", tienen tanta razón que no solo asusta a los padres, preocupados por la "educación" de sus hijos, sino también a más de un gobernante, que no soportaría la idea de una sociedad realmente crítica, pensante y libre.
Cuánto más útil sería una educación con un contenido que refleje la realidad diaria y local, cuán mejor herramienta sería. Cuánto mejor haría a nuestros jóvenes una educación dinámica y no estática, cuánto mejor correr, bailar y jugar, que escribir y repetir durante cinco horas, clavados en el pupitre. ¿Cuánta deserción se evitaría, y cuánto bajaría el índice de repitencia?
