Durante el siglo XIX surgen una serie de grandes cambios sociales, a consecuencia de la Revolución Industrial. El gran desarrollo de las ciudades y la demanda de edificios para grandes concentraciones multitudinarias como los almacenes, estaciones ferroviarias, pabellones de exposiciones o inmensas oficinas hacen pensar en la búsqueda de soluciones urbanísticas y arquitectónicas nuevas.

Con todos estos cambios, América ofrece una perspectiva nueva y prometedora. La futura potencia, descubre pronto los grandes horizontes del comercio y de la industria y diseña sus ciudades para el siguiente siglo con largas avenidas y altos edificios.

Contexto histórico y social de la Escuela de Chicago

En una ciudad prospera cuya población aumentó considerablemente, el urbanismo adquirió una gran importancia. Pero esta ciudad, sufrió en el año 1871 un tremendo incendio que la dejó casi totalmente destruida con la dificultad de tenerla que alzar de nuevo. La necesidad de tener que construir nuevos edificios junto con las nuevas realidades sociales dará lugar a la aparición de la denominada Escuela de Chicago y con ella surgirá el nuevo concepto de arquitectura de esos años, el rascacielos.

Chicago, es un ciudad próspera con una gran demanda de terrenos y donde se produce una fuerte especulación. Es por esto por lo que se recurre a la construcción en vertical, es decir, alzar pisos sobre una planta reducida.

Los primeros edificios estaban formados por una serie de plantas que en la actualidad resultarían irrisorias comparados en la actualidad, unas 10 o 15 pero que en esos tiempos fueron un logro.

Este movimiento que se desarrolla entre 1880 y 1895 supone ser la primera gran corriente de la arquitectura americana. La nueva escuela se convierte en toda una manifestación de modernidad en la que se adaptan nuevos programas y posturas, se rompe con la historia y se adoptan adelantos técnicos como la climatización y el uso de los ascensores.

El rascacielos aparece como un elemento configurador del paisaje urbano, unos edificios de los que John Wellborn Root afirmaría que “deben inspirar, con su masa y con su proporción en un amplio sentido elemental, una idea de las fuerzas de la civilización moderna”. El rascacielos se convierte así, en una forma de volumen interior continúa y un punto de referencia espacial además de ser un gran ejemplo de funcionalismo.

Características de la escuela

En la mayor parte de los edificios construidos según criterios de la Escuela de Chicago se observan los siguientes elementos que los caracterizan:

  • Se utilizarán pilares de hormigón que solucionarán la construcción sobre suelos fangosos y arenosos.
  • Las estructuras metálicas constituidas por armazones de hierro permitirán construir edificios de gran altura.
  • La estructura metálica permitirá la eliminación de los muros de carga que permitirá construir ventanas horizontales.
  • Predominio de las líneas verticales y horizontales.
  • Se suprimen los elementos decorativos del exterior que tanto se utilizaron en la arquitectura del siglo XIX.
  • Se utiliza el ascensor eléctrico.
  • Se construyen atractivas fachadas con mampostería.

Willliam Le Baron Jenney y la Escuela de Chicago

Fue el primer arquitecto en construir el primer edificio del mundo con una estructura totalmente de metal, siendo el esqueleto de acero su aportación más importante.

Fue también este arquitecto quien creó en 1968 un estudio en Chicago que sería una escuela para un grupo de arquitectos entre los que formaría parte Martin Roche, William Holabird y Louis Sullivan.

Los arquitectos de esta escuela diseñaron la torre de las oficinas de la compañía Home Insurance con un intrépido esqueleto metálico inicial, donde las paredes exteriores no formaban parte del soporte del edificio pudiendo ser sustituidas por cristales de cualquier tamaño. A esto se unió el uso de la luz eléctrica convirtiéndose el conjunto en un revolucionario tipo de construcción.

El Home Insurance Building se convirtió en la semilla de la nueva y naciente arquitectura.

La figura de Louis Sullivan

Es la figura más relevante del grupo de Chicago. Su ideal de anteponer la funcionalidad a la estética es la antesala de lo que va a ser la arquitectura racionalista, siendo su aportación más interesante el diseño de rascacielos formados por una estructura interior de hierro sobre la que se construirá una atractiva fachada de mampostería.

Entres sus grandes obras se encuentran los Almacenes Carson, Pirie y Scott (1899) de diez pisos en los que utiliza las ventanas apaisadas, y el Guaranty Building de Búffalo, que con su empuje ascensional anuncia los grandes rascacielos del siglo XX.

Sullivan, además de ingeniero, arquitecto y poeta fue un gran decorador y aunque dijera que: “sería muy conveniente para nuestra estética si detuviéramos enteramente el empleo de ornamentos durante años”, emplea en algunas partes de sus edificios una rica decoración naturalista de evocaciones góticas que anticipan al Modernismo.

Otras figuras importantes de esta nueva concepción de la construcción fueron el pionero Henry Hobson Richardson con su construcción los Almacenes Marshall (1879); y Daniel Burnham que junto con Jenney y Wellborn Root investigaron con los nuevos materiales.

América, en un suelo virgen y a diferencia de Europa, no tenía ninguna vinculación con las tradiciones del pasado, y los edificios se diseñan según los intereses del presente siendo en la Escuela de Chicago como señaló Giedion donde “por primera vez en el siglo XIX se elimina el cisma entre la construcción y la arquitectura”.