La primera década del siglo XXI está marcada por el gusto televisivo por las series y películas que tratan el tema vampírico. La estética gótica, oscurantista, lúgubre, ese universo de penumbras y gustos excéntricos por determinados ambientes parece haberse puesto de nuevo de moda.

Origen del mito

El vampiro aquí era el fantasma de una persona muerta que, en la mayoría de los casos había sido una bruja, mago etc.

Se tiene miedo a los vampiros, porque ellos matan personas pero al mismo tiempo se parecen a ellas. Pero hay ciertas cosas que los diferencian de un ser vivo, no pueden proyectar ningún tipo de sombra ni se pueden reflejar en ningún espejo. Además los vampiros cambiam de forma, como por ejemplo la de un murciélago y eso los hace sumamente difícil de capturar.

Al empezar un nuevo día los vampiros tienen que dormir en sus ataúdes porque los rayos del sol los matarían, pero por la noche despiertan sedientos de sangre.

La forma más común de nutrirse es atravesar una ventana, en forma de murciélago y entonces morder a la víctima en el cuello y succionarle toda la sangre.

Sagas vampíricas cinematográficas

En un contexto cinematográfico general en el que el gusto por las trilogías vuelve a imponerse, los vampiros también ocuparían un puesto de prvilegio.

La saga más representativa y conocida es la de Crepúsculo la cual, próximamente, llegará a su fin. En esta historía se trata el tema vampírico desde el punto de vista del amor imposible con humanos. Se ha convertido en fenómeno adolescente en los últimos años.

Quizás el universo "Crepúsculo" marque la tendencia de esta nueva era vampírica, pero tambíén existen otras trilogías que no se centran tanto en temas románticos, como es el caso de Underworld, donde vampiros y licántropos se encuentran enfrentados. En este caso la acción y las peleas acaecidas entre ambos son la nota dominante en esta trilogía.

Pero no solo el cine ha concedido una gran protagonismo en los últimos años a las películas de vampiros, también en la pequeña pantalla se ha observado la influencia del propio cine y de la afición de los espectadores por esta temática.

Series vampíricas

La serie Moonlight trató el tema desde una perspectiva más ligth, más romántica al igual que la propia y exitosa serie Buffy, cazavampiros.

Actualmente, y en un intento de radicalizar y hacer mas transgresora la cuestión vampírica, está en el fenómeno de la serie True Blood, donde se recrea un mundo en el que vampiros y humanos conviven. Los primeros se alimentan de "sangre artificial", sintetizada químicamente para poder saciar así sus instintos asesinos y poder convivir con los humanos. El sexo y la violencia aparecen en la misma de forma muy explícita. El propio tema del amor se trata aquí desde un punto de vista que guarda ciertas similitudes con "Crepúsculo" en cuanto a lo imposible del amor entre humanos y vampiros, pero radicalmente distinto en la forma de contarlo y en la alta carga sexual que aparece en la serie.

Revitalización de un género

Ha quedado constancia de la enorme relevancia que ha adquirido el género fantástico en los últimos años, focalizado especialmente en los vampiros. Tratado desde diversas ópticas, pero siempre con el denominador común del "morbo" y la gran curiosidad que suscita en los espectadores.

Parece que el carácter prohibido que conlleva este tipo de historias llaman poderosamente la atención.

El fenómeno Crepúsculo ha resultado un éxito inusitado que ha relanzado el género. En los adolescentes supone, en una gran mayoría, una saga de culto que despierta pasiones.

Al igual que en otras épocas fueron otras temáticas, estamos ahora ante una clara afición por las criaturas de afilados colmillos.