
- Placas solares fotovoltaicas - Silvino Barceló Mérida
El Sol tiene más de 5.000 millones de años y afortunadamente le queda mucha más vida y de no ser por esta pequeña estrella, tan cercana a nosotros, nuestro planeta sería un desierto donde no tendría lugar la vida. Incluso hasta hace un par de milenios se le daba culto, considerándole un dios en muchas civilizaciones.
La constante solar como valor medio de la intensidad de radiación
La energía solar se reparte en una superficie en forma de esfera, ya que el Sol irradia energía en todas direcciones. La intensidad de la radiación será mayor cuanto más cerca del Sol se esté, al repartirse la energía solar sobre una superficie cada vez menor, y menor cuando nos alejemos al repartirse sobre una superficie cada vez mayor.
El valor medio de esta radiación medido por los satélites en el espacio, justo sobre la atmósfera, es de 1.353 vatios por metro cuadrado, y se denomina constante solar. Dicha constante varía en función de la época del año en que estemos ya que varía la distancia del Sol a la Tierra.
El espectro solar, conceptos muy importantes como la intensidad radiante e irradiación
La irradiación E, es la cantidad de energía radiante que llega a una superficie determinada en un tiempo determinado, así que resumiendo es la energía que incide sobre una superficie. La cantidad de energía debida a la radiación directa que puede captar una superficie que se expone a los rayos solares depende del ángulo existente entre la superficie y los rayos del Sol. Cuando dicho ángulo sea de noventa grados, su valor será máximo y se irá disminuyendo al ser menor.
También varia la intensidad sobre una superficie, al variar la energía solar, esto produce que se reciba mucha más energía al mediodía que en las primeras o últimas horas del día, ya que en este último caso el rayo solar roza la superficie terrestre y el ángulo de incidencia es muy grande.
No se puede confundir la irradiación E con la intensidad radiante I, que es la energía que incide por unidad de tiempo y de superficie.
La radiación solar como aspecto fundamental
Se deduce que la temperatura en la superficie del Sol es de 5.900 grados Kelvin, siendo mucho mayor en su interior donde llega a los 20 millones de grados Kelvin. Dicha emisión se describe con un espectro de intensidad radiante, el cual dice en qué proporción han de situarse las distintas longitudes de onda de las que se compone la radiación.
Un gran número de fotones que el Sol emite tiene una longitud de onda comprendida entre 0,3 micrómetros y 3 micrómetros, aunque solo las que están comprendidas entre 0,4 y 0,7 micrómetros pueden ser captadas por el ojo humano, siendo esto lo que se denomina como luz visible. La luz no visible también es energía y la hemos de tener en cuenta ya que también es muy importante aprovechar su potencial.
Así, teniendo conocimiento de las ventajas de la energía renovable que nos ofrece el Sol, podemos aprovecharla para el beneficio de la humanidad y preservar a la Tierra de la contaminación y el deterioro de otras fuentes de energía no renovables como el petróleo y la energía nuclear.
