El proceso de crecimiento económico implica la generación de recursos de acuerdo al nivel de la sociedad o país que comprenda, sin los que sería imposible atender o mejorar en aspectos económicos, sociales, educacionales, sanitarios, institucionales, políticos, ecológicos y demás. Todos ellos enmarcados en lo que comúnmente se conoce como desarrollo económico y humano.

Pese al papel que la empresa privada ha tenido siempre en dicho proceso, en el pasado se llegó a ignorar e incluso menoscabar el aporte empresarial, tanto desde el lado de la teoría económica como de muchas sociedades y países con enraizados problemas de subdesarrollo; mas no el de los Estados, ni los cambios que las innovaciones tecnológicas han traído a las particularidades de la vida cotidiana en general y de la económica en particular de cada época.

Influencia de la empresa en el crecimiento y desarrollo

Conforme a la eficiencia o ineficiencia con que se llevan sus procesos de gestión o producción, las empresas son los entes económicos que influyen en la productividad o cantidad de riqueza generada por trabajador o unidad de capital y, de este modo, en el crecimiento y el desarrollo económico de la sociedad o país que comprenda.

Dependerá por ende de los buenos resultados que obtengan, para el fortalecimiento o debilitamiento de la estructura económica de la que son además elemento o motor fundamental; teniendo a su vez en cuenta la tecnología que posea, y la preparación de los encargados de su manejo y dirección.

Importancia de la formación del personal profesional

Consecuentemente, una empresa con personal mejor preparado, tanto académica como profesionalmente, sabrá afrontar mejor las distintas situaciones que se presentan que otra con personal inexperto, con inadecuada e insuficiente formación. De ahí, precisamente, lo importante de la formación profesional y de la prioridad que se dé a algún plan de formación dentro de las corporaciones, porque sólo así podrá esperarse los resultados más satisfactorios posibles.

Relaciones simbióticas entre Estado y empresas

En todo lo cual, la función de la administración resulta igualmente importante, pues de la calidad de la especie de relación empática y necesaria que entre ésta y el empresariado debe siempre producirse, dependerá la consistencia de la estructura económica que las segundas estructuran a nivel microeconómico, y la primera administra regula y controla todavía a nivel macroeconómico.

Pese a ello, el mundo ha tendido a ignorar y menoscabar tal interrelación; tanto desde el lado de la teoría económica, como de sectores y sociedades de países con enraizados problemas de subdesarrollo.

Instituciones y trabas al desarrollo empresarial en Perú

La precariedad institucional que caracterizó por ejemplo al Gobierno peruano desde la independencia de España en 1821, generó una desconfianza hacia los políticos que solió incitar en determinados momentos, un cierto mayor respaldo poblacional a sistemas gubernamentales dictatoriales que democráticos; al tiempo que el empresariado peruano, por haberse relacionado con todos ellos, fue menoscabado hasta fechas relativamente recientes.

La historia tiene registrado aquella peculiaridad, que no sólo parece haber sido una constante en la región latinoamericana, sino también en muchas otras partes del mundo.

Importancia actual y futura de la empresa

En los últimos decenios sin embargo, se destaca cada vez más el papel de las empresas y el valor de su relación con los Estados hacia el proceso de crecimiento y desarrollo.

Generalizándose por ende la importancia de fomentar, crear, desarrollar y consolidar nuevas y existentes empresas; sustentadas en el aprovechamiento de las potencialidades o ventajas comparativas del entorno, y aprovechando los beneficios de la evolución de la ciencia.

En especial los nuevos medios de comunicación e información que, determinando los nuevos modos de hacer negocios, están a la vez afirmando el camino del comercio que será predominante en el futuro: las compras y ventas online.