Los adolescentes frente a aceleradas reconfiguraciones de sus objetividades y de sus subjetividades deben asumir posturas que les permitan moverse asertivamente frente a estructuras, representaciones y modos de interacción de las sociedades actuales.

El papel de la escuela y la educación en los adolescentes

Las escuelas deben afrontar y enseñar a afrontar las nuevas realidades, aceptando también otras formas de adquirir y transmitir conocimientos y significaciones, pues para los adolescentes al configurar sus subjetividades ante las transformaciones sociales puede ser aun más difícil saber asumir la mejor postura ante ellos mismos, ante los demás y ante los distintos entornos en los que se desenvuelven.

El diseño curricular debe ser útil para los adolescentes

De ahí la necesidad de que se resalten los riesgos a los que están expuestos de caer en situaciones de vulnerabilidad, doble exclusión (etaria y de género) y/o de reclusión en el hogar o en la comunidad local, resignación a ocupar posiciones subordinadas y discriminatorias para lograr subsistir en este contexto e incluso pueden verse afectados hasta en su vida íntima y en sus relaciones afectivas.

Los temas ignorados por la educación

Un programa de estudios con temas del currículo omitido puede contener los siguientes temas:

  • El cuerpo
  • La sexualidad
  • Expresión y valor de lo sentimientos
  • Pobreza y desigualdad social
  • Dinámicas en las relaciones de poder
  • Discriminación
  • Violencia
  • Precarización laboral

El currículo escolar también debe presentar un enfoque de género

Cada uno de los temas debe desarrollarse cuidando que se encuentre presente el enfoque de género sin excepción, incluyendo los conceptos de trabajo remunerado y doméstico, el valor económico y social de ambos sexos y estimular en ambos sexos el desarrollo de las habilidades requeridas para la llamada economía del cuidado.

Además, se debe estimular el análisis crítico sobre la división sexual del trabajo que incide en los trayectos laborales, la participación social, el uso de tiempo, el ocio, etc. y cómo la función biológica de procreación se transfiere a la función social del cuidado de los miembros de la familia.

Los contenidos en temas de currículo omitido

Cada tema debe contener a su vez subtemas respectivos de temas de currículo omitido como pueden ser, sin estar limitados a:

El Cuerpo: El conocimiento del cuerpo y sus funciones. El funcionamiento saludable del cuerpo. La imagen del cuerpo y los desórdenes alimenticios: Bulimia, Anorexia y Obesidad. Depresión, adicciones y uso de sustancias y drogas. Suicidio.

El tema de la sexualidad y los sentimientos

La Sexualidad: Los órganos reproductivos. La actividad sexual en el ser humano y la actividad sexual temprana. La salud y los derechos sexuales y reproductivos. Los métodos anticonceptivos y la planificación familiar. Las enfermedades de transmisión sexual y VIH. Embarazo no planeado. Embarazo adolescente. Aborto.

Expresión y valor de los sentimientos: El amor, la amistad y las relaciones sanas. Placer y fantasías. Las nuevas masculinidades y la discriminación de género a los varones. Homosexualidad. Respeto por las diferentes orientaciones sexuales.

El tema de la discriminación y precarización laboral

Dinámicas en las relaciones de poder: Derechos Humanos. La discriminación. La violencia. Relaciones y convivencia democrática en la familia, la escuela y otros entornos. La autonomía.

La precarización laboral: el panorama laboral actual, la elección de carreras y tareas profundizando en la feminización y masculinización de algunas de ellas, el subempleo, las actividades ilícitas como empleo.

Los objetivos en la educación con temas de currículo omitido

Como objetivos a cada uno de estos bloques de subtemas se pretende dar al alumno una serie de herramientas no limitadas a las siguientes que le permitan:

Comprender que la salud y bienestar de sus cuerpos está relacionado con sus habilidades para completar su ciclo escolar y vida como adolescentes y adultos, así como concientizarse de que su individualidad y su sociabilidad se construyen desde el propio cuerpo.

Los adolescentes deben conocer bien su cuerpo y funcionamiento

Entender que el cuerpo necesita de tres líneas de evolución de cuidado: la dietética (relación entre cuidado y el régimen general de la existencia del cuerpo y del alma); la economía (relación entre el cuidado de uno mismo y la actividad social) y la erótica (relación entre el cuidado de uno mismo y la relación amorosa).

Reconocerse como individuos particulares con deseos y entusiasmos personales, con capacidad para elegir o decidir.

Los adolescentes y su sexualidad

Comprender y reflexionar sobre su sexualidad como espacio de subjetivación y dimensión significativa de los procesos individuales y sociales que atraviesan la educación física escolar, la expresión corporal, los juegos en el patio y el trabajo en el aula. El disfrute, consecuencias y responsabilidades de llevar una vida sexual activa.

La educación y reconocimiento de sentimientos sanos y responsables

Conocer y analizar información acertada sobre cuestiones afectivas, la responsabilidad y consecuencias del compromiso personal implicado en la pareja, la maternidad/paternidad, el cuidado de la infancia, los riesgos personales ante las enfermedades e infecciones de transmisión sexual y distinguirá las relaciones sanas en todos los ámbitos.

El adolescente debe saber si está siendo sujeto a alguna discriminación

Tener información acertada sobre los temas abordados, de manera que pueda prevenir encontrarse en ciertas condiciones de vulnerabilidad o en el caso de ya encontrarse en alguna de ellas, reconocer la situación y reconocerse a sí mismo como parte de ella, de manera que tenga conocimiento de las alternativas a las cuales puede acudir para disminuir o erradicar las condiciones desarrolladas.

Desarrollar en el adolescente un pensamiento crítico y reflexivo

Reflexionar y desarrollar un análisis crítico y reflexivo sobre las distintas funciones sociales de los individuos y cómo atraviesan distintas condiciones y entramados sociales, distinguiendo y reconociendo sus vulnerabilidades sobre todo cuando se enfrente a situaciones que pongan en peligro su integridad física, emocional o mental, en cualquiera de los entornos en los cuales se desarrolle.

Conocer las distintas instancias a las que puede acudir para la resolución de crisis y conflictos, conociendo sus derechos y obligaciones.