La Ciudad de Buenos Aires sancionó en 2006 una Ley de Educación Sexual que obligaba a todas las escuelas porteñas a dictar contenidos vinculados a la sexualidad en todos los niveles educativos. Hoy, más de cinco años después, el Gobierno no incluye a la sexualidad en el calendario educativo, generando un desconocimiento entre los adolescentes.

“Se garantiza el derecho a la información para el ejercicio de una sexualidad responsable”, indica el segundo artículo de la ley. Sin embargo, la autora de la ley, la ex diputada Ana Suppa, se indignó al manifestar que luego de cinco años “la Ley no se cumple en lo más mínimo, no se garantiza para nada el derecho a la información de los niños y los jóvenes”.

“Hay un Estado que ejerce una violencia institucional sobre los jóvenes al no aplicar la ley que se encarga de evitar enfermedades y embarazos”, dijo con enojo Suppa, quien además denunció que la salud sexual “tiene un presupuesto bajísimo por año, no se capacitaron a los docentes y el Gobierno porteño sigue desoyendo los reclamos”.

Por qué es necesaria la Ley de Educación Sexual en la Ciudad de Buenos Aires

El docente de biología y educación para la salud, José Miguel Palma, sostuvo que la educación sexual “es necesaria para que se reduzcan los índices de embarazo adolescente y contagio de enfermedades de transmisión sexual”, y porque “es indispensable que los chicos de todas las edades conozcan su cuerpo de manera correcta y sepan cuidarse”.

Además, recriminó al Gobierno porteño no haber especializado a docentes para que enseñen este tema: “Lo más peligroso es que alguien intente enseñar sobre sexualidad si no sabe”.

Suppa también lamentó que el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires no haya capacitado a los docentes para que “por lo menos tengan conocimientos básicos”, y explicó que “los estudiantes del profesorado deben recibir cursos de educación sexual aunque la biología no sea su especialización”. “Se tiene que capacitar a los profesores de todas las materias”, sostuvo.

Además, manifestó que en algunas escuelas porteñas los alumnos sí acceden a la educación sexual debido a “voluntades” de los directivos y algunos docentes, aunque dijo que esto sucede de manera muy “aislada”.

Palma afirmó que “hay una fuerte presión de la Iglesia” para que no se cumpla la Ley de Educación Sexual, pero también dijo que “a muchos funcionarios la salud reproductiva no les interesa, y cuando aparece algún proyecto interesante, termina siendo apoyado por muy poca gente”.

Un Estudio del laboratorio Bayer

Según un estudio del laboratorio Bayer, realizado en 2010 entre 2000 adolescentes de Capital Federal de la República Argentina de entre 14 y 19 años, un 22 por ciento no utilizó preservativo en su primera relación, mientras que un 50 por ciento tiene “dudas, vergüenza y temores” sobre los métodos de cuidado sexual, y más de la mitad de los consultados no habla de sexualidad con sus padres.

La opinión de dos alumnos del colegio Julio Cortazar

Los alumnos del colegio secundario Julio Cortazar, Agustina Barba y Javier Trigo, coinciden en que “es bueno que haya educación sexual para todos, dejando de lado la vergüenza y los miedos”. Además, creen que es hora de que “la escuela se encargue de contener el aspecto sexual”. Al igual que se explicó en un artículo de Suite101, la comunicación entre los jóvenes y sus padres y docentes juega un rol importantísimo en la educación sexual.

Preservativos en los colegios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Con la idea de fomentar la educación sexual, la legisladora porteña del Frente para la Victoria, María José Lubertino, presentó un proyecto de ley para incluir preservativos de manera gratuita y con información en todos los colegios de la ciudad, a partir del sexto grado, para que “exista una cultura de educación sexual dentro de los jóvenes”.

“Los hospitales brindan preservativos, pero nosotros detectamos que los chicos no van a los hospitales a buscar información, solo van cuando se lastiman”, dijo Lubertino. “En una encuesta de 2008 se comprobó que un 20 por ciento de los chicos no utilizan preservativo en su primera relación sexual”, agregó la Legisladora.

Una diputada nacional que no quiere preservativos en colegios secundarios

La diputada nacional por Valores para mi País, Cynthia Hotton, se opuso rotundamente al proyecto de María José Lubertino y consideró que “el ámbito escolar no es el apropiado para que se repartan preservativos”, aunque opinó que “es el lugar donde se debe educar en todo sentido la educación sexual”. Lo dijo en una entrevista en el programa de radio argentino Todavía no sabemos.

Un cura que está a favor de la educación sexual

El sacerdote de la Diócesis de San Martín, Eduardo González, expresó que está “totalmente de acuerdo con la implementación de una ley de educación sexual” porque consideró que “ya es hora de cuidar a los jóvenes de tantas desgracias, como el contagio de enfermedades”.

González cuestionó la postura tradicional de la Iglesia Católica en relación a la educación sexual, que se opone rotundamente, e indicó: “Es hora de reconocer que hemos avanzado como sociedad, no podemos seguir escondiendo la sexualidad”.

Los jóvenes de todas las escuelas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires deberían poder acceder a aprender contenidos de educación sexual tal como lo garantiza la Ley para conocer de manera completa su cuerpo y aprender a cuidarse.