En la actualidad, en la mayoría de los planteles educativos sin prejuicios se ha establecido esta disciplina (la educación sexual en el niño). Sin embargo, entre la sociedad todavía existen personas con ideas muy conservadoras que creen que es un disparate tal enseñanza y consideran que es preferible dejar al niño con sus propios descubrimientos con preguntas sin respuestas que los pueden llevar con el tiempo a conclusiones falsas.

Contestar las preguntas de los niños sobre sexualidad

La mayor parte de la sociedad está de acuerdo en la educación sexual del menor, sin embargo, la opinión de especialistas armados con los conocimientos de la psicología y medicina es sólo contestar lo que el niño pregunte y no ir más allá en explicaciones con lo cual podrían confundirlo, pues el niño sólo preguntará lo que pueda entender.

Otra sugerencia que dan los especialistas es no mentirles, hablarles con la verdad; si no se cuenta con la preparación para poder contestar existen muchos manuales o libros de apoyo escritos por gente preparada reconocidos y confiables de los que puede echar mano.

La mayor responsabilidad es de los padres

A parte de la educación sexual que se imparte en los planteles, indudablemente que ésta ardua tarea corresponde más a los padres que a maestros o a otras gentes. En ésta tarea existen muchas opiniones, aptitudes, experiencias de personas dedicadas a la materia de los cuales su lectura será de mucha ayuda y provecho para padres.

En muchas ocasiones no encuentran de inmediato las palabras o respuestas adecuadas a la pregunta normal que inocentemente hacen los pequeños; por eso con tiempo deben prepararse en este sentido para que se pueda dar la respuesta correcta.

Evitar la confusión de los niños en temas de sexualidad es clave

¿Qué decirle a un niño de cuatro años sobre sexualidad? ¿Qué lenguaje puede ser comprensible para él? ¿Se puede dar respuestas sobre sexo a un niño de cuatro años? Según especialistas en la materia se deben dar respuestas, nunca dejar al niño con la duda y no dar cabida a que otros pequeños con mala información influyan en él negativamente. Todavía en estos tiempos existen sociedades o religiones en las cuales el tema de la sexualidad no se toca ni por equivocación.

El niño pregunta y los padres deben responder para poder sacudirse las cadenas de tantos tabúes con los cuales la humanidad ha cargado por años; se tiene que ser claro y conciso, sólo la verdad cambia situaciones que se pueden complicar con mala información a una respuesta inadecuada al niño y que conllevará de una confusión a otra.

La sexualidad: un tema prohibido

Por años (muchos por cierto) el tema de la sexualidad ha sido un tema controversial a raíz de creencias y religiones diferentes con ideas filosóficas invitando a las personas a la separación de alma y cuerpo. Por lo tanto, todo lo que fueran consideradas acciones del alma eran nobles y superiores y lo que provenía del cuerpo eran acciones groseras e inferiores, convirtiendo así el sexo en un tabú.

Por lo tanto el tema de la sexualidad estaba entre los temas prohibidos, añadiendo que sólo hasta finales del siglo XIX se ha dado a conocer científicamente el proceso de gestación, el ciclo menstrual, la importancia hormonal, entre otros temas.

Toda persona es un ser sexuado y en toda acción se manifiesta como tal hombre o mujer. El sexo es una característica natural de la humanidad, se nace inevitablemente con él y se lleva toda la vida bien o mal. ¿Por qué ha de ser tan complicado educar a cada nueva generación respecto a este tema? En estos tiempos tan difíciles, con tantos descubrimientos de nuevas y viejas enfermedades venéreas y de todo tipo no se debe escatimar la información.

Muchos adultos consideran el sexo como una debilidad

Adultos con tabúes y creencias ven en todo, o en casi todo, un pecado; hasta el ser feliz para ellos es pecado, el sexo para ellos o ellas en el seno del matrimonio es sólo cuestión de un simple deber y su natural y propio deseo por su pareja es algo pecaminoso. Ideas como éstas surgen sin lugar a dudas de una sociedad contemporánea, muchos padres tratan de inculcar en los hijos varones ciertas actitudes machistas, les enseñan chistes y festejan frente a ellos situaciones en las que las mujeres son sólo un simple objeto placentero.

Muchos adultos consideran el sexo como una debilidad y una limitación del ser humano y no como lo que es, como una expresión completa de amor y afecto, quienes así lo consideran (como debilidad) deben examinarse a sí mismos, sacar fuera esas creencias incomodas y absurdas que no les dan oportunidad de mostrar sus sentimientos.