
- Escuela Franquista - Creative Commons
El Franquismo quiere crear una sociedad en la que los hombres y las mujeres tengan un papel totalmente diferente, y, para ello, desde la escuela se fomentará esta concepción desigual y discriminatoria de las mujeres respecto a los hombres.
Desigualdad entre hombres y mujeres
Pilar Primo de Rivera, fundadora de la Sección Femenina de Falange Española considera que las mujeres y los hombres son diferentes, ya que las mujeres son inferiores: "Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer nada más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho".
Esto debe tener una consecuencia en el ámbito escolar, ya que no tiene ningún sentido educar igual a los diferentes que, además, tendrán roles sociales diferentes. Las mujeres, según los ideales del Franquismo, deben dedicarse a cuestiones relacionadas con el hogar.
Así, en los manuales de la Sección Femenina podemos leer: "El trabajo doméstico es el trabajo más conforme a la naturaleza y al destino de la mujer. El hombre y la mujer deben realizar su destino, pero deben realizarlo conforme a su naturaleza, que es diferente".
Escuela discriminatoria
Así, la escuela tendrá una estructura discriminatoria, considerando que los hombres y las mujeres tienen necesidades pedagógicas diferentes: "La mujer tiene obligación de saber todo lo que podríamos llamar parte femenina de la vida: la ciencia doméstica es quizá su ‘bachillerato’. Un arquitecto no puede ser bueno si no dibuja bien; un ingeniero, sin el conocimiento de las matemáticas, sería un fracaso; lo mismo sucede con las mujeres: su base fundamental es la casa; guisar, planchar, zurcir, etc.".
"Son otros tantos problemas que, en un momento dado, deberá resolver. Por tanto debe capacitarse para ello. Por esto la Delegación Nacional de la Sección Femenina, comprendiendo la importancia del caso, ha creado las Escuelas del Hogar".
Rol social de esposa y de madre
Esto es así, al considerarse que la mujer debe limitarse a ser ama de casa, dedicarse a sus hijos y a su marido. En la Enciclopedia Elemental de la Sección Femenina se puede leer: "El destino de la mujer es ser esposa y compañera del hombre, formar con él una familia y educar y cuidar bien a sus hijos. El lugar donde la mujer desarrolla sus actividades es la casa, porque allí vive la familia".
"Pero su misión no es sólo material; sus deberes no son sólo cuidar de sus hijos y del marido corporalmente, sino que de éste debe ser la compañera, y de aquéllos la primera educadora; por ello, debe prepararse, moral y materialmente para ser capaz de lo que de ella se espera. Esta preparación es el medio que la hace apta para desarrollar su misión en el momento oportuno".
La Educación para la Igualdad
La sociedad actual democrática debe acabar con todo intento de discriminación, por lo que debe educar igual a hombres y a mujeres, sin pretender crear roles específicos de género. Al mismo tiempo, sería necesario acabar con aquellos espacios en los que la coeducación no existe, ya que, si se quiere una sociedad con plena igualdad entre hombres y mujeres, esta igualdad debe iniciarse en la escuela.
