Desde una visión amplia de paz, hablar de educación para la paz es hablar de educación para una convivencia pacífica, de educación para la tolerancia y el diálogo, para la no-violencia; de educación para el desarme, para el desarrollo sostenible; de educación en derechos humanos.

Para hacer más gráficos estos conceptos, valdría comparar la educación para la paz con un diamante y cada una de sus aristas serían: la Tolerancia, la Noviolencia, el Desarrollo Sostenible… estas facetas constituirían también las ramas de un árbol, cuyo tronco es la paz.

De acuerdo con Antonio Sánchez y Alfonso Fernández, cabe agrupar todas esas facetas de la Educación para la Paz en tres dimensiones básicas:

  • Dimensión personal o relación del hombre consigo mismo y con los demás.
  • Dimensión social o relación inter e intra grupos, instituciones, pueblos, Estados.
  • Dimensión ambiental-natural, o relación armónica del hombre con la naturaleza.
Pedro Ortega y Ramón Mínguez relacionan la Educación para la Paz con "el desarrollo en los educandos de la capacidad para un diálogo intercultural, la defensa del medioambiente…, la responsabilidad y la solidaridad compasiva". También consideran que la Educación para la Paz gira, esencialmente, en torno a tres núcleos temáticos:

  • Tolerancia y acogida al diferente.
  • Justicia y solidaridad.
  • Respeto al medio ambiente.

La tolerancia (Educar para la paz)

En relación con el concepto de tolerancia, el polémico profesor de Harvard, Samuel Huntington, de alguna manera se anticipó al 11 de septiembre de 2001. En su obra El Choque de Civilizaciones (1996), planteó un futuro de conflictos inspirados no tanto por ideología, nacionalismo o lucha de clases, sino por cuestiones culturales. De ahí la importancia de educar en valores de tolerancia y respeto.

La justicia y la solidaridad (Educar para la paz)

Al tomar contacto con los conceptos de justicia y solidaridad, vemos que la diversidad cultural es un arma de doble filo. Puede servir lo mismo de puente que une, que de espada que separe. Une cuando se buscan las similitudes. Separa cuando se acentúan las diferencias, situándose un grupo por encima de los otros. Este riesgo aumenta si va acompañado de diferencias económicas.

La notable desigualdad del nivel de vida en el mundo es puesta en evidencia a diario por los medios de comunicación. De ahí, el deseo de poseer los bienes que otros pueblos poseen. Un eslogan popular denominó este fenómeno con el nombre de “revolución de las esperanzas crecientes” (traducción de "the revolution of rising expectations", a la que alude Otto de Habsburgo en "Nuestro mundo en marcha" ).

Aquí es donde entra en escena nuestra Educación para la Convivencia y la Paz, que debe acompañarse de un cambio de mentalidad. No podemos hablar de paz si no aspiramos a unas relaciones justas entre Norte y Sur. Pero tampoco basta una estricta justicia. La convivencia debe asentarse en la "gratuidad y solidaridad compasiva", como señalan Ortega y Mínguez.

El respeto al medio ambiente (Educar para la paz)

En cuanto al respeto al medio ambiente, Ortega y Mínguez lo entienden como un deber moral: "Educar para hacerse cargo de nuestro planeta exige algo más que conocimientos científicos y técnicos. Exige, ante todo, talante moral". Educar para la paz es hacerlo para un desarrollo sostenible. Este término, tan usado en los últimos años, se refiere a un uso racional de los recursos del planeta, asegurando el desarrollo de las generaciones futuras.

La educación, camino hacia la paz

Muchas veces, cuando hablamos de educación, empezamos por el cómo o por el cuánto, o quién, o a quién, o dónde… Y nos olvidamos de que lo importante es educación para qué. Pues precisamente para hacer ciudadanos del mundo, ciudadanos que sepan vivir en la aldea global y sepan (sobre todo los que tenemos la suerte de vivir en el barrio más próspero de esta aldea global) acordarse de los que viven en barrios miserables, a menudo en condiciones infrahumanas.

Bibliografía:

  • Sánchez A. y Fernández-Herrería, A. (1996): Dimensiones de la educación para la paz. Teorías y experiencias. Seminario de Estudios sobre la Paz y los Conflictos. Universidad de Granada. Granada.
  • Ortega, P. y Mínguez, R. (2001): Los valores en la educación. Ariel. Barcelona.
  • Huntington, S. P. (1996): The clush of civilizations and the remaking of world order. Touchstone. New York.
  • Habsburgo, Otto (1970): Nuestro mundo en marcha. Salvat. Madrid.