Los problemas relacionados con la atención de la salud siempre han ocupado un lugar preponderante dentro del grupo de las preocupaciones sociales de los países.

La Frontera de Posibilidades de Producción

Los recursos en salud son de naturaleza finita. Asimismo, existe una cantidad máxima de cuidado de la salud que puede producirse en un tiempo determinado.

Para ver teóricamente la relación entre las necesidades y los recursos, se utiliza la Frontera de Posibilidades de Producción (FPP).

La FPP muestra la capacidad de producción que tiene una economía, dados ciertos recursos y cierta tecnología, indicando así la cantidad máxima posible de un bien o servicio que puede producir. Todas las combinaciones que se encuentran en la FPP son pareto eficientes.

El análisis de la FPP puede utilizarse tanto para definir los tratamientos que se pueden producir con una determinada cantidad de recursos, como también para analizar la distribución dentro del presupuesto general de un país.

Los diferentes criterios: eficiencia y equidad

La toma de decisiones en la distribución de los recursos de la salud, se formula con la aplicación de dos criterios determinados: el criterio de eficiencia y el de equidad.

Respecto a estos dos criterios, en el sector de la salud hay dos preguntas básicas:

  • ¿cómo debiera financiarse el gasto en salud?
  • ¿quién debe recibir los beneficios?
Claramente se observa que la primera pregunta se relaciona con el criterio de eficiencia y la segunda, con el de equidad.

La demanda en el sector de la salud

La demanda de salud tiene elasticidad ingreso positiva, esto quiere decir que a medida que aumentan los recursos disponibles de las personas, aumenta el consumo de los servicios de la salud por parte de ellas.

Los factores que afectan la demanda en salud son:

  • la edad: decrece inicialmente para acelerarse exponencialmente en las últimas dos décadas de vida;
  • el sexo: hasta los cincuenta años promedio las mujeres consumen más servicios de salud que los hombres, situación que se revierte en los años posteriores, donde los hombres son los que más servicios consumen;
  • la calidad de la atención: los atributos de la calidad son evaluados subjetivamente por el consumidor, jugando un papel muy importante el nivel de excelencia médica que se asocia con la precisión del diagnóstico y la efectividad del tratamiento en restaurar la salud;
  • la asimetría de información que existe entre el consumidor del servicio y el prestador del mismo: la relación del médico con el paciente es distinta de la de cualquier comprador y vendedor. Los consumidores están pobremente informados tanto sobre la cantidad de tratamiento que necesitan como acerca de la calidad del cuidado que reciben.

La oferta en el sector de la salud

Formalmente, la oferta es definida como la cantidad de un bien o servicio que un grupo de vendedores desea vender a determinado precio. Los factores que determinan la oferta son la tecnología, los precios de los factores productivos y el precio del bien que se desea ofrecer.

La oferta no puede considerarse como una cantidad fija, sino como una relación entre la cantidad ofrecida y el precio al cual dicha cantidad se ofrece en el mercado.

En el mercado de la salud los "oferentes" son los profesionales de la salud (médicos, enfermeros), los hospitales públicos y privados y las obras sociales.

Las decisiones en el sector de la salud

El supuesto de optimización por parte de los oferentes del servicio, la relación asimétrica entre la cantidad de recursos y las necesidades, junto con los criterios de evaluación de las características económicas, son todas herramientas que permiten ver cómo es organizado el servicio médico de un país. Dada la escasez de recursos, tres son las decisiones básicas que se deben tomar:

  • Cuánto se quiere gastar en servicios médicos. Es una cuestión que se relaciona con la eficiencia económica. Las decisiones de los consumidores y profesionales determinan la cantidad y la calidad de los servicios médicos.
  • Cómo producir de la mejor manera servicios médicos. Los proveedores utilizarán la productividad marginal de las inversiones y sus relativos costos para calcular el método menos costoso de provisión del servicio.
  • La distribución de servicios médicos. Este tercer conjunto de decisiones se relaciona con la equidad. Los servicios médicos pueden ser provistos gratuitamente para todas las personas, o pueden ser distribuidos de acuerdo a la idea de que el consumidor ha de pagar por estos servicios con sus ingresos; también puede formularse un sistema de subsidios para aquellas personas que tienen un ingreso insuficiente para comprar la cantidad de servicio médico que necesitan.
Finalmente, las decisiones en el ámbito sanitario están generalmente gobernadas por juicios de valor, es por eso que la economía es necesaria ya que ayuda a clarificar y organizar los métodos de elección en un sector tan conflictivo como el de la salud.