
- Domótica KNX - Kornwa - Dreamstime
Maltratado y denostado pueden ser los adjetivos que mejor se pueden aplicar a un concepto tecnológico que lleva presente en la sociedad española algo más de dos décadas: la domótica.
La domótica no es algo nuevo, los medios de comunicación han utilizado de forma poco apropiada y sistemáticamente esta palabra durante años. Tanto, que ahora es imposible poder utilizar este concepto en el contexto en el que se merece: el ahorro energético y el confort.
Persianas subiendo y bajando en suntuosas mansiones, con piscinas climatizadas, dos o tres plantas llenas de toda la extravagancia habida y por haber, saunas, bodegas, salas de cine… y cualquier elemento superfluo ajeno al español medio: piso de 2 o 3 habitaciones, con calefacción y posiblemente algún elemento de climatización para paliar las inclemencias del verano. Esta es la imagen asociada a la domótica.
Salto tecnológico cualitativo
Pero todo ha cambiado, y mucho. Durante los últimos 15 años el desarrollo tecnológico aplicado a la construcción ha sido testigo de una evolución sin precedentes, donde muchísimos avances se han aplicado en diversos campos: internet, teléfonos móviles, vehículos, materiales, medicina, multimedia… a la par que ha ocurrido una democratización de los precios.
Los casi 60.000 duros de vellón que se pagaban hace 12 años por un AMSTRAD PCW significan un salto cualitativo con respecto a los 500€ de hoy por un portátil, con memoria de almacenamiento del orden 100.000 veces mayor.
El significado de la domótica
La domótica no es, ni más ni menos, que la gestión eficiente de las instalaciones (climatización, persianas, alarmas, iluminación, etc) con las que cuenta una vivienda, a la par que aumenta el confort. Y, como lo anterior, también ha sufrido su desarrollo. Ahora ha de ganarse la confianza del usuario.
La tecnología es fiable, ¿por qué no habría de serlo la encargada de gestionar la vivienda de una familia? Por esta razón la domótica vuelve a asomarse a los hogares españoles de nuevo.
Unificación de criterios bajo un estándar
Y, gran culpable de esta vuelta a la confianza y a un crecimiento sensible en instalaciones domóticas realizadas (un 8.23% de la obra nueva realizada en el año 2007 contaba con algún tipo de instalación domótica, según el estudio MINT CASADOMO 2008) es el estándar de domótica KNX. Un estándar es un conjunto de directrices que permiten normalizar un comportamiento, y de esta manera se convierte en patrón de referencia. En este caso, el estándar KNX define unas normas de comunicación entre dispositivos, unas nuevas reglas del juego, y bajo este paraguas de calidad se pueden instalar tantas empresas como lo deseen.
El estándar KNX (cumple norma europea EN 50090, internacional ISO/IEC 14543-3, china GB/Z 20965 y estadounidense ANSI/ASHRAE 135, de ahí que sea estándar) se ha convertido en el héroe redentor de la domótica.
¿Su secreto? Funciona. Y ofrece garantías. No es necesario poseer majestuosas mansiones para contar con una instalación de gestión inteligente, cualquier vivienda puede ser controlada por estos dispositivos que se entremezclan en varios niveles de la casa, tanto con el aparellaje eléctrico en los poco glamurosos cuadros eléctricos como en las paredes de nuestro salón, siendo tan admirados como una buena replica de Monet.
Ofrecer garantías y ventajas al usuario
Por otra parte, este estándar defiende unas buenas prácticas, por lo que el usuario final de una vivienda que cuente con una instalación domótica, firmada por productos que cumplen con el estándar KNX, no se encontrará indefenso ante un fabricante único que ha decidido (o se ha visto obligado) discontinuar una línea de producto (aunque la ley europea dice que dicho fabricante debe disponer de repuestos durante 5 años, una casa se espera que dure más).
Por lo tanto, el usuario debe recibir, junto con las llaves de su vivienda, los manuales de instrucciones de los dispositivos que suponen una interfaz con el sistema (véase pantallas de control) así como el proyecto de instalación, lo que le permitirá poder decidir en el futuro, si lo desea, ampliar la instalación con productos elegidos entre un amplio elenco de fabricantes (entre los que se encuentran Siemens, Daikin o el español Zennio, entre otros) así como decidir qué empresa integradora o instaladora (que esté cualificada para trabajar con dichos productos) desea contratar.
La domótica aumenta el confort del usuario (control avanzado de los sistemas de climatización, gestión centralizada de funciones, funciones remotas…) así como está directamente relacionada con el uso eficiente que se hace de la energía en una vivienda. La situación se encuentra en un punto de incertidumbre en lo que se refiere a la construcción, así que innovar (de una vez por todas y con garantías) o morir. Sin duda, el discurso verde tendrá mucho que ver en este asunto.
