Según las estimaciones de las Naciones Unidas, en el año 2001 la población de la Tierra era de más de seis mil millones de personas. Sin embargo, esa enorme población absoluta, que no ha parado de aumentar, no se hallaba entonces ni se halla ahora distribuida de manera regular, sino que su distribución enmascara desigualdades muy importantes, hasta el punto de que se calcula que el 70% de la población mundial se concentra en menos del 10% del territorio terrestre, lo que supone que la mayor parte del planeta está casi despoblada.

Una distribución desigual

Para describir el reparto de los habitantes del planeta a distintas escalas se utiliza el concepto de densidad de población, que es el cálculo del número de habitantes por unidad de superfice, normalmente kilómetros cuadrados. Según este concepto de densidad, se calcula que el 90% de los habitantes de la Tierra se concentran en el hemisferio Norte, entre los paralelos 20º y 60º Norte. No obstante, las densidades de población no son iguales en todas partes.

En efecto, Asia es el continente en el que viven más personas y en el que se registran las densidades medias de población más elevadas (111 habitantes por kilómetro cuadrado). Europa sería el segundo continente más densamente poblado, con 104 habitantes por kilómetro cuadrado, aunque en ciertos lugares, como Rusia o Ucrania, la densidad desciende hasta los 31 habitantes por kilómetro cuadrado. Las densidades de África y América son bajas (24 y 18 habitantes por kilómetro cuadrado respectivamente), y la de Oceanía es muy baja, ya que sólo tiene 3 habitantes por kilómetro cuadrado.

Las zonas más pobladas del planeta

Dependiendo del número de habitantes, se puede considerar que hay tres grandes áreas que destacan por lo elevado que es dicho número:

Asia es el espacio más poblado del mundo, concentrando alrededor de tres mil millones de habitantes y concentrando enormes densidades de población, tanto en medios urbanos como en medios rurales. Dentro de esta zona, se debería diferenciar una primera zona de concentración de población en el Este y el Sudeste del continente, especialmente en China y Japón, donde se registran las mayores concentraciones humanas del planeta, con densidades medias cercanas a los trecientos habitantes por kilómetro cuadrado, y con densidades locales que pueden sobrepasar los mil habitantes por kilómetro cuadrado.

Dentro de Asia, otra zona de enorme concentración de población estaría formada por el conjunto de la India, Pakistán, Bangladesh y Sri Lanka, donde se concentran más de mil trescientos millones de habitantes, y donde se concentran las densidades rurales más altas del planeta, centradas en los deltas de los ríos.

Una segunda zona de enorme concentración de población es la Europa más fuertemente industrializada. Este espacio, donde viven más de setecientos millones de personas, se distingue sobre todo por su elevada urbanización y, por extensión, por sus débiles densidades rurales.

La tercera zona de mayor concentración de personas se sitúa en América del Norte, especialmente en el litoral atlántico hasta la zona de los Grandes Lagos. En esta zona se concentran cerca de ciento cincuenta millones de habitantes, debido a su enorme desarrollo económico. La distribución dentro de esta zona es muy similar a la que se encuentra en Europa.

No obstante, también hay zonas muy pobladas en el Golfo de Guinea, en Indonesia y en las costas de Brasil y de Argentina.

Las zonas despobladas del planeta

De la misma forma que en el mundo se hallan zonas con enormes densidades poblacionales, también hay zonas despobladas, que son aquellas que, por ejemplo, tienen climas y altitudes extremos. Así destacan los grandes vacíos demográficos de las zonas polares, donde los habitantes se reparten en espacios muy concretos y donde en ocasiones la escasa presencia humana se liga a actividades muy específicas, como proyectos científicos

Además, los desiertos, tanto tropicales como continentales, las zonas tropicales húmedas, las altas montañas o los elevados altiplanos son también zonas muy poco pobladas. De este modo, es notoria la influencia del clima en el hecho de que se trate de zonas de escasa densidad de población.

A modo de resumen

Como puede verse, la población mundial presenta una distribución muy desigual en el planeta, explicada por factores de muy diversa índole.