Durante varios años se ha considerado la discapacidad como un problema individual causado por una afectación de la salud requiriendo de cuidados médicos encaminados a la rehabilitación de la persona. Hoy se pone el acento en los factores ambientales considerándose que las dificultades y desventajas que tienen las personas con discapacidad se atribuyen más a los obstáculos y barreras que ofrece el entorno social que a sus déficits personales.

Definición actual

La Organización Mundial de la Salud implementó en el año 2001 la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF, 2001). Utiliza el término discapacidad como el nombre genérico que engloba los componentes de: deficiencias a nivel corporal; limitaciones en la actividad, a nivel individual; restricciones en la participación; a nivel social. Tratándose de tres dimensiones diferentes asociadas a un problema de salud, que interactúan entre sí con los factores contextuales.

La actitud de la sociedad a través de la historia

Desde que el mundo es mundo la barrera principal ha sido la actitud de la sociedad frente a la persona con discapacidad. A través del tiempo el trato hacia esta ha tenido distintos matices.

Se puede apreciar que las situaciones más notables se originaron por discriminación hacia este grupo de personas, siendo catalogadas como minusválidas, inválidas e impedidas. Las culturas antiguas ponían el énfasis en la fuerza, la perfección física y la belleza, considerándolas como poseídas e inservibles, por lo que eran expulsadas o exterminadas. En general, se realizaba de distintas maneras un abandono y ocultamiento de las mismas.

En la Edad Media se la consideró como un castigo de Dios y la sociedad no tenía responsabilidad sobre ellas persiguiéndolas y matándolas.

En el Renacimiento se empieza a observar un cambio de actitud ante esta población.

A partir de la Revolución Industrial se toma como responsabilidad pública el trato hacia ellas transformándose en objeto de estudio y como problema en relación a su falta de productividad.

Visión del siglo XXI sobre la discapacidad

En el mundo existen alrededor de 600 millones de personas con discapacidad, lo que representa un 10% de la población general. Además tiene repercusión sobre el 25% de la población total, ya que no solo afecta a la persona que la sufre sino a aquellos que la cuidan, a los familiares y a la comunidad.

Se considera a la discapacidad como un fenómeno multidimensional y multifactorial

La tendencia indica como causas productoras de discapacidades un incremento cada vez mayor en las enfermedades emergentes, reemergentes y crónicas, sumando a esto la violencia social, las guerras, los accidentes de todo tipo, el uso y abuso del alcohol y drogas, la pobreza, el envejecimiento de la población, la desnutrición y las catástrofes naturales.

Esta situación ocasiona en este grupo poblacional escaso acceso a los servicios públicos, médicos y de educación, elevada tasa de desempleo, extrema pobreza, disminución de la calidad de vida en general e importante afectación familiar, entre otros.

La exclusión, el prejuicio, el desconocimiento y la discriminación de las personas con discapacidad agravan su situación, al vulnerar sus derechos fundamentales.

El 13 de diciembre de 2006 en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York se aprobó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su Protocolo Facultativo, entrando en vigor el 3 de mayo de 2008.

Esta Convención tiene por principios generales:

  • El respeto de la dignidad y la autonomía.
  • La no discriminación.
  • La inclusión plena y efectiva en la sociedad.
  • El respeto por la diferencia.
  • La igualdad de oportunidades.
  • La accesibilidad.
  • La igualdad entre el hombre y la mujer.
  • El respeto a la evolución de las facultades de los niños y las niñas con discapacidad y de su derecho a preservar su identidad.
Este ed el primer instrumento amplio de derechos humanos del siglo XXI y señala un cambio de paradigma con respecto a las actitudes y enfoques respecto de las personas con discapacidad, teniendo en cuenta el desarrollo social.

Se desprende así la necesidad de que la sociedad, frente a este fenómeno de incidencia cada vez mayor en la población, tome posiciones más justas y responsables para con las personas con alta vulnerabilidad por su discapacidad.Teniendo en cuenta que sería uno de los problemas principales del futuro próximo si no se atiende con prioridad su inclusión social y ciudadana.