
- El dólar perderá valor con mayor deuda de EEUU - UnoAmericaNoticias
La economía, como cualquier otra actividad humana, no tendría que esperar a ver aflorar sus problemas o deficiencias para recién intentar paliar o evitar las causas que lo provocan, máxime si son hasta verificables y los alcances de las actividades económicas llegan tarde o temprano al resto de funciones humanas.
La crisis global actual y sus efectos presentes y futuros
Las causas y las consecuencias de la crisis mundial actual no hacen más que evidenciar aquello, pues si las primeras son fenómenos conocidos al ser recurrentes según un estudio de John Galbraith, tratar las segundas está conllevado incrementos importantes de la deuda pública con efectos importantes en los déficits de los países.
Los cuales vienen asumiendo el costo por rescatar de la quiebra a empresas financieras privadas consideradas importantes y últimamente a países como Grecia, Irlanda o Portugal, con las consecuencias que ello depara en el bienestar presente y futuro de los ciudadanos que poco o nada han tenido que ver en provocarla.
Libre mercado, Adam Smith y crisis “subprime”
La crisis de 2008, siendo más precisos, recuérdese que fue el desenlace del fraudulento embrollo financiero de las hipotecas subprime, que manifestaba a la vez la predominancia de un mercado libre concebido como el devenir incontrolado de apetitos individuales en busca de beneficios económicos generalmente a corto plazo; lo que por otro lado constituía una evidencia más de la necesidad de que las cosas no continúen así en una economía y sociedad civilizada.
Al menos hasta que primen en el mercado los lineamientos concebidos por los fisiócratas y Adam Smith en La teoría de los sentimientos morales de 1759 o en el Ensayo sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones de 1776, y así las consecuencias del actuar de la “mano invisible” o laissez faire no tiendan a incidir negativamente en la humanidad o el medio ambiente.
Estados, Banco Mundial, FMI y UE al rescate de empresas y países
De lo contrario, seguirá siendo una constante histórica dicha naturaleza recurrente de las crisis económicas y financieras y Estados e instituciones como el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la Unión Europea (UE), seguirán actuando con entidades privadas importantes y algunos países al borde de la quiebra como lo haría un padre responsable con un hijo en dificultades por el mero hecho de mantener el bienestar general de la familia.
Las deudas crecerán mientras más crisis económicas aparezcan
Lo cual, precisamente, ha sido en los últimos años el motivo del incremento del déficit fiscal y la deuda en proporciones en algunos casos alarmantes en los Estados Unidos de América y en países de la periferia de Europa (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España agrupados en la denominación inglesa PIIGS) de cuyas sostenibilidad, no obstante, depende la consistencia de la moneda común -el euro- y la estabilidad de la Unión Europea.
Italia y España ante la amenaza de la especulación y el mercado
En Grecia, Irlanda y Portugal tal situación ha provocado ya problemas de insolvencia financiera que ha exigido rescates por parte del BM, el FMI y la UE, y al Gobierno heleno negociar una segunda ayuda que viene siendo determinada por la posición alemana. Entre tanto, España e Italia se debaten en una encrucijada política nacional y comunitaria, retroalimentada con el ataque especulativo consecuencia de dicha forma de operar del mercado libre, que pueden colocarlos en situación similar.
Estado del Bienestar y recuperación económica amenazados por la deuda
Lo que unido a la delicada y similar situación de la primera economía del mundo, EE. UU., tenderá en el corto plazo a comprometer la recuperación económica global, y en el largo plazo la atención de necesidades sociales básicas que en Europa han tenido notable importancia a través del tan mentado Estado del Bienestar.
En momentos en los que por lo demás, existe en aquel país un debate político y económico por aumentar, todavía más, el nivel de la deuda pública desde ya abultado e histórico en la economía estadounidense, cuyos efectos puede repercutir en el resto del mundo de formas aún no muy bien predecibles.
