La denuncia es una declaración, bien sea verbal o por escrito, por la que una persona comunica a la autoridad competente cualquier hecho que pueda ser constitutivo de un ilícito penal. Es importante destacar que la persona que denuncia no debe ser necesariamente perjudicado por la infracción penal de la que se habla.

Quién puede denunciar

Todas aquellas personas que presencien la comisión de un delito público o que, sin haberlo presenciado, tenga conocimiento de éste por cualquier forma veraz, está obligado a ponerlo en conocimiento de la autoridad. (Art. 259 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, en adelante LECrim)

Del mismo modo estarán especialmente obligados los empleados o funcionarios públicos y los que conocieran de la comisión de un delito por razón de su cargo, profesión u oficio. (Art. 262 LECrim)

Quién no está obligado a denunciar

La Ley de Enjuiciamiento Criminal, en sus artículos 260 y 261, enumera una serie de supuestos en los que la persona estará exenta de su obligación de denunciar. Dentro de estos supuestos encontramos a los menores de 16 años o aquellos que no gozaren del pleno uso de su razón. Seguidamente se añaden también una serie de excepciones por razón del parentesco, por las que no estarán obligados a denunciar: el cónyuge del delincuente; los ascendientes y descendientes consanguíneos o afines del delincuente y sus colaterales consanguíneos o uterinos y afines hasta el segundo grado y; por último, los hijos naturales respecto de la madre en todo caso, y respecto del padre cuando estuvieren reconocidos.

Dónde denunciar

Existen diferentes opciones a la hora de la formalización de una denuncia que podrá llevarse a cabo:

- Ante las autoridades policiales, bien sea en Comisaría de Policía Local, Autonómica o Nacional o en las dependencias de la Guardia Civil.

- Ante el Ministerio Fiscal.

- Ante el Juzgado de Instrucción (Juzgado de Guardia) o el Juzgado de Paz.

Requisitos y forma de la denuncia

En cuanto a la forma de la denuncia, contemplan los artículos 265 y siguientes de la LECrim que las denuncias podrán hacerse tanto por escrito como de palabra, personalmente o por medio de mandatario con poder especial.

La denuncia que se realice por escrito, será necesaria la firma de denunciador. Será necesario por tanto la identificación de la persona que denuncia, mediante la mención de sus datos personales en el escrito de denuncia o la exhibición de su documento de identidad, pasaporte, permiso de conducir u otro documento de similares características.

Los hechos que se estime pudieran ser delictivos habrán de exponerse de la forma más clara posible, así como la identificación, de ser posible, de las personas que hayan intervenido como posibles responsables de tales hechos.

Oficinas de asistencia a la víctima

Cualquier persona que haya sido víctima de una infracción penal puede acudir a la oficina de asistencia a la víctima más próxima a su lugar de residencia. Existen numerosas oficinas cuya localización suele coincidir con las sedes de los Juzgados, Tribunales y Fiscalías.

En dichas oficinas se tratará de atender las primeras necesidades que experimente la víctima de la infracción penal. Además, si se trata de víctimas de delitos violentos o contra la libertad sexual, las víctimas adquieren una protección especial otorgada por la Ley 35/1995, de 11 de diciembre, de Ayudas y Asistencia a las Víctimas de Delitos Violentos y contra la Libertas Sexual, pudiendo incluso ser beneficiarias de ayudas estatales, económicas o asistenciales en función de las necesidades de cada víctima en concreto.

Una vez presentada la denuncia

Formalizada la denuncia se procederá inmediatamente por Juez competente o el funcionario que hubiese conocido de los hechos a la comprobación del hecho denunciado, salvo que éste no revistiere carácter de delito o que la denuncia fuere manifiestamente falsa.