Los expertos en plantas, confirman que esta yerba se emplea en el tratamiento de disfunciones como la impotencia, eyaculación precoz y problemas testiculares en los hombres. En las mujeres puede mejorar situaciones de frigidez y vaginismo .Pero donde más se nota su efecto, es en estados de agotamiento y depresiones.

Curarse de forma natural

Su nombre científico es Turnera diffusa, pero dependiendo del lugar, se le conoce con otros nombres. Hierba de venado o hierba de la pastora, oreganillo, pastorcita o té mejicano, son otros apelativos con los que se denomina esta planta. Crece en numerosos lugares del continente americano, en el Sureste de EE.UU. (Texas y California), Méjico y en el centro y el sur de América, pero su uso está muy extendido en Europa, de hecho en España se puede adquirir, en casi todos los herbolarios.

El ácido ascórbico que contienen sus hojas, es un nutriente rico en antioxidantes. Ascórbico deriva de la frase “no escorbuto” y el escorbuto es una enfermedad producida por la falta de vitamina “C”. Además, esta yerba proporciona minerales como el hierro, cromo, cobalto y zinc, necesarios en el funcionamiento de nuestro organismo.

La importancia de los taninos, la cafeína y la fibra

Los taninos, son sustancias orgánicas que está presentes en varios alimentos. El tipo de tanino que contiene la damiana, es de la misma clase que el que procede de la uva y tiene la capacidad de bloquear moléculas que producen daños en lo vasos sanguíneos, ayudando a que el corazón no realice esfuerzos añadidos y disminuyendo así la posibilidad de sufrir enfermedades de origen cardíaco.

Una pequeña dosis de cafeína, como la que aporta la damiana, tiene efectos beneficiosos. Mejora el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso central. Combate la apatía, el sueño y la sensación de cansancio, además es diurética. La fibra, no es un alimento, pero estudios clínicos han demostrado que su consumo, está relacionado con la prevención de enfermedades cancerígenas y cardiovasculares, además de sus conocidos efectos laxantes.

La depresión otoñal

La escasa cantidad de luz solar que caracteriza a esta estación, provoca síntomas depresivos en algunas personas. Los indicios de esta afección, son la carencia de vitalidad física y mental, la falta de apetencia sexual y el agotamiento y la incapacidad para concentrarse. Este el motivo por el que el consumo de damiana, experimenta un considerable aumento durante el otoño, ya que resulta de gran ayuda para superar esos estados anímicos.

Pero sus propiedades no acaban aquí. Desde que el médico inglés William Turner, las catalogó por primera vez en el siglo XVI, hasta nuestros días, números estudios científicos avalan su consumo. A tal efecto se pueden consultar obras como la Enciclopedia de Hierbas del doctor Kadans, escrita en 1997 y la Enciclopedia de las Plantas Medicinales, escrita en 1998 por el doctor Jorge Roger.

Si bien, sus infusiones están contraindicadas para mujeres embrazadas, lactantes y personas con problemas intestinales, la lista de beneficios se incrementa a medida que consultamos las obras literarias, antes citadas. Se le atribuyen, también, propiedades expectorantes y mejora de la micción. Su consumo se recomienda para solucionar problemas de bronquitis, cistitis y dolores de cabeza provocados por el estrés. Piedras en los riñones e infecciones renales, tos, gripe y asma, son dolencias que ayuda a mitigar. Por último, según los citados estudios, su utilización, mejora la cantidad y la calidad de espermatozoides en los hombres y en las mujeres regulariza su ciclo menstrual y excita la función ovárica. Todas estas propiedades, las podemos encontrar en el consumo de una planta que no produce adicción y que hallaremos en el mercado, a un precio muy asequible.

Corren tiempos difíciles de crisis. Los estados de estrés y ansiedad, están a la orden del día. El consumo de medicamentos que combaten estos síntomas se han disparado y los médicos han dado la voz de alarma. No conviene medicar, sin asesoramiento profesional, el uso indiscriminado de fármacos, hace que estos pierdan su capacidad curativa. Recurrir a la medicina natural, en los casos que non graves, parece una buena opción.