
- Aves siniestro - Flickr
Muchas veces las palabras que empleamos en nuestro lenguaje cotidiano esconden un curioso origen, y conocer su historia puede resultar sumamente interesante ya que por lo general, si es nuestro idioma materno, la fuerza del hábito hace que no pensemos en su real dimensión.
Así, en el castellano abundan casos curiosos; uno de ellos es la palabra siniestro, vocablo que, en sus comienzos, cuando formaba parte del latín, no tenía el mismo significado que actualmente.
Izquierdo y siniestro: un origen común
En principio siniestro se refería a la izquierda espacialmente hablando, es decir, era el lado izquierdo en latín (sinister) cuyo opuesto era el derecho (dexter). Según las teorías etimológicas, con el tiempo el significado de esta palabra se fue ampliando y tomando una connotación diferente.
Según el Diccionario del origen de las palabras, de Alberto Buitrago y Agustín Torijano, “en los augurios y pronósticos que hacían los antiguos adivinos el hecho de que las aves aparecieran por el lado izquierdo, era una señal clara de malos presagios, (mientras que) si llegaban por el lado derecho, anunciaban tiempos de bonanzas. De ahí que nuestra cultura y en prácticamente todas las culturas mediterráneas lo izquierdo siempre sea lo negativo, lo siniestro”.
De esta manera se fue transformando el significado de la palabra sinister de izquierdo a “avieso y malintencionado. Infeliz, funesto o aciago” (Real Academia Española) tal y como se conoce hoy en día
De siniestro a izquierda
Cuando el latín fue derivando al castellano conservó el uso de siniestro para señalar el lado izquierdo. Sin embargo, según los autores del Diccionario del origen de las palabras, no duró mucho tiempo ya que al entrar el idioma en contacto con el euskera por el norte de la Península Ibérica, a partir del siglo XV aproximadamente, tomó prestado un vocablo de este idioma prerrománico, eskerra, que viene a significar izquierda.
De esta manera se separaban las acepciones que antes estaban unidas en una sola palabra: lo malintencionado y lo funesto en castellano ser refirió desde entonces como siniestro, y lo contrario de derecha pasó a nombrarse como izquierda.
Como señalan Buitrago y Torijano, “al haber estado en el idioma la palabra ya cargada de las connotaciones negativas que tenía en latín, los hablantes sintieron necesidad de recurrir a otra palabra para designar sólo la idea geográfica, espacial, de la izquierda, sin los tabúes que representaba la voz siniestro”.
Debido a toda esta historia es que a veces no se comprende la expresión “a diestro y siniestro” que no es más que “a derecha e izquierda”, y que significa “sin tino, sin orden, sin discreción ni miramientos” según la Real Academia Española.
Por ejemplos como éste es que nuestro idioma castellano es considerado uno de las más fascinantes y complejos que existen.
