Su melodía fue escrita entre los últimos días de 1915 y el principio del año 1916 por un casi chiquilín de 18 años de nombre Gerardo Matos Rodríguez.

El joven y talentoso músico compuso la partitura del que con los años llegaría a ser el rey de todos los tangos, en la mesa de un bar de su ciudad natal: Montevideo.

La pieza musical fue presentada al público por una peña estudiantil que, por la mala situación económica que pasaba había decidido, en el carnaval de 1917, salir a visitar los cafés montevideanos.

Es así que La Cumparsita, aún no bautizada con este nombre, fue presentada al público por primera vez en una actuación de esta peña en el café "La Giralda" la capital uruguaya, interpretada por la orquesta de Roberto Firpo.

El maestro Firpo tuvo el honor de ser el primero en interpretar el famoso tango y también quién realizó la primera grabación del mismo (Odeón 483).

Como explicó Firpo su acceso al tema de La Cumparsita

El pianista Roberto Firpo contaba con estas palabras, como había llegado a él el tema que más tarde, ya famoso, elevaría su nombre al recuerdo: "En 1916 yo actuaba en el café La Giralda de Montevideo, cuando un día llegó un señor acompañado de unos quince muchachos - todos estudiantes - para decirme que traían una marchita y querían que yo la arreglara porque pensaban que allí había un tango. La querían para la noche, porque la necesitaba un muchacho llamado Matos Rodríguez. En la partitura en dos por cuatro aparecía un poco la primera parte y en la segunda no había nada. Conseguí un piano y recordé dos tangos míos compuestos en 1906 que no habían tenido ningún éxito: "La gaucha Manuela" y "Curda completa". Y le puse un poco de cada uno. A la noche lo toqué con "Bachicha" Deambroggio y "Tito" Roccatagliatta. Fue una apoteosis. A Matos Rodríguez lo pasearon en andas. Pero el tango se olvidó, su gran éxito comenzó cuando le adosaron la letra de Enrique Maroni y Pascual Contursi".

Un tango con dos letras

En 1924, radicado ya en Buenos Aires Matos Rodríguez vió como, sin su autorización, Pascual Contursi y Enrique Maroni ponían a su tango la letra más conocida con que suele ser cantado, "Si supieras"si supieras que aún dentro de mi alma conservo aquel cariño que tuve para ti….).

Es la letra con la que Carlos Gardel inmortalizó La Cumparsita pero no la que gustaba a su autor que, un año más tarde le puso otra letra, menos conocida pero quizás por derecho, la que corresponde: "La comparsa de miserias sin fin….."

Esta letra, la que su autor reclamó judicialmente que se interpretara, fue depositada en la Biblioteca Nacional de su país el 9 de noviembre de 1926.

Himno popular del Uruguay

Por ley aprobada en 1998, La Cumparsita ha sido declarada "himno popular y cultural de Uruguay".

La música de La Cumparsita ha recorrido el mundo y entre los muchos intérpretes estuvo el llamado "Barón del Tango", el también uruguayo Julio Sosa que en algunas ocasiones la utilizó como fondo al recitado de sus versos.

Sobre el autor de La Cumparsita

Gerardo Matos Rodríguez había nacido en la capital del Uruguay el 18 de marzo de 1897, su familia conocía el mundo del espectáculo porque su padre era el propietario del cabaret Moulin Rouge.

Gerardo estudió arquitectura pero su amor estaba en la música y el periodismo. Ofició por lo tanto, como periodista, músico, pianista y compositor de canciones criollas uruguayas y tangos.

Aunque es principalmente reconocido por ser el autor de La Cumparsita, Matos Rodríguez escribió los temas musicales de importantes obras teatrales que fueron estrenadas en su mayoría en Buenos Aires y realizó trabajos de colaborador en la musicalización de la película "Luces de Buenos Aires", que tuvo como protagonista principal al cantor y actor Carlos Gardel.

Compuso más de 70 tangos, entre otros títulos "Che papusa, oí", "Son grupos", "Yo tuve una novia", "Háblame", "Pobre corazón", "Canto por no llorar", "Adios Argentina", "La milonga azul", que llevan su firma entre partituras como también "Dale celos", "Mocosita", "San Telmo", o "La muchachita del circo".

Por su profesión de periodista Matos Rodríguez se radicó en París desde 1924, allí afianzó su amistad con Carlos Gardel, Francisco Canaro, Enrique Delfino y otros nombres de la farándula.

El autor del tango más escuchado en el mundo murió en la misma ciudad que le vio nacer, el 25 de abril de 1948.