La XVII Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático, celebrado en la ciudad de Durban (Suráfrica), durante estas dos últimas semanas, por fin ha aprobado extender el Protocolo de Kioto para después de 2012, y así fijar una hoja de ruta para un acuerdo entre todos los países en la reducción de gases de efecto invernadero. La Cumbre del Clima acordó –en maratonianas negociaciones que prolongaron la conferencia en 36 horas demás, para ser más exactos-, que negociará en 2015 para tener un protocolo, un resultado acordado con fuerza legal o un instrumento legal que limite las emisiones contaminantes de efecto invernadero para 2020.

Las Potencias no se ponen de acuerdo

Estados Unidos, India, China y la Unión Europea, ésta última que siempre estuvo respaldada por una coalición de los Países Menos Desarrollados y de la Asociación de Pequeños Estados Isleños, estuvieron a punto de echar por la borda el acuerdo, ya que no se ponen de acuerdo en si quieren un acuerdo o un protocolo (una norma con mucha más fuerza) y habrá que ver como se reparten las emisiones. Por su parte, la Unión Europea aceptó prorrogar el Protocolo de Kioto, si bien no será hasta el próximo año, en Catar 2012, si será hasta 2017 o 2020.

Canadá, Japón y Rusia, decidieron en no formar parte del segundo compromiso, del único tratado vigente sobre reducción de emisiones, que obliga solamente a las naciones industrializadas excepto a Estados Unidos. El Protocolo de Kioto sólo controla el 15 % de las emisiones. El resto de los países se mantendrá con los compromisos voluntarios pactados el año pasado en Cancún, y que según la ONU no llegan para estabilizar el calentamiento global.

No obstante, la Unión Europea e India convinieron que el futuro pacto podría ser un resultado acordado con fuerza legal dentro de la Convención de Naciones Unidas de Cambio Climático, y así se aplique para todas las partes. Sin embargo, ahora comienzan las duras negociaciones: la primera es cuál de las tres opciones se eligen, y la segunda gran discusión es asegurarse de qué es realmente lo que significa lo que se ha pactado con India.

Atisbos de esperanza

Los más optimistas, y los que han visto como un verdadero triunfo lo pactado en Durban por los 190 países, es que puedan estar dentro de la mesa de negociación Estados Unidos, India, China, Brasil y la UE (Unión Europea), lo que cubre más del 85% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el planeta.

Sin embargo, según los científicos, sería importantísimo recortar en un 50% los gases de efecto invernadero para 2050, ya que los recortes de emisiones de gases actuales son insuficientes, por tanto, no impedirán que la Tierra se caliente 2 grados, o incluso 4, a finales de siglo, considerándolos muy perjudiciales para algunas partes del planeta donde la tierra dejaría de ser fértil, escasearían las lluvias y con ello se expandiría la pobreza y la hambruna.

Greenpeace critica la cumbre

La organización ecológica arremetió duramente con el resultado obtenido en la Cumbre del Cambio Climático. Según Greenpeace: “la Cumbre del Clima en Durban fue un fracaso”. Reprochó a los bloques poderosos por no sumarse a la lucha para alcanzar un avance real con la lucha contra el cambio climático, y aseguró que los países que participaron en la cumbre deberían sentirse muy avergonzados por ello.

En un comunicado hecho público en su página web, la organización ecológica aseguró que las conversaciones en Durban han acabado de la misma forma que empezaron: en fracaso, y que los gobiernos han elegido escuchar a los contaminadores por encima de la gente. “Han fracasado en el refuerzo de medidas anteriores de protección del clima y se han mantenido al margen de nuevas normas globales para luchar contra el cambio climático”, comentaba el comunicado.

Además se añadía: “Los Gobiernos deberían sentirse avergonzados. Nos preguntamos cómo podrán seguir mirando a los ojos a sus hijos y nietos cuando vuelvan a casa”, expuso la organización de defensa del medio ambiente. Y continuaba: “Han venido a Durban dos años después –de la cumbre en Copenhague- tan solo a diseñar una manera para recoger y distribuir el dinero (para afrontar el cambio climático). Y resulta que ni siquiera han conseguido hacer eso”, reprendió la organización.

Respecto a la cláusula acordada entre los países, la organización la tachó de polémica, ya que aunque hoy mismo, 11 de diciembre de 2011, se llegó a un pacto en la Cumbre de Durban para extender el Protocolo de Kioto más allá de 2012, cuando caducaba este acuerdo, el único de carácter vinculante para tratar de reducir los efectos del cambio climático, Greenpeace aseguró que el progreso ha sido exiguo.

“Los países bloqueadores liderados por EE.UU. han conseguido insertar en el acuerdo una cláusula que fácilmente podría llevar a que el próximo importante acuerdo sobre cambio climático no sea legalmente vinculante”, enunció Greenpeace.

La organización acusó a Estados Unidos de ser uno de los principales impedimentos para llegar a un acuerdo, criticó también a otros gobiernos y bloques poderosos como la Unión Europea, La India y China, que podrían haberse unido, en una sola voz, junto con los países más vulnerables para alcanzar un progreso real. “Nos han decepcionado y su fracaso se medirá con la vida de los pobres, los más vulnerables y menos responsables de la crisis del cambio climático”, concluyó el comunicado.

Tal vez tengamos que llegar hasta la herida para poner un remedio, como casi siempre ocurren el pensamiento y en el hacer del ser humano, pero esperemos que la panacea no sea demasiado tarde, pues al fin y al cabo, todos los habitantes del planeta Tierra vivimos y viajamos en el mismo barco.