La Región Caribe colombiana, se encuentra en el norte de Colombia y la conforman los departamentos de La Guajira, Magdalena, Atlántico, Cesar, Bolívar, Córdoba, Sucre y el archipiélago de las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

La música de esta región es de alborozo y de ritmos muy fuertes que invitan al zapateo debido a la influencia de instrumentos de percusión que provienen de África, la flauta y gaita procede de la raza indígena colombiana y el acordeón de Europa.

La Cumbia

La Cumbia se deriva de la voz cumbé, baile muy popular de Guinea en África, pues esta danza es de procedencia africana y convertida con el tiempo en un baile mestizo, al ser sometida a la influencia indígena e hispánica.

Este baile es el más representativo de la costa caribe y del folklor colombiano. Cuentan los historiadores que este ritmo surgió durante la época de la colonia en Cartagena de Indias durante las fiestas de La Candelaria el 2 de febrero, celebrada por los esclavistas españoles junto al cerro de La Popa; pero rápidamente conquistó las riberas del río Magdalena y a toda la costa norte de Colombia.

Esta danza se baila en pareja con libres movimientos en una ceremonia erótica que invita a una coquetería amorosa entre hombres y mujeres.

En la cumbia el hombre baila de frente, a los lados, por detrás y en rededor a su pareja, gira sobre sus talones, flirtea, hace desplantes, se retira y abanica el sombrero y le obsequia velas a la mujer para halagarla; la mujer realiza movimientos lentos y muy sensuales que se niega al cortejo, en su mano izquierda en lo alto siempre está con sus velas encendidas con las que se defiende del asedio de su compañero.

Vestuario de la Cumbia

El hombre viste de pantalón blanco y camisa sin cuello, sombrero de palma vueltiao o concha de jobo, con una mochila de colores (rojo, verde, amarillo).

Las mujeres visten de blusa manga corta, falda o pollera amplia, velas encendidas. Se baila descalzo. El vestuario, al igual que el de los hombres, es de descendencia española.

El Porro

Es un baile de la costa norte de Colombia y tradicional de la cultura Sinú, indígenas que habitaban en las sabanas de Córdoba y Sucre.

Es un ritmo muy alegre que invita a contonear las caderas en una fiesta y a bailar en parejas. Según conocedores del tema, sostienen que esta danza surgió en la época precolombina, a partir de los grupos gaiteros de origen indígena, luego de la floreciente rítmica africana.

Desde sus inicios este ritmo era practicado por los negros esclavos en torno de los tambores de forma truncada llamados “Porros”, vocablo que según historiadores tiene dos significados: uno es la de que proviene del porro, manduco o percutor con que se golpea el tambor y su acción o porrazo y la otra es la que se deriva de un tamborcito llamado porro o porrito con que este se ejecutaba.

El porro anteriormente se interpretaba con instrumentos indígenas como la gaita y actualmente es interpretado por orquestas de salón y bandas papayeras. Tiene variantes como el porro tapao o puya y el porro palitiao o gaita con compás lento, un ritmo más rápido que la cumbia.

Este ritmo es un descendiente directo de la cumbia, pero los movimientos de caderas son más acelerados y el paso de los hombres es de mayor amplitud para dar cabida a los desplantes. En Córdoba aún se baila con esa formalidad de las velas encendidas y alrededor de la banda de músicos como lo hacen en el festival del porro que se celebra anualmente en el municipio de San Pelayo.

Vestuario del Porro

Las mujeres, usan faldas amplias en corte canesú, también usan faldas rizadas al talle, de cuchillas, rotondas con fajones (cinturones) para ajustar la cintura de colores vivos y estampadas en flores. Usan un pollerín debajo de la falda, herencia de los antepasados zenúes, para darle vuelo a la falda, además collares y adornos florales. Los zapatos son unas babuchas con rejos de color negro.

Los hombres, se visten de pantalón blanco o caqui, de bocas o botas rectas, sin bolsillos traseros. Sostenido en la cintura con un par de rejos de la misma tela que pasan por dos hebillas doradas, camisa y abarca tres puntada, sandalias elaboradas en cuero. El sombrero vueltiao, símbolo de Colombia y entre los accesorios usan pañuelo y cinturón ancho.