Debido al auge de animales insectívoros como mascotas, tales como erizos, escorpiones o tarántulas, los menos escrupulosos han decidido o pensado en criar algún tipo de insecto para abaratar los costes y mejorar la dieta de sus animales de compañía. Sin duda, una de las mejores opciones son las cucarachas: tan nutritivas como los grillos, silenciosas, prolíficas y fáciles de cuidar, ya que comen prácticamente de todo y no son demasiado exigentes en cuanto a las condiciones de su hábitat artificial.

A pesar de la mala prensa de la que normalmente gozan, si criamos estos insectos con las condiciones de higiene adecuadas, no desprenderán ningún olor ni portarán enfermedades. Es posible tener un gran número de ejemplares en el mismo recipiente, ya que si están bien alimentadas no practicarán el canibalismo, y no tendremos que preocuparnos de separarlas por tamaños ni por sexos.

Elección de la especie de cucaracha

Hay más de 4.500 especies distintas de cucarachas, por lo que la elección de esta puede ser complicada. Evidentemente, un entomólogo se fijará en un tipo de características, como color o comportamiento, para decantarse por una u otra. Para la cría como alimento vivo, hay cuatro especies que destacan.

  • Nauphoeta cinerea: puede llegar a medir hasta 3,5 cm y las hembras pueden tener hasta 50 huevos en menos de un mes. Las crías llegan a adultos en unos 90 días. El inconveniente es que esta especie de cucaracha se define por una gran habilidad trepadora, incluso por superficies lisas.
  • Pycnoscellus surinamensis: Todos los ejemplares adultos de esta especie son reproductores potenciales. Las hembras tienen unas 30 crías cada 25 días que llegarán al periodo adulto en 4 meses. Su dieta preferida es la hojarasca de los árboles caducifolios. Su desventaja es el ciclo vital lento y su costumbre de enterrarse para huir de los depredadores.
  • Blaptica dubia: Recomendable para animales grandes por su tamaño. Tienen 30 crías cada mes y medio y tardan entre 5 y 6 meses en llegar a ser adultos. Su principal inconveniente es que pueden resultar indigestas y su baja prolificidad.
  • Schelfodera tartara: No se entierra como método defensivo y necesita lugares húmedos para depositar los huevos. Tiene un ciclo vital largo y si no se le proporcionan una dieta y condiciones ambientales adecuadas las ninfas se estancarán.

Hábitat artificial y alimentación para las cucarachas

Los terrarios son adecuados para contenerlas. Sin embargo, la opción más barata y usada en la actualidad para la cría de alimento vivo son los recipientes de plástico, comúnmente llamados tuppers. Es recomendable que sean altos y que la tapa se pueda cerrar herméticamente para evitar fugas. Para que haya una correcta ventilación debemos hacer un agujero amplio en la tapa y cubrirlo con una mosquitera metálica, ya que si es textil y llegan hasta ella pueden comérsela. Un recipiente de 20 litros de capacidad puede albergar hasta 200 gr de cucarachas.

A pesar de que estos insectos comen prácticamente de todo, un pienso fácil de elaborar y que les aportará todos los nutrientes necesarios para su adecuado desarrollo y reproducción se consigue mezclando medio kilo de puré de patatas en polvo, 1 kg de muesli y 1 kg de pienso para gatos. Es recomendable pasarlo por la batidora antes de suministrarlo. Las cucarachas deben de ser alimentadas al menos una vez por semana, y su dieta puede complementarse ocasionalmente con fruta.

Condiciones ambientales para la cría de cucarachas

La mayoría de especies de cucaracha son nativas de climas cálidos, por lo que la temperatura ideal para estas es entre 28 y 32º C. aunque algunas especies puedan desarrollarse con algunos grados menos. Suelen morir si son expuestas a temperaturas constantes mayores a 35º C o menores a 20º C. Es recomendable contar con un termostato para controlar la temperatura, que podemos regular mediante cables o mantas calefactoras, bombillas de cerámica y otros utensilios. Para tal efecto debemos colocarlos fuera del recipiente alejado de los insectos como medida de seguridad.

Para las especies que no necesiten demasiada humedad basta con colocar en el recipiente un bebedero, que puede ser desde los de los pájaros hasta trozos de algodón empapado. Para las especies que necesitan una mayor humedad es aconsejable colocar un sustrato, como tierra, turba o fibra de coco, en el fondo del recipiente, con unos 10 cm de grosor, que permanezca siempre húmedo, no encharcado pues podría pudrirse. Para mantener la humedad lo pulverizaremos tan a menudo como sea necesario.

Las cucarachas son fotófobas, es decir, que no les gusta la luz y huyen de ella, por lo que pueden vivir constantemente en la oscuridad. Como mobiliario del recipiente es aconsejable utilizar hueveras de cartón o similares que les proporcionen escondrijos.

Cucarachas: consumadas escapistas

Una de las mayores desventajas de las cucarachas es que son grandes trepadoras y muy huidizas, por lo que se pueden producir fugas. Para evitarlas es imprescindible que su habitáculo esté bien cerrado y los respiraderos no produzcan fugas. Para su traslado, lo más aconsejable es coger una de las hueveras que utilizamos como mobiliario y meterla dentro de otro tupper más pequeño, evitando así que caigan al suelo y se escabullan por cualquier grieta o agujero, lo que podría provocar una plaga.