Este año 2010 se conmemora el Centenario del inicio de la Revolución Mexicana, "el acontecimiento nacional más importante del siglo XX" según el Doctor en Historia Javier Garciadiego; es necesario rescatar las causas que dieron origen a dicho movimiento para comprender por qué es un motivo de festejo para muchos pero sólo una faramalla para otros, además de que conocer el pasado nos ayuda a entender el presente para poder así proyectar un mejor futuro.

Porfirio Díaz en la historia de México

El movimiento revolucionario se inició en la etapa histórica del Porfiriato o Porfirismo, el período durante el cual Porfirio Díaz ocupó la presidencia, desde el año 1876 hasta 1911; su nombre completo era José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, fue un mestizo nacido en Oaxaca en 1830 que destacó en los ejércitos liberales que lucharon contra los conservadores y la Intervención francesa.

Las etapas del Porfiriato

Al largo régimen de Díaz se le llamó Porfiriato; durante éste, el país gozó de un crecimiento económico en el cual se desarrolló la urbanización y la industrialización además de las clases sociales modernas, la clase media y el proletariado.

Su mandato inició con el triunfo de la rebelión de Tuxtepec, que había estallado en el año de 1876 contra la reelección del presidente Sebastián Lerdo de Tejada. Y su gobierno, el del orden y el progreso, pasó por tres etapas:

  • Se caracterizó al principio por apoyarse en militares de su confianza para pacificar al país, por ser un gobierno incluyente y demostrar tolerancia a la Iglesia y por lograr la estabilidad y el reconocimiento de los gobiernos de Estados Unidos, Francia e Inglaterra.
  • Luego por el notable crecimiento económico y la exportación; la modernización de la minería, la industria y la agricultura; la instalación de instituciones bancarias y la afluencia de inversiones por parte de extranjeros; el gran tendido de vías ferroviarias y de líneas telefónicas y telegráficas; la integración del país y el fortalecimiento del gobierno.
  • Y al final por despolitizar a los habitantes del país, por no tener opositores, no haber contiendas electorales ni críticas en los periódicos y por volverse un gobierno excluyente.

Crisis del Porfiriato y demandas sociales

El gobierno dictatorial y la desequilibrada distribución de la riqueza que vivía México a principios del siglo XX, combinado con el crecimiento económico del país, originó un descontento social que fue llevando a un movimiento revolucionario.

Varios factores fueron los que provocaron el estallido de la Revolución Mexicana, entre ellos estuvo la crisis del Gobierno de Díaz:

  • La crisis se debió, en cierta parte, al envejecimiento físico de Díaz.
  • El gobierno, también viejo, era cerrado en cuanto a la inclusión de jóvenes e ideas renovadoras.
  • Díaz eligió como su posible sucesor a Ramón Corral, del grupo de los científicos, en la figura de vicepresidente, con lo que obtuvo como opositores a sus militares de confianza.
  • Con esta división ganaron terreno unos y se debilitó su gobierno.
  • Luego hubo una depresión económica internacional, que encareció las importaciones y disminuyó las exportaciones.
  • El sistema bancario canceló los créditos a los industriales y a los hacendados y cobró los adeudos que tenían.
  • Por falta de recursos, por parte de los patrones, se redujo la jornada laboral lo que llevó a los trabajadores a percibir un menor ingreso.
  • Hubo desempleo y precarias condiciones laborales tanto en la ciudad como en el campo.
  • Al disminuir la actividad económica en el país disminuyeron también los ingresos gubernamentales, aumentando así los impuestos.
  • Se bajaron también los salarios de los burócratas y se afectó a la clase alta.
  • Mexicanos desempleados en Estados Unidos regresaron al país y no se les pudo integrar a la actividad económica.
  • Por si fuera poco se vivió una sequía que provocó el aumento del precio del maíz.
  • Cayó el precio de la plata.
  • El crecimiento urbano había demandado espacio geográfico y productos agropecuarios, lo cual había sido cubierto con el arduo trabajo de los campesinos y con el extenso sistema ferroviario, pero hubo también una gran pérdida de tierras rurales.
  • Muchos campesinos emigraron y empezó el pleito por tener la propiedad de los terrenos.
  • Estados Unidos adquirió fuerza en el Caribe y varios países se le aliaron por lo cual Díaz aumentó sus relaciones económicas y políticas con Europa, resintiéndolo el país vecino y distanciándose.
  • La competencia entre Estados Unidos e Inglaterra por el petróleo mexicano hizo más difícil la relación.
  • También se dio un cambio cultural, se anhelaba la libertad y se rechazaba la obsesión por el orden.
Con todos estos problemas se acabó el prestigio del grupo que Díaz había elegido para sucederlo, además se exigían muchas demandas sociales que no eran atendidas ya que:

  • La dictadura reprimía los reclamos de la clase proletaria, es decir de los obreros; lo que los llevó a realizar huelgas.
  • En la estructura agraria había muchas injusticias pues la distribución de las tierras era desigual.
  • Además, este tipo de gobierno no permitía el ascenso de la clase media.
  • La mayoría mestiza empezó a reclamar su participación en la toma de decisiones al dejar de percibir a la minoría criolla afrancesada como congénitamente superior.

Toda esta crisis logró que las comunidades radicalizaran sus posturas políticas llevando a algunas a sumarse a una lucha armada contra el gobierno a finales de 1910.

Algunos puntos citados anteriormente se asemejan en algo a la realidad actual y no es mera coincidencia. La situación del país a principios del siglo XX hizo posible la alianza de la clase media con los obreros y con los campesinos para luchar por la igualdad y el progreso; y ahora a principios del siglo XXI, a cien años del movimiento revolucionario, hay quienes afirman que se vive una situación similar y que de alguna manera se debe actuar. Para hacernos nuestro propio juicio queda una pregunta en el aire: ¿Qué nos dicen hoy las palabras democracia, justicia y libertad?

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