''Kòoch se dedicó a su obra maestra. Primero hizo surgir del agua una isla muy grande, después puso allí los animales, los pájaros, los insectos y los peces. [...] La vida era dulce en la pacífica isla de Kòoch. Entonces, el creador, satisfecho, se alejó cruzando el mar. A su paso hizo surgir otra isla cercana y se marchó rumbo al horizonte, de donde nunca mas volvió.Y así hubieran seguido las cosas en la isla de no ser por el nacimiento de los Gigantes, los hijos de Tons, la oscuridad''. Leyenda tehuelche.

La Isla de los Gigantes

En 1586, un fraile franciscano llamado André Thevet, escribió un estudio que tituló Le grand insulaire, donde incluyó un mapa de las ''Islas de Sansón o de los Gigantes'' (Les Isles de Sanson óu des Geantz), -nombre que se lee sobre el mapa de la Figura 1- el cual dice ser copia de otro mapa, aportado por los expedicionarios portugueses de Magallanes (1519-1522).

Según escribe el historiador uruguayo Rolando Laguarda Trías en ''Nave española descubre las Islas Malvinas en 1520'', al mapa lo obtuvo Thevet en Lisboa hacia 1563-1567 de ''un viejo capitán y buen piloto portugués de Magallanes que visitó esas islas''. Era Alvaro da Mesquita, capitán de la nave San Antonio entre diciembre de 1519 y noviembre de 1520, en que se produjo un motín a bordo, dirigido por Esteban Gomes. El autor del mapa original era el sevillano Andrés de San Martín. Laguarda Trías, por su parte, obtuvo el mapa de Roger Hervé, bibliotecario de París.

En cuanto al origen del nombre ''Isla de los Gigantes'' nos dice Laguarda Trías que ''solo pudo ser sugerido o inspirado por el gigantismo de los indígenas de San Julián y como durante los dos primeros meses de la estada en ese puerto -abril y mayo- los expedicionarios de Magallanes no vieron a ningún indígena, el hecho significa que solo después de junio de 1520 el nombre de Gigantes pudo ser aplicado a la isla''.

Cuando encontraron a los ''gigantes'', estos resultaron ser los indios tehuelches, chónek, tzonn' ek, tsonek, sone o sansones, los cuales, en sus cosmogonías contaban historias como la que encabeza este artículo. De manera que las apariciones de ''gigantes'' pueden ser una mezcla de realidad (los europeos de la época medían 1,60 metros de altura) y elementos ficticios.

Además de la leyenda tehuelche, circulaban con anticipación entre ellos, los relatos de la novela ''Primaleón'', impresa en Salamanca en 1512, cuyo personaje central es el gigante Patagón. Según el diario de Antonio Pigafetta, cronista de la expedición, ese encuentro tuvo lugar dos meses después de que llegaron al Puerto de San Julián (31/03/1520).

La expedición de Magallanes descubre las islas y hace el primer mapa

Dice Laguarda Trías que el intervalo en que las islas fueron descubiertas por la nave San Antonio a las órdenes de Alvaro da Mesquita queda comprendido entre junio de 1520 y el 24 de agosto de 1520. A este dato agrega el cronista Antonio de Herrera que Andrés de San Martín ''salió a tierra con los instrumentos, a 21 de julio, para experimentar la manera de tomar la latitud''. El buen tiempo reinante -que posibilitó tomar la latitud mediante observación del cielo despejado- hizo que Magallanes pensaba que había condiciones de navegabilidad para que la nave San Antonio explorara la zona. Esta partió el 23 de julio, y el día 28 alcanzó las Islas Malvinas.

Esteban Gómez, quien a principios de noviembre se amotinó tomando el control de la nave San Antonio y desertando de la expedición, no estaba presente en ese momento, por eso, cuando trasmitió el descubrimiento al cartógrafo oficial Diego Ribeiro (''hallamos unas islas nunca antes vistas'') lo hizo con imprecisiones. Magallanes, que no podía creer la traición, se quedó esperándolo antes de cruzar el Estrecho. La nave San Antonio tenía provisiones en abundancia. Los expedicionarios pasaron necesidades extremas al cruzar el Pacífico.

La Isla del héroe Elal-Sansón y del santo San Sansón

Dice la leyenda tehuelche que cuando Kòoch separó la tierra de las aguas, se formó la Patagonia, con el Océano Pacífico y el Océano Atlántico, del cual hizo surgir la Isla Primigenia y la Isla Gemela.

''La Patagonia era sólo hielo y nieve cuando el cisne Kokn la cruzó, volando por primera vez. Venía desde mas allá del mar, de la Isla Divina donde Kóoch había creado la vida y donde habia nacido Elal, -el hijo del Gigante Nòshtex, quien raptó a Teo, la nube-, a quien cargó en su blanco lomo hasta depositarlo sobre la cumbre del cerro Chaltén [...]''.

''Detrás del cisne volaron el resto de los pájaros, los peces los siguieron por el agua y los animales terrestres cruzaron el océano a bordo de unos y de otros. Así la nueva tierra se pobló de guanacos, de liebres y de zorros; los patos y los flamencos ocuparon las lagunas, y surcaron por primera vez el desnudo cielo patagónico los chingolos, los chorlos, y los cóndores. Por eso Elal no estuvo solo en el Chaltén: los pajaros le trajeron alimentos y lo cobijaron entre sus plumas suaves''.

El mito sugiere las migraciones de las aves, y hasta de los mamíferos -tal vez sobre témpanos flotantes-, desde las Islas Malvinas al continente. (Ya vimos en otro artículo el caso del zorro malvinero). Los expedicionarios asimilarían a Elal con Sansón, primero por su condición de héroe, y segundo, por su condición de San Sone (según el mapa de Gaboto) o San Son ( mapa de Agnese), o santo patrono de los tsonek o tzonn' ek. En tercer lugar, por la razón esgrimida por Laguarda Trías de que el 28 de julio -día del descubrimiento-, según el santoral católico es la festividad de San Sansón.

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