
- Benito Mussolini - Dominio Público
El sistema político de la democracia, pese a ser el vencedor de la I Guerra Mundial, no fue capaz de mantener el prestigio de sistema vencedor, siendo en los años 30 un sistema en decadencia que daba paso a sistemas totalitarios que llevaron Europa a la II Guerra Mundial.
La Italia fascista de Mussolini
Italia no recibió como recompensa a su participación en la Gran Guerra lo que se le había prometido. De ahí que en la Italia de principios de los años 20 hubiera un sentimiento importante de insatisfacción. El sentimiento de frustración nacional se tradujo en un importante aumento del nacionalismo.
Si a esto le añadimos un gran miedo a la Revolución Comunista por parte de la burguesía y la clase alta, se entiende la expansión del Fascismo como movimiento nacionalista y anticomunista. Sin embargo hay que tener presente que el pueblo italiano no dio su conformidad con el Fascismo en las urnas. Fue en la pantomima de Marcha sobre Roma donde el Rey sucumbió ante una leve presión por parte de Mussolini para llegar el Fascismo al poder.
La Dictadura de Primo de Rivera en España
En España había triunfado la idea de la necesidad de regerenerar la vida política española, sin tener muy claro qué significaba esta regeneración. Algunos pedían una auténtica democratización de la vida política española para abandonar el caciquismo que evitaba la democracia en España.
Otros reclamaban un cirujano de hierro que, desde el ejército, acabara con los males de la sociedad española. Bien es cierto que, en alguno ocasión, Alfonso XIII presentaba al Miguel Primo de Rivera como el Mussolini español. Pese a todo, Primo de Rivera estaba muy lejos de lo que sería Franco en el poder tras la Guerra Civil Española.
La llegada al poder de Adolf Hitler
Adolf Hitler llega al poder en Alemania como líder indiscutible del Partido Nazi a través de las urnas. Sin embargo hay que tener en cuenta diversos factores que propiciaron que el pueblo alemán votara a un partido abiertamente antidemocrático. Un primer factor es el Tratado de Versalles que humilla al pueblo alemán, le obliga a pagar reparaciones de guerra, divide el país y le impone un sistema democrático (la República de Weimar) que nunca será aceptada.
Otro factor será la crisis económica. En primer lugar, una crisis de hiperinflación en 1923 año en el que se alcanzó un aumento de precios del 1.000.000.000.000%. La crisis de 1929, en un momento en el que la economía alemana dependía de créditos a corto plazo procedentes de los Estados Unidos provocará un aumento del paro espectacular.
Todo esto motivó que la población alemana viera con buenos ojos la política nacionalista, racista y antibolchevique del Partido de Adolf Hitler, y le aupara en el poder en 1933.
Otros dictadores en Europa
El totalitarismo se extendía por Europa. La Revolución Comunista de 1917 dio paso a un sistema totalitario terrible en manos de Stalin. Otros dictadores fascistas como Salazar en Portugal, Horthy en Hungría, Metaxas en Grecia o Antonescu en Rumanía iban arrinconando el sistema democrático en Europa.
No será hasta el final de la II Guerra Mundial cuando el sistema democrático acabe consolidado en Europa, y sólo en la Europa Occidental con las claras excepciones de Portugal y España.
