La zarzuela La Corte de Faraón de Vicente Lleó con libreto de Guillermo Perrín y Miguel de Palacios fue estrenada el 21 de enero de 1910 en el Teatro Eslava de Madrid y anunciada como una “opereta bíblica” y como una parodia de la ópera Aída del compositor italiano Giuseppe Verdi, debido a que el desarrollo de su acción está ubicado en la ciudad de Menfis en el Antiguo Egipto y en las situaciones están involucrados personajes habituales en las cortes de los faraones egipcios y también figuras de la Biblia.

Si bien la estructura de su presentación es la de una zarzuela, se encuentran en su desarrollo elementos de la opereta, el cuplé, la revista y el vodevil. Su argumento tiene un contenido absolutamente frívolo y humorístico cargado de erotismo y con diálogos que, con doble sentido, tienen connotaciones sexuales, lo que ha provocado que muchos críticos especializados la calificaran como una obra sicalíptica.

Las insinuaciones de los diálogos tenían demasiada picardía para la moral casi victoriana de la época en que se estrenó y, posteriormente, el régimen franquista prohibió su representación en España por considerar que esta obra artística “atentaba contra la moral” y recién en 1976 se la pudo reponer en la escena española.

Sinopsis del argumento

En la ciudad de Menfis el Faraón y su esposa reciben al general Putifar que vuelve de ganar la guerra contra Siria. El plan del soberano es que el joven militar se case para poder designarlo como su heredero y el Sumo Sacerdote elije a Lotha, una virgen de Tebas para que sea la inmaculada novia.

Putifar, al saber que debe casarse, entra en desesperación ya que una flecha ha dañado, de manera irremediable, a la parte de su cuerpo que necesita para poder consumar el matrimonio.

La noche de bodas, tres viudas se presentan en la recámara nupcial para darle instrucciones a la recién casada pero cuando ésta queda a solas con su marido, él debido a su problema sexual, lo único que hace es hablarle sobre sus batallas y repentinamente decide ir a hacerse cargo de sus obligaciones militares y dejarla en compañía de José, un esclavo famoso por sus dotes.

Lotha intenta que José haga la tarea que su marido no cumplió, pero el esclavo ha hecho votos de castidad y no puede complacerla, lo que indigna a la muchacha pero causa el beneplácito de la Reina. Ambas se disputan al esclavo que presa de pánico se arroja por una ventana para caer frente al Faraón que dormía en el jardín del palacio. El monarca al ser despertado por el joven judío, le cuenta que tuvo un sueño muy erótico que no puede entender. José, que tiene la facultad de interpretar los sueños, descifra lo que soñó el Faraón que complacido lo nombra Gran Dignatario de la Corte.

La Corte del Faraón

El actor Claudio Gallardou, actual Subdirector del Teatro Cervantes de Buenos Aires, realizó en el año 2004 una adaptación del argumento de esta obra y la retituló La Corte del Faraón. Se trata de una versión libre que en la que algunos personajes tienen un perfil de este milenio y algunos diálogos se refieren irónicamente a la actualidad argentina.

En 2012 esta versión ha sido reestrenada en el teatro El cubo de Buenos Aires bajo la dirección de Facundo Abraham que convocó a 26 actores con trayectoria en la comedia musical en la Argentina.

Julia Inés Manzitti realiza el acompañamiento musical de piano en vivo, mientras que la marcación coreográfica estuvo a cargo de Darío Petruzzio.

Crítica y análisis de La Corte del Faraón

Los picantes chistes de La Corte de Faraón siguen provocando en la actualidad risa en los espectadores pero por lo ingenuos que resultan en el siglo XXI.

La versión de Gallardou mantiene esos chistes “transgresores” de 1910 en los que llama la atención que en esa época se haya tomado al sexo desde la óptica de la desmitificación que está vigente cien años después.

Federico Abraham ha logrado, al imprimir a la puesta un ritmo vertiginoso, que la obra divierta y entretenga al espectador sin caer en lo burdo ni en lo chabacano.

Dentro de un elenco de excelentes profesionales que realizan una labor ajustada y precisa, Ana Fontán logra destacarse interpretando a la Cortesana Sul en el cuadro del cuplé cantando su “Ay ba, ay ba” con una carga extraordinaria de sensualidad que mantiene en vilo a la platea.

También sobresalen Julián Pucheta por su composición del atemporal personaje del Presentador, Mirta Arrua Lichi y Florencia Benítez al interpretar sus canciones y Federico Moore dándole vida a Putifar con su presencia escénica a la que refuerza con algunas poses propias del fisicoculturismo.

Se trata de una excelente puesta en escena, con un buen elenco que entretiene y mantiene atenta a la platea. Quizá lo único que puede señalarse es una fallida visión estética que hace quedar un tanto deslucida a la escasa escenografía al contrastar con el maravilloso vestuario de Mariela Daga.

Programación de funciones

La Corte del Faraón se representó hasta el día 25 de julio de 2012 en el teatro El Cubo de la ciudad de Buenos Aires ubicado en la calle Zelaya 3053 en el céntrico barrio de El Abasto.