Luis Arconada se lanza a su izquierda, con su conocida agilidad felina, y detiene el lanzamiento de penalti de Quique Ramos. Con esa acción en el cuarto penalti que lanza el Atlético de Madrid, hace ahora 25 años, la Real Sociedad consigue por primera vez en su historia la Copa del Rey. Aquella final contra el Atlético, disputada en La Romareda de Zaragoza el 27 de junio de 1987, supuso el colofón a la era más gloriosa del equipo donostiarra y todavía el último título conseguido no sólo por la Real sino por cualquier equipo vasco.

Real Sociedad y Atlético empatan a dos en la final

El Atlético de Luis Aragonés jugó con Abel, Tomás, Quique Ramos, Sergio, Ruiz, Julio Prieto, Uralde (Setién), Marina (Julio Salinas), Da Silva, Landáburu, Rubio. La Real Sociedad de John Toshack lo hizo con Arconada, Sagarzazu, López Rekarte, Larrañaga, Górriz, Gajate, Dadie, José Mari Bakero, Txiki Begiristain, Zamora (Mugika), López Ufarte (Martín Beguiristain). Joaquín Ramos Marcos fue el árbitro de la final, disputada en La Romareda en una tarde de intensísimo calor que hizo que las bebidas se agotaran en el estadio y en la que los mosquitos complicaron la noche para jugadores y aficionados.

La Real salió dominante. En el minuto 10, López Ufarte culminó con un gran disparo una asistencia de espaldas y de chilena de Bakero. Da Silva empató en el minuto 24, tras una doble pared con Marina y con Rubio. Begiristain hizo el 1-2 en el minuto 36, con un derechazo desde dentro del área que se coló por la escuadra de la portería de Abel. A falta de quince minutos para el final, Rubio aprovechó un pase de Julio Salinas para batir a Arconada con un tiro cruzado. Fue una final jugada de poder a poder. Jugó mejor la Real, pero el Atlético supo remontar. La prórroga, con ambos equipos muy cansados, no resolvió nada.

Arconada decide en la tanda de penaltis

El vencedor se decidió en la tanda de penaltis. La afición de la Real lo tenía claro. “No pasa nada, tenemos a Arconada”, gritaba con ilusión. Lanzó primero el conjunto txuri urdin. Bakero y Rubio anotaron en el primer disparo. Con Abel adelantándose y recriminado por Ramos Marcos, Mugika puso el 2-1 y Da Silva mandó su disparo fuera. Martín Begiristain hizo el 3-1. Landáburu recortó distancias. Larrañaga puso el 4-2 con suspense. Y Arconada paró el cuarto lanzamiento atlético. La gloria era ya txuri urdin.

No hay leyenda más grande en la historia de la Real que Luis Arconada. Ya lo era, como guardameta del equipo que ganó dos Ligas, porque fue el primer portero en ganar tres trofeos Zamora consecutivos y el primer gran ídolo del fútbol español. Su parada en la tanda de penaltis de esta final de la Copa le dio a los aficionados de la Real un momento suyo inolvidable y decisivo, tan histórico como el gol de Zamora en Gijón que otorgó al equipo txuri urdin su primera Liga en 1981.

Un sorteo favorable

Para llegar a la final de Zaragoza, la Real se encontró con un sorteo favorable. Quedó exenta en primera ronda y ganó las tres siguientes eliminatorias, a un partido, por 0-1. Así superó a Baskonia, U.D. Montijo y Villarreal con goles respectivamente de Arrien, Begiristain y López Ufarte. Ya a doble partido, derrotó al Eibar por 0-2 (Bakero y Gajate) y 2-0 (Górriz y Mugika). En cuartos de final, empató a cero contra el Mallorca Atlético en las islas y en la vuelta logró la mayor goleada de su historia en la Copa, un contundente 10-1. Villalvilla en propia puerta hizo el primero, Bakero, Begiristain y Loren hicieron dos cada uno, y redondearon la cuenta Górriz, Zamora y Mugika.

Tras eliminar a tres equipos de Tercera y dos de Segunda B, la Real llegó a semifinales, donde ya se encontró con un Primera, el Athletic de Bilbao. La eliminatoria se resolvió en San Mamés, después de que en Atotxa los bilbaínos se conformaran con el 0-0 inicial y aunque la Real acabara el partido, por lesiones, con sólo nueve jugadores en óptimas condiciones. En la vuelta, decidió un único y espléndido gol de Bakero en plancha.

Estadísticas

La Real jugó en aquella Copa diez partidos, de los cuales ganó siete y empató tres. Marcó 19 goles, con Bakero como máximo anotador con cuatro, y Arconada sólo encajó tres, uno en cuartos y dos en la final. El galés Toshack, que recogió el testigo de la Real campeona de Alberto Ormaetxea, alineó 18 jugadores en esta Copa. Arconada y Górriz disputaron todos los minutos. Gajate, Zamora, Larrañaga y Begiristain estuvieron en todos los partidos.

El último título de un equipo vasco

Esta Copa del Rey fue el último título logrado hasta la fecha por la Real Sociedad, tras ganar la Liga en las temporadas 1980-1981 y 1981-1982 y la Supercopa de la 1982-1983. El equipo donostiarra pudo haber ampliado ese palmarés sólo un año después de la Copa que logró en Zaragoza, pero el Barcelona derrotó a los realistas por 1-0 en la final copera de la campaña 1987-1988, todavía con Toshack como entrenador. Con el francés Raynald Denoueix, la Real estuvo cerca de ganar la Liga 2002-2003, pero acabó subcampeona por detrás del Real Madrid de los galácticos.

El título de Copa de la Real es también el último que ha logrado un equipo vasco. El Athletic no lucha por una Liga desde que consiguió dos consecutivas, en 1983 y 1984, pero ha disputado y perdido las finales de Copa de 1985, 2009 y 2012, la primera frente al Atlético de Madrid y las dos últimas ante el Barcelona, y la de la Europa League de 2012, derrotado también por el Atlético. El Alavés perdió contra el Liverpool por 5-4 la final de la Copa de la UEFA de 2001. Y Osasuna pudo ganar la Copa del Rey en 2005, pero perdió con el Betis. Ninguno triunfó y el último equipo vasco campeón es esta inolvidable Real.