Creado en los años 90, la comunidad LGBT se inició como la primera oportunidad de luchar en masa por el respeto a la vida y los derechos de las personas con tendencias diferentes a las heterosexuales, hubo un proceso de formación desde la revolución sexual en los años 60 donde los activistas de la categoría 'homosexual' luchaban y hacían públicas sus inclinaciones sexuales, así como el intento por hacer valer sus derechos como seres humanos iguales a los demás.

Nace con una bandera

La famosa 'bandera gay' que ahora es el símbolo de representación de esta comunidad y tiene como significado la libertad, fue utilizada por primera vez en Estados Unidos en los años 70. El orden oficial de sus colores es rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta. Ahora enmarca el orgullo gay en todo el mundo. Cada color tiene su significado:

  • Rojo: vida
  • Naranja: curación
  • Amarillo: luz del sol
  • Verde: naturaleza
  • Azul: serenidad
  • Violeta: espíritu

LGBT en Colombia y el mundo

Bogotá es la ciudad colombiana pionera en la aceptación y ayuda a la comunidad LGBT, posee un centro comunitario que se encarga de orientar, ayudar, difundir, educar y proteger los derechos de quienes son parte del movimiento; en dicho lugar se realizan desde actividades culturales como danza y teatro, hasta asesoría legal y psicológica. Asimismo, ciudades como Bucaramanga tienen centros universitarios de apoyo a los LGBT.

El movimiento de lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas se encuentra en casi todas las partes del mundo, desde España hasta Bolivia y Argentina, todos creados en pro de la defensa, apoyo y protección a quienes tienen gustos sexuales diferentes o grupos comúnmente conocidos por actuar en pro de la protección a la diversidad .

El objetivo principal es lograr una aceptación social, ya que a pesar del crecimiento de la tolerancia a la homosexualidad, aún existen ciertas apatías y rechazos a las inclinaciones lésbicas y a las transgeneristas. Poco a poco se han realizado grandes pasos, desde la legalización del matrimonio gay en algunas ciudades latinoamericanas, al derecho al 50% de los bienes del cónyuge si después de convivir más de dos años se presenta la separación o el divorcio.

Ser no heterosexual

Aceptar a una persona gay o de tendencias homosexuales puede ser aterrador para ciertas personas. Para una madre aceptar que su hijo es gay significa un proceso difícil y doloroso, más cuando no se trata de inclinaciones sexuales, sino de un deseo de cambio de sexo por parte del o la jóven. Ante todo se debe ser consciente que puede ser un fenómeno genético o simplemente cuestión de gustos, si cree que no podrá con la noticia, siempre puede acudir a profesionales.

Existen derechos que no deben ser irrespetados por ser diferente, una persona homosexual, bisexual o transgénero tiene y debe gozar de las mismas oportunidades de desarrollo y protección a la vida que los demás.