La Biblia es uno de los libros más importantes que se han producido en la literatura universal. Ciertamente pertenece a la religión, pero ha influido de manera excepcional en la cultura, el arte, el resto de literatura y casi todas las manifestaciones artísticas y culturales de occidente. No se trata tan solo de un libro religioso, sino de una de las bases de nuestra cultura.

La Biblia

La Biblia, como su nombre indica etimológicamente, es un conjunto de libros, y, además, muy dispares. Las diferencias entre el Génesis y el Qohelet, por ejemplo, son profundas en pensamiento y religiosidad, además de en ambiente cultural y social, así como en tiempos distintos.

El canon de la Biblia

Una de las primeras indicaciones que hay que hacer sobre este libro de libros, es que no está escrito por un solo autor, incluso algunos de los libros que lo componen también están escritos por varios autores, o por un autor con añadidos y anotaciones de otros. No sólo eso, sino que el conjunto de libros que la componen se fue definiendo paulatinamente, hasta que se eligieron los que están y se rechazaron otros por diversos motivos. Y, por supuesto, el “canon” de la Biblia no es igual para judíos y cristianos, pues los avatares históricos fueron distintos según los casos, hasta que se fraguó la actual composición.

Varias partes

Una primera división general distingue entre Antiguo Testamento y Nuevo testamento. “Testamento” quiere decir “alianza”, pacto. Dios estableció un pacto con Israel, a eso se refiere el Antiguo Testamento y, según los cristianos, hizo uno nuevo a través de Jesucristo, de ahí el nombre de Nuevo Testamento aplicado a los libros posteriores a la vida de Jesús.

El concilio de Trento

Fue el Concilio de Trento en 1545 quien decidió cuales eran los libros que se iban a considerar “inspirados”, es decir, sagrados para los católicos, y que serían considerados “palabra de Dios”. Se distinguieron entonces entre libros “protocanónicos”, aquellos que se admitieron desde el principio en la Iglesia, y los “deuterocanónicos”, que se añadieron con posterioridad. Los libros deuterocanónicos son Judit, Tobías, los de los Macabeos y el Siracida, todos del Antiguo Testamento.

La Biblia hebrea

La Biblia hebrea se compone de los libros que los judíos consideran como “inspirados”. La lista de sus libros se cerró en el siglo II, con acuerdo de los sabios de las diversas comunidades judías, a partir de los trabajos de un grupo de rabinos reunidos en Yamnia después del asedio de Jerusalén llevado a cabo por los romanos en el año 70 y que culminó con las destrucción de la misma. Hicieron dos cosas muy importantes, fijar el texto de la Biblia, es decir, señalar cuál era el auténtico texto que se había de leer, y señalar cuáles eran los libros inspirados.

Los apócrifos

Existe también otro tipo de libros, denominados “apócrifos”, que pertenecen tanto al Antiguo como al Nuevo Testamento. Estos libros se escribieron entre los siglos II a.C. y IV d.C., pero no se consideraron sagrados, es decir, inspirados por Dios. Alguno de ellos, como el Evangelio de Tomás, fueron muy leídos en la antigüedad.

Biblia judía

Los judíos dividen sus libros sagrados, lo que se denomina Biblia hebrea o judía en tres partes: la ley, los profetas y los escritos. Lo llaman Tanak, un acrónimo formado por las iniciales de las palabras Torah (ley), Nebiim (profetas) y Ketubim (Escritos).

Septuaginta

La traducción griega conocida como los LXX o Septuaginta, una traducción del hebreo realizada en Alejandría, versión corregida y aumentada de la hebrea, ya que introdujeron libros que se leían en esa ciudad, establece la siguiente división: Leyes e Historia; Poetas y Profetas.

Biblia cristiana

El canon católico reconoce en el Antiguo Testamento: el Pentateuco (los cinco primeros libros de la Biblia), los libros históricos, los libros poéticos y sapienciales y los libros proféticos. Además, como novedad frente a la ordenación judía, están los libros del Nuevo Testamento, que se compone de los Evangelios, el libro de los Hechos, las Cartas de San Pablo, la cartas Católicas y el Apocalipsis.