De entre los españoles, los alicantinos y valencianos fueron uno de los colectivos más numerosos, tanto por la cercanía geográfica como por el tipo de trabajo a realizar en la colonia francesa. Hasta mitad del siglo XX estuvieron llegando alicantinos a Argelia: muchos se nacionalizaron franceses pero, con el inicio de la guerra de la independencia, otros regresaron a Alicante pues Francia era para ellos desconocida.

Distribución de la población

Argelia fue dividida en tres provincias: Argel, Orán y Constantina. Francia decidió que su colonia fuera de poblamiento y, a medida que sus tropas avanzaban, iban llegando civiles. Así, franceses, españoles, italianos y malteses empezaron a asentarse a partir de 1837. No obstante, la dureza del modo de vida ocasionó que de los 198.000 llegados entre 1842 y 1846 iniciaran el camino de retorno alrededor de 118.000.

En 1851 había censados 700 españoles oriundos de Mallorca en Arzew y 170 franceses. En 1852 los colonos ascendían a 100.000 y en 1886 en Orán ya se contaban 160.000. Diez años más tarde, 56.000 españoles procedentes de la provincia de Alicante se habían instalado. Desde este momento, los nacidos en Argelia superaron a los que no habían nacido allí. A ello contribuyó la Ley de Naturalización de 1899 por la que se concedía la nacionalidad francesa de forma automática a los hijos de emigrantes nacidos en la colonia, a menos que renunciaran una vez alcanzada la mayoría de edad. A esta medida se añadía el sistema educativo por el que el niño terminaba sintiéndose totalmente francés.

Entre 1908 y 1913 Orán había recibido 1342 personas Elche, ciudad de la partieron rumbo a Argel otras 489. Además, en 1930 la población de origen español superaba a la de origen francés y en 1950 se contaban 257.000 de origen europeo de los que más de la mitad eran españoles.

La sociedad de Argelia

Antes de la llegada de los franceses en 1830, en la cúspide de la escala social se encontraban los turcos y los hijos de padre turco y madre magrebí, los kologlu. Les seguían los autóctonos musulmanes y su diversificación de costumbres y etnias. Los judíos estaban en una escala inferior, superados por los cristianos y los esclavos negros.

Pero a partir de 1830 esta situación varió. Los franceses ocuparon la cima de la escala social y con el tiempo se crearon diferencias internas entre los franceses metropolitanos provenientes de Francia, los que ya habían nacido en la colonia con su identidad diferente a la metrópoli y conocidos en Francia como pied-noirs, los descendientes de franceses “de Francia” y los franceses nuevos a partir de su nacionalización.

Los europeos llegaron a Argelia buscando una nueva vida y, en muchos casos, con la intención de instalarse definitivamente. Además de los franceses, el mayor contingente era español, formado fundamentalmente por obreros, artesanos, hortelanos y jornaleros. Dentro de estos se distinguían los menorquines, valencianos, murcianos y andaluces orientales. También había italianos y malteses, instalados todos ellos en la costa y las llanuras costeras, sobre todo en los departamentos de Orán y Argel.

Con la independencia de Argelia los europeos se vieron obligados a abandonar sus casas y regresar a la tierra de sus antepasados o instalarse en Francia. Sin embargo, la huella de los pied-noirs sigue vigente en el país y en la búsqueda de sus raíces.