Se entiende por coeducación la educación en el mismo ámbito de los niños y niñas considerándolos como seres humanos con los mismos derechos y obligaciones. Durante muchos años se ha considerado que la coeducación era algo negativo, debido a que se consideraba que hombres y mujeres poseen roles sociales diferentes, por lo que consideraban absolutamente necesario que los niños y niñas recibieran educaciones diferentes y separadas.

Hoy en día, sin embargo, en las sociedades occidentales parece absurdo considerar que lo hombres y las mujeres deban recibir educaciones diferentes debido a la diferencia de roles sociales, ya que, sin haber llegado todavía a un nivel de igualdad total, se ha avanzado mucho en la concepción e igualdad de derechos y papel social de hombres y de mujeres.

La coeducación y los valores democráticos

En Francia, por poner un ejemplo, se llegó a la conclusión que la coeducación era necesaria en los años 60 del siglo XX. Así, Dominique Schnapper afirma: “En los años 60, la coeducación tenía por objetivo ideológico luchar contra las desigualdades entre los sexos”. Existe, así, una clara relación entre coeducación y lucha contra la discriminación por razones de género.

La coeducación es absolutamente necesaria en una sociedad mixta en las que los hombres y las mujeres tienen los mismos derechos. Coeducación significa educar para la democracia, teniendo como uno de los objetivos fundamentales la prevención de la violencia machista. En España, la coeducación llega un poco más tarde que en Francia, y no es casualidad que la implantación de la coeducación coincida con la llegada de la democracia y de los valores de la igualdad y de los derechos humanos.

La educación separada por motivos pedagógicos

Sin embargo, últimamente han aparecido voces que, sin poner en duda la igualdad de roles y derechos de los hombres y las mujeres, se planteen, por razones pedagógicas la validez de la educación separada. Así, se considera que los chicos y las chicas tienen ritmos de madurez y aprendizaje diferentes, por lo que sería conveniente que cada colectivo reciba la enseñanza en función de ese ritmo, pero sin crear una sociedad discriminatoria.

En otro orden de cosas, han aumentado los casos de violencia sexual en algunos institutos, hecho que podría resolverse educando en aulas diferentes a los chicos y chicas. Es decir, se plantea que chicos y chicas reciban la misma educación pero de forma separada, especialmente durante la adolescencia, que es cuando se generan mayores conflictos, pero teniendo como objetivo la creación de una sociedad no discriminatoria.

La necesidad de la coeducación

Sin embargo, el peligro de crear una sociedad discriminatoria es demasiado elevado como para eliminar la coeducación. Pese a que en algunos casos puntuales, la educación separada posibilite mejores resultados a corto plazo, no hay que olvidar que la mayoría de instituciones que reclaman la eliminación de la coeducación son instituciones conservadoras que también afirman la existencia de diferencias fundamentales en la naturaleza de los hombres y las mujeres.

Es decir, que a través de la justificación de la educación separada debido a la existencia de ritmos diferentes de madurez y de aprendizaje, se esconde la pretensión de crear una sociedad con roles diferentes para hombres y mujeres.