La ciencia del otoño

¿Qué ocurre con las hojas cuando termina su ciclo de vida?

Rojo Otoño - Miguel Esquirol
Rojo Otoño - Miguel Esquirol
Las hojas caen pero no solo hay muerte, muchos procesos fascinantes ocurren para teñir los bosques con maravillosos amarillos y rojos antes del invierno.

En uno de los hemisferios está comenzando el otoño mientras que en el otro se ven los primeros asomos de la primavera, y aunque parezcan tan lejanas estas estaciones tienen mucho en común. Ambas marcan el principio y el final de la vida de las hojas de los árboles pero son parte del mismo ciclo. Y mientras en una estación vemos cómo todo se va inundando de verde, en el otro este es el color que se empieza a ausentar para dejar a su vez esplendidos amarillos y rojos.

Pero en las hojas de otoño que empiezan a caer hay mucho más que simples hojas muertas que han escuchado su llamado del frío, y ocurren procesos fabulosos fruto de años de evolución que ayudan al árbol a sobrevivir todo el invierno.

¿Para qué sirven las hojas?

Las hojas son productoras de glucosa que alimentan a la planta. Convierten agua y dióxido de carbono con la ayuda de la luz del sol en glucosa y oxígeno. El color de las hojas se debe a que la clorofila, un pigmento verde que ayuda a que la fotosintesis ocurra. El proceso de crear energía a partir del sol es aun uno de los grandes tesoros del planeta ya que gracias a este no sólo las plantas pueden desarrollarse sino nosotros tener oxígeno y la materia orgánica resurgir del dióxido de carbono que expelemos.

Cuando llega el otoño

La bajada de temperatura y las horas de luz solar cada vez menores son las que indican a los árboles que el invierno se está acercando. La cantidad de luz se vuelve insuficiente para que los árboles puedan realizar la fotosintesis por lo que tienen que ahorrar la mayor cantidad de energía para sobrevivir el invierno. Las hojas no sólo son productoras de energía pero también utilizan mucha por lo que no es conveniente que sigan trabajando en las breves horas de sol del verano.

La revista Ciencia hecha Fácil explica cómo en la base de las hojas existe una capa de células especiales llamada abscisión. Durante el verano pequeños tubos atraviesan esa capa y transportan agua y glucosa para alimentar al árbol. En el otoño las células de esta capa empiezan a crecer cortando el paso de los pequeños tubos y sellándolos para cortar el flujo entre el árbol y las hojas. Estas céululas se irán secando y con un poco de viento o simplemente la gravedad dejará caer la hoja.

Las hojas en el suelo además serviran para devolver a la tierra los nutrientes y evitar que otras plantas crezcan quitándole lugar y alimento al árbol.

Cambio de colores

Pero antes de que las hojas caigan al suelo han ocurrido muchos procesos. El National Arboretum de los Estados Unidos se extiende sobre este tema: La clorofila de las hojas al no ser irrigada empieza a desaparecer desapareciendo el color verde. El color amarillo que revelan estaba en la hoja desde el principio pero era opacado por el fuerte pigmento verde.

Los colores naranjas y ocres vienen de la glucosa atrapada en las hojas al irse oxidando; los marrones vienen de los desechos dejados atrás por el árbol, mientras que el rojo y el morado de algunos árboles viene del pigmento antociánina. Este es un potente antioxidante que es común en muchas plantas, por ejemplo las beterragas, las manzanas rojas, las uvas moradas (y de allí el vino tinto) y las flores como las violetas. En algunas plantas como el Arce, el fuerte color caraterístico viene de la oxidación de la glucosa que se encuentra en mayor cantidad que en otras plantas (de allí viene el Jarabe de Arce).

El misterio de los colores

Aun no se conoce a ciencia cierta la razón de muchas de las reacciones ocurridas en las hojas de los árboles cuando llega el otoño. Los científicos se han visto intrigados por la creación de un pigmento completamente nuevo en las últimas semanas de vida de las hojas lo que parece un gasto innecesario de energía. Se han planteado varias hipótesis para explicar esta presencia en algunos árboles.

Según algunos los científicos Simcha Lev-Yadun de la universidad de Haifa-Oranim y Jarmo Holopainen de la universidad Kuopio en Finland, el color rojo podría servir para ocultar las hojas de algunos insectos que buscan un último banquete antes de depositar sus huevos, sirviendo así como un arma con las pestes en una batalla que ha sido desarrollada gracias a milenios de evolución.

Otra de las explicaciones posibles es el intento del árbol de aprovechar los últimos días de sol antes del invierno, protegiendo los restos de clorofila en sus hojas. Una nueva teoría relaciona los colores rojos con terrenos más pobres en nutrientes, siendo la antociánina la que ayuda a maximizar la asimilación de los nutrientes y extrar la mayor cantidad de este de las hojas antes que caigan. Esta teoría ha sido desarrollada por un estudiante de Charlotte, N.C. y presentada por Discovery.

Pero sin importar qué se lo que ocurre dentro de las hojas, regiones de Europa y del este de Norteamerica principalmente, se visten cada otoño con espléndidos follajes de todos los colores que sorprenden y maravillan la vista despidiéndo el año y dando la vienvenida al otoño, de la misma manera que los primeros brotes de la primavera muestran como la vida regresa y el ciclo continua.

Miguel Esquirol, Céline Bonte

Miguel Esquirol - Miguel Esquirol Ríos es periodista y escritor con un libro publicado y otro a punto de salir al mercado. Escribe en ...

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