La película La celebración (Festen) que el director danés Thomas Vinterberg estrenara en 1998, está considerada el máximo exponente del movimiento cinematográfico Dogma, del que aún los cinéfilos de todo el mundo discuten su verdadero valor ya que el director no cumplió estrictamente con los requisitos que el nuevo género exigía y de los que él había sido ferviente impulsor con los llamados "Diez mandamientos" a cumplir en el modo de filmar (cámara en mano es uno de ellos).

Esas discusiones dieron origen a una promoción paralela de la película que provocó que David Eldrige tomara el argumento y el estilo para su adaptación como obra teatral que fue estrenada en Londres en el año 2004. El dramaturgo inglés también realizó, en 2005, una adaptación para la radiofonía.

La obra de teatro fue estrenada en 2006 en México por el actor Diego Luna y logró un gran éxito. Está versión mexicana fue presenciada por Carolina Ardoahín, esposa del actor chileno Benjamín Vicuña y éste se interesó en representarla y producirla en su país. El montaje se realizó en Santiago de Chile, con Vicuña como protagonista, con una adaptación realizada por Alejandro Sieveking que redujo la cantidad de personajes y modificó la subtrama referente al racismo convirtiéndola en una especie de protesta sobre las diferencias en las clases sociales.

La celebración en Buenos Aires

El 22 de septiembre de 2011 se estrenó en Buenos Aires La celebración con adaptación y dirección de Luis Romero y con un elenco compuesto por Benjamín Vicuña, que la protagoniza, con Gonzalo Valenzuela, Osvaldo Santoro, Juana Viale, Antonella Costa y Silvina Acosta en los roles principales.

Son veinte actores en escena, ya que esta versión está más ajustada a la original, lo que significó un gran desafío para el puestista al tener que marcar a esa cantidad de intérpretes sobre todo en escenas que están al borde de la exigencia de un tratamiento secuencial cercano al cinematográfico.

Sinopsis de La celebración

Helge Hansen es un gran empresario danés que se dispone a festejar su sexagésimo cumpleaños con una gran fiesta en uno de los hoteles de los que es propietario, acompañado por su familia y sus amigos. Hace poco tiempo que una de sus hijas se ha suicidado aunque todos tratan de que no sea evidente la conmoción que la muerte de esa muchacha provocó en el seno familiar.

Durante el banquete de celebración Helge le pide a Christian, su hijo mayor, que haga la dedicatoria del primer brindis sin imaginar que ese pedido desencadenará una serie de revelaciones que, aunque sabidas por algunos, el empresario prefería mantener ocultas.

Análisis y crítica a la puesta de La celebración en Buenos Aires

Que en el elenco figure Juana Viale generó en Buenos Aires mucha expectativa por esta obra debido a la gran exposición mediática de la vida privada de la actriz que finalmente, debido a una operación quirúrgica, no pudo participar del estreno. El primer día su reemplazante fue la actriz Manuela Pal que elaboró su rol con gran solvencia profesional y lo representará por dos semanas más.

Los temas que toca esta obra son realmente fuertes y con absoluta vigencia como lo son el abuso de menores, la pedofilia y el incesto y tiene un mensaje directo sobre la hipocresía que oculta complejas relaciones sin resolver.

Luis Romero marcó escenas de gran atractivo por tener un tratamiento casi cinematográfico de simultaneidad (no podía ser de otra manera su resolución) pero dotándolas de un ritmo justo para que se pueda apreciar los diversos contenidos de cada una de ellas. Son las escenas que describen personajes y dan una pista sobre el desarrollo subsiguiente y ubican al espectador en el tiempo y la situación.

En el inmenso escenario del teatro Lola Membrives, uno de los pocos que quedan dotados de maquinaria teatral, la escenografía de Marcelo Valiente fue diseñada para ser trasladada fácilmente de un sector a otro y hasta para que una mesa puesta con el servicio de vajilla completo baje espectacularmente por poleas y conforme el principal ámbito escénico, lo que también permite que la puesta sea ágil y atractiva para el espectador.

Los actores en La celebración

Sin embargo, ese ritmo por momentos se desborda precisamente por tener tanta agilidad, y al no haber tiempos “de sólo intención” se ve afectada la profundidad de los diálogos, siendo Beatriz Spelzini, en su rol de Else, la esposa, la única que logra superar esa dificultad.

Benjamín Vicuña en el rol protagónico de Christian tiene escenas de buen desarrollo pero decae en las que su rol tiene absoluto peso en la trama. Gonzalo Valenzuela, como Michel y Antonella Acosta como Helen, cuentan con “physique du rol” adecuados, convencen en la presentación de sus personajes y logran darle los matices del cambio que se produce en el interior de los hijos del empresario. Se destaca Jorge García Marino en uno de los roles secundarios.

Osvaldo Santoro mantiene a su personaje del empresario Hansen demasiado medido aunque es convincente, salvo cuando debe pelear con su hijo menor. Esta escena resulta sobreactuada porque tanto Santoro como Valenzuela se muestran inseguros en el manejo de los trucos teatrales.

Programa de funciones

La celebración se ofrece, por doce semanas, en el teatro Lola Membrives de la ciudad de Buenos Aires, Av. Corrientes 1280, de miércoles a domingo a las 21 (los sábados hay otra función a las 23). Las entradas tienen diferentes valores a partir de los $ 65 y pueden adquirirse por boletería y por Internet en el sistema Ticketek con tarjeta de crédito. Los titulares de tarjeta CMR tienen un descuento del 15 %. También pueden obtenerse descuentos en las agencias de carteleras, en el Punto de Descuentos ubicado en Diagonal y Carlos Pellegrini y con las empresas de cupones y vouchers.