El Parque de Atracciones de Madrid, acaba de inaugurar una nueva temporada de La Casa del Terror, denominada La Feria de los Horrores; además, se han llevado a cabo, con el objetivo de poder ofrecer un mejor servicio al visitante, mejoras en las instalaciones eléctricas, las escaleras y diversos apartados técnicos, con el objetivo.

Jason, Freddy Krueger, la niña del exorcista, el Conde Drácula, el enterrador del cementerio, la pequeña Elisabeth… son criaturas infernales que dejaron la vida hace mucho tiempo y, sin embargo, habitan en el Viejo Caserón del Parque de Atracciones en Madrid.

El miedo se apodera del visitante

Se accede al caserón en grupos de entre 8 y 10 personas, que tienen que ir andando y recorriendo la casa, entre la oscuridad y la sorpresa. El recorrido se desarrolla a través de una serie de escenografías iluminadas y sonorizadas, acorde con el espectáculo. Destaca la bajada a la cripta, la visita al manicomio y sentir de cerca una motosierra.

La posición que se elija, será muy importante a la hora de realizar el recorrido. Los que vayan primero, no querrán avanzar, y los últimos, por el contrario, empujarán a sus compañeros presos del pánico. Y mientras, los del medio, sufrirán este vaivén de movimientos de delante y detrás, pero también recibirán su dosis de miedo.

Llega un momento que los ruidos que se escuchan no se sabe si forman parte de la realidad o, por el contrario, es el miedo quien despierta a la imaginación, oyendo sonidos por doquier.

Veinte temporadas desde el año 1989

Gritos, risas, carcajadas, pánico, taquicardias e histerias, suele ser las reacciones más esperadas de los visitantes. Pero lo principal es el miedo. Fue en el año 1989 cuando se inicia este espectáculo y, con sus ya veinte temporadas, ha asustado a tres millones de espectadores.

Es que el Viejo Caserón ya se ha convertido en todo un referente del miedo y el espectáculo. De hecho el director de cine, Alex de la Iglesia, ha utilizado este escenario para grabar unas secuencias de su película Balada Triste de Trompeta.

Lo cierto, es que no todas las personas que entran en la casa, finalizan el recorrido. Muchos de ellos abandonan, ya que no todas las personas reaccionan igual ante este tipo de situaciones. En ese caso, habrá que buscar la puerta de los arrepentidos, aunque no es aconsejable porque según comentan pasado ese umbral, es cuando comienza el verdadero terror.