Si estás dispuesto a correr esta carrera, lo primero que debes saber es que se celebra en octubre, en el año 2011 concretamente el domingo día 16. Por tanto, las condiciones climáticas en principio suelen ser benignas. Segundo dato a tener en cuenta: la hora. Es una prueba que se celebra por el centro de Madrid, por lo que algunas calles como Serrano, el lateral del Paseo de la Castellana, Alberto Alcocer o Príncipe de Vergara se cierran para el paso de los corredores populares. Esto implica que tenga lugar pronto, concretamente a las 9.00 de la mañana.

Inscripción en la Carrera de la Ciencia (CSIC)

Todo aquel que desee correr la prueba puede hacer su inscripción hasta el día 10 de octubre en la web oficial de la Carrera de la Ciencia, al precio de 12 euros + 1 euro en concepto de gastos. A través de la pasarela de Ticket Run, sólo hay que introducir los datos personales (nombre, edad, club y tarjeta de crédito para el pago). Una vez completado el proceso se enviará un email a nuestro correo con el comprobante necesario para el día de la carrera, en el que se recoge el dorsal y el chip.

Recorrido y perfil de la Carrera del CSIC edición 2011

Estamos probablemente ante una de las carreras populares madrileñas más duras. No tanto porque en su recorrido haya pronunciadas cuestas, sino porque buena parte de la prueba se realiza en una larga y tendida recta de más de tres kilómetros a lo largo del Paseo de la Castellana que pasa factura a los corredores. El perfil, visto en un gráfico, es un sube y baja.

La carrera tiene su salida en la calle Serrano, concretamente frente al Consejo Superior de Investigaciones científicas (CSIC), de ahí el nombre de la misma, pues fueron varios investigadores de este centro quienes la crearon. Los primeros dos kilómetros son realmente fáciles, cuesta abajo (salvo unos 100 metros de cuesta arriba al medio kilómetro de comenzar). Esto puede suponer que muchos runners poco habituados a las carreras se dejen llevar por el ímpetu y la velocidad, y gasten excesivas fuerzas en este primer tramo, lo cual sin duda les pasará factura en el siguiente.

Una vez abandonada la calle Serrano, se tuerce hacia la derecha por las calles Recoletos y Villanueva para alcanzar el Paseo de la Castellana, calle que recorre durante más de tres kilómetros en ligera pero constante subida. Es el momento de trabajar el ritmo y adecuarse a una velocidad para poder terminar este tramo sin desfondarse. El porcentaje de subida no es apreciable a simple vista, pero en carrera se hace notable y va in crescendo, pasando de una altura de 650 metros a 717.

Tras el Paseo de la Castellana y ya en el kilómetro 6,5 de la carrera comienza un tramo de subidas y bajadas asequibles de unos dos kilómetros (calles Alberto Alcocer y Príncipe de Vergara) en el que se pueden recuperar fuerzas o administrar las que nos queden una vez llegados a este punto. Después, el último kilómetro y medio final nuevamente en la calle Serrano tiene un perfil descendente, por lo que no se hará difícil terminar la prueba aunque las fuerzas sean ya justas. Justo en el punto donde se dio la salida, giraremos a la derecha para finalizar en una estrecha recta de 100 metros en el interior del Colegio Ramiro de Maeztu donde el aplauso del público y la megafonía te lleva en volandas hasta la meta.

Consejos y cómo correr la prueba

Aunque el horario sea algo temprano, es conveniente madrugar algo más de lo previsto para preparar la carrera adecuadamente. Hay que recoger en la salida tanto el chip como el dorsal, por lo que es necesario llevar el DNI y algún comprobante de la inscripción. Esto se puede hacer hasta media hora aproximadamente antes de la carrera en los puestos perfectamente organizados según el número de dorsal.

Se trata de una zona residencial con poco tráfico, por lo que acudir en coche es posible, así como aparcar en las inmediaciones. Otra opción es llegar en Metro hasta la estación de República Argentina (línea Circular), a sólo 200 metros de la salida. Uno de los puntos interesantes es que salida y meta se encuentran en el mismo lugar.

En cuanto a la carrera en sí, es fundamental guardar fuerzas en el primer tercio de la misma, en bajada. Son muchos los que se confían en la facilidad de los tres primeros kilómetros y quedan fuera de combate cuando comienza el tamo de subida. Por tanto, y aunque tengamos una buena base de entrenamientos, es preferible apurar nuestras fuerzas hasta el kilómetro 6,5 aproximadamente, pues lo que viene a continuación es asequible para cualquier corredor popular. Hay bajadas y subidas cortas donde recuperar que no deben ser problema hasta llegar a la parte final donde podremos “volar” hasta la meta.

Una vez finalizada la prueba, se deben devolver los chips para recoger la camiseta oficial de la prueba, de manga larga, y de tejido técnico, que es idónea para usarla en invierno en cualquiera de los lugares para correr en Madrid donde estemos habituados a entrenar. Tampoco hay que olvidar que para aquellos que quieran prepararse la carrera popular más importante de la capital, la San Silvestre Vallecana, esta puede ser una buena manera de coger fondo y probarse a sí mismo.