Aunque la candidiasis es considerada una enfermedad de transmisión sexual en más de la mitad de los casos su origen se encuentra en el propio organismo humano, que la provoca como respuesta a modificaciones que tienen lugar en el cuerpo y que producen un desequilibrio.

El contagio

Solo en una tercera parte de los casos el contagio se produce por contactos sexuales. Algunos antibióticos y medicamentos como la cortisona o los inmunodepresores pueden favorecer la aparición de la candidiasis.

Asimismo la diabetes, el embarazo y una higiene insuficiente son factores que favorecen el desarrollo de esta enfermedad. También se puede contraer al entrar en contacto con un objeto infectado.

Los síntomas

Aunque se trata de una enfermedad benigna sus síntomas son extremadamente molestos, lo que provoca que el afectado se vea obligado a acudir a un especialista. Su principal síntoma es un picor intenso y molesto en los órganos genitales.

El picor puede ir acompañado de un flujo espeso y blanco y de escozores al miccionar. De igual modo, se produce un enrojecimiento de la vulva y generalmente aparece recubierta de depósitos de un color blancuzco.

En el hombre esta enfermedad es más rara y sus síntomas son menos virulentos. Entre estos síntomas hay que destacar escozor en la piel del glande y del prepucio y la aparición de pequeños granitos en esa parte.

El tratamiento

Los métodos más comunes para tratar esta infección se presentan en forma de cremas y de supositorios que se pueden conseguir en cualquier farmacia y, en la mayoría de los casos, sin necesidad de una receta médica.

Algunos de estos medicamentos utilizados en el tratamiento de la candidiasis pueden debilitar el material del que están hechos los preservativos y diafragmas, lo que aumenta el riesgo de un embarazo no deseado y del contagio de enfermedades de transmisión sexual.

Asimismo, algunos de estos medicamentos, los que tienen un efecto más potente, pueden provocar daños al feto en desarrollo por lo que hay que tomar precauciones y avisar al farmacéutico si se está embarazada.

Medidas de prevención

Aunque nadie está libre de sufrir una infección por hongos sí es posible tomar una serie de precauciones para evitar crear unas condiciones que sean favorables para el desarrollo de la enfermedad.

  • Hay que secar con cuidado la zona genital después de la ducha.
  • Hay que evitar la ropa interior de materiales sintéticos y optar por la de algodón.
  • Hay que evitar la ropa ajustada.
  • Los lavados vaginales no son recomendables a no ser que los prescriba un especialista.
Aunque no se trata de una enfermedad grave es conveniente consultar a un especialista si se detecta algún síntoma que pueda hacer pensar en un posible contagio de candidiasis.