Definir los conceptos de belleza y arte no es nada fácil debido a la subvjetividad que suele rodear a estos conceptos; así, lo que para alguien puede ser belleza, para otros no lo sea en absoluto. Exactamente lo mismo sucede con el arte: lo que para algunos es una obra maestra, para otros puede llegar a considerarse una tomadura de pelo, especialmente en lo que hace referencia al arte contemporáneo.

La concepción de belleza

Max Scheler habla de la existencia de una belleza objetiva, es decir, una belleza que todos debemos compartir. Sin embargo, la mayoría de autores consideran que la belleza es un elemento subjetivo por lo que no se trata de una característica del objeto, sino una cualidad que el espectador atribuye al objeto. De otra manera se puede explicar afirmando que la belleza no se encuentra en el objeto en sí, sino en los ojos de quien lo contempla.

La concepción del arte

Una posible definición de arte sería "la obra bella creada por el ser humano". Sin embargo, aquí surgen tres dificultades:

  • En primer lugar si la belleza es subjetiva, la consideración del arte también debería serlo, por lo que no puede existir una visión objetiva del arte.
  • No es cierto que toda obra de arte pretenda ser bella.
  • Existen elementos que van más allá de la concepción estética para definir el arte.

Criterios no estéticos

Existen otros criterios a la hora de considerar qué es una obra de arte, al margen de los conceptos estéticos:

  • La dificultad. A veces se valora una obra por su dificultad. Así, una obra muy compleja puede ser considerada una obra de arte. Sin embargo, no debe confundirse el valor estético con el virtuosismo. Existen obras de arte muy sencillas que no pierden valor, sino todo lo contrario, por su sencillez.
  • La importancia histórica. Una obra muy antigua que ha llegado a la actualidad, suele ser considerada como una obra de arte, aunque en su momento fuera un elemento totalmente alejado de lo que se considera arte.
  • El valor de mercado. En ocasiones, el valor de una obra de arte es un valor económico: el precio que se ha llegado a pagar en una subasta. No obstante, hay que saber separa el valor monetario y el valor estético de una obra de arte.
  • El artista. Muy relacionado con el punto anterior, una obra de arte es aquello realizado por un artista. El artista posee un valor de marca, por lo que una obra mediocre de un gran autor, será considerada de mayor valor (aunque sólo sea desde el punto de vista económico)

La obra de arte aislada

En realidad, la experiencia estética debería realizarse al margen de la época en que fue concebida, su dificultad, su autor o precio de mercado. El valor estético de una obra debería establecerse, simplemente, a partir de las impresiones y emociones que la obra de arte es capaz de provocar en el espectador (hecho totalmente subjetivo y personal). Todos los demás elementos, al margen del hecho estético en sí, acaban teniendo, sin embargo, una mayor importancia en la sociedad en sí.