Miserable, solitaria, melancólica, triste. Son adjetivos que podrían calificar la obra literaria de Violette, o a ella misma.

Francés como su autora; "La Bâtarde"- "La Bastarda"- publicado en 1964 no tardo en convertirse en Best Seller, aclamado por emblemáticos pensadores como Jean Paul Sartre y Jean Cocteau.

Bastarda ella misma, y su libro bajo el brazo; quizás fundidos en un solo acto; Violette destila llanto en cada página de su autoría. Explora agonía por sentirse diferente, o por no compartir los encuentros ambivalentes que confluyen en su vida.

Escritura en clave de género

Nacida en 1907 la escritora permite al lector conocer su infancia y adolescencia, la mirada sobre ella misma, como un objeto en sí.

Leduc narra sus inicios sexuales y sentimentales; amores lésbicos, amor de mujer. Tema por el cual ha sido en varias ocasiones censurada parcialmente en algunas de sus escrituras. Esta circunstancia la lleva a ser símbolo y acción para el movimiento homosexual. Lo oculto, la sombra, sale a la luz y ya no permite censuras.

¿Novela trágica o épica del amor?

Ser sola o sentirse sola. Leduc es ambas a la vez. La soledad aqueja su vida, reclama amor. Amor de madre, de un padre que no tuvo, amor homosexual, amor no correspondido."Mi madre nunca me dio la mano" así parafrasea Simone de Beauvoir a Violette en el prefacio.

Simone fue quien la impulso a escribir. ¿Quién más podría haber impulsado a esta triste mujer a volcar sus sentimientos lésbicos y sexuales en papel? Simone dirá “Lo personal es político”. Resuena la bandera del feminismo en cada hoja censurada.

Eugenio Núñez Ang, fundador de la carrera de Arte Dramático de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México, en su artículo La sexualidad femenina en cinco escritoras del siglo XX. Colette, Violette Leduc, Monique Wittig, Marie Cardinal y Catherine Millet” plantea que Al escribir, la mujer intenta descubrirse a sí misma, para mostrarse al otro, para ser reconocida y establecer el pacto comunicativo, el encuentro. Porque la lengua, denotativa y connotativamente, puede convertirse en el lugar de la máxima transferencia: la amorosa y la literaria.

La palabra escrita: lucha por la identidad

La lucha por el lenguaje, por la visibilidad del ser y los modos de ser en las palabras continúan siendo terreno de disputa por el poder. El tabú narrado y hecho luz, deja de ser -lo no dicho-, y se vuelve río del cual podemos tomar sin caer en la parte sombría de la vida social.

En la presentación del libro " Un nuevo imaginario en la escritura de mujeres" su escritora, Florence Baillon, resaltó que la cultura femenina, perteneciente a un grupo de población fuera del poder a causa de su sexo, es una cultura subalterna, que ha dialogado, pero también polemizado, con la cultura dominante. Las escritoras son las primeras que han entendido y practicado lo que ahora se llama interculturalidad, porque han tenido que manejarse con dos códigos, dos lenguajes y dos mundos diferentes que separaban lo privado de lo público, la vida del arte, la tradición oral de la escrita.

La mujer y su pluma, su palabra y presencia han hecho público lo privado, exponiendo sus preocupaciones, la violencia de género a la que se enfrenta diariamente.

La mujer; lucha en esta marea de códigos y costumbres, arma su espacio y sin pedir permiso tiene un lugar cada día más relevante en el accionar del mundo posmoderno.

Leyendo a Leduc

Violette ha dejado varias obras en su paso por este mundo. En venta en librerías, comercios y ofertas vía internet, es posible seguirle la huella traducida al español. Si quieres seguir leyendo aquí encuentras el listado de sus obras literarias

  • "L'Asphyxie", 1945.
  • "L'affamee", 1948.
  • "Ravages", 1955.
  • "Fille et le mort del vieille del La", 1958.
  • "Botones de oro", 1961.
  • "La Bâtarde", 1964.
  • "Thérèse e Isabelle", 1966.
  • "Señora y la pequeña piel del zorro", 1967.
  • "Tête del en de Folie", 1970.
  • "Taxi", 1973.
  • "L'amour del à de Chasse", 1972.
A través de sus obras literarias podrás entrar en el mundo de Violette Leduc, sus pensamientos, deseos amorosos, sus relaciones familiares y sociales. La homosexualidad en "Thérèse e Isabelle", la lucha por forjar una identidad propia, y enterndese a ella misma obervando a los demás, en "La Bastarda".

Fuentes de inspiración para quienes no bajan sus brazos. Poética, densa, muy descriptiva, la autora francesa toca fibras sensibles en el lector que posa sus manos en sus distinguidas obras.