El pensamiento filosófico griego es creado en un contexto religioso muy diferente de lo que acabará siendo el Cristianismo. Sin embargo, algunos autores y movimientos filosóficos serán asimilados por el Cristianismo, del mismo modo que hizo el Imperio Romano con la Filosofía griega.

Roma y el pensamiento griego

Mientras que Roma conquistó militarmente Grecia, fue Grecia la que colonizó culturalmente Roma. Así elementos fundamentales de la cultura griega como la Religión o el pensamiento filosófico tuvieron continuidad en el Imperio Romano.

Sin embargo, hay un movimiento filosófico surgido en Grecia que llegará a su máximo esplendor en el periodo romano: el Estoicismo. Así los máximos exponentes de este movimiento filosófico serán Séneca y Marco Aurelio.

El Cristianismo en Roma

Tras un largo periodo de persecuciones, el Cristianismo acabó convirtiéndose en la religión oficial de Roma tras el Edicto de Milán (año 313) y la expansión posterior. Pero lo hizo en el ámbito cultural de Roma, por lo que los elementos fundamentales de la cultura romana pasaron a formar parte del Cristianismo. Figuras anteriores a Cristo como Sócrates fueron idolatradas, y las teorías éticas del Estocismo fueron consideradas muy cercanas a las propias del Cristianismo.

Naturalmente, teorías más materialistas como el Atomismo fueron rechazadas. Formas de vida de escuelas helenísticas, como por ejemplo los cínicos, fueron reinterpretadas, surgiendo así los anacoretas, que se retiraban del mundo para orar y hacer penitencia.

San Agustín y el Platonismo

El pensamiento de Platón no será difícil de convertir en un pensamiento cristiano. Muchas de las cuestiones propias de la religión cristiana, como la existencia de vida después de la muerte, la existencia de un alma inmaterial, e incluso una cierta idea de la divinidad, ya están implícitas en el pensamiento de Platón.

San Agustín será el encargado de establecer esos elementos necesarios para hacer totalmente compatible el pensamiento platónico con la ortodoxia cristiana, hasta el punto de ser el agustinismo, la interpretación filosófica neoplatónica aceptada por la jerarquía de la Iglesia Católica.

Santo Tomás de Aquino y el Aristotelismo

La entrada del pensamiento aristotélico en la Europa Cristiana fue mucho más tarde, ya que hasta el siglo XI no se tradujo la obra de Aristóteles al latín, desde el Islam. De ahí que la entrada del aristotelismo se hiciera a través del pensamiento de Averroes, que no era del todo compatible con el Cristianismo, ya que, al igual que Aristóteles consideraba que Dios no era creador del Universo, y que el alma era inmortal.

Será Santo Tomás de Aquino, junto a su maestro San Alberto Magno, el encargado de conseguir hacer compatibles el Cristianismo y el Aristotelismo hasta el punto que, hoy día, la doctrina oficial de la Iglesia Católica sigue siendo la interpretación que de Aristóteles realizó Santo Tomás de Aquino.