La asamblea de mujeres, de Aristófanes, en versión del dramaturgo José Ramón Fernández y dirección de Laila Ripoll, se representará al aire libre los días 27, 28, 29, 30 y 31 de julio, y 2, 3, 4, 5, 6 y 7 de agosto a las 23 h en el Teatro Romano de Mérida, dentro del Festival de Teatro de dicha ciudad extremeña, dando un jubiloso respiro a las tres tragedias de Antígona, y dentro de un fabuloso marco de artes escénicas.

Y del 18 de agosto al 11 de septiembre en el Teatro Compac Gran Vía: miércoles a viernes, 20,30; sábados 20 y 22,30, y domingos a las 19,30 horas.

Una situación antigua de gran actualidad

La asamblea de mujeres ya ha cumplido 2500 años de representaciones en muchos idiomas y siempre con el éxito como común denominador. Risas y reflexiones que no cesan de renovarse.

Un "plato" ideal para una directora inquieta, siempre en busca de la unión poética entre el pasado y el presente, Laila Ripoll aporta una mirada propia, característica de "comensales" dichosos:

"Un plan fantástico, una maravillosa heroína que lo hace triunfar increíblemente, un final feliz, y el mundo al revés. Política, feminismo, diálogos dignos del mejor absurdo y, cómo no, la sal gorda cuidadosamente y sabiamente dosificada encima del solomillo. Vuelta y vuelta. Hay que afilar los cuchillos, anudarse la servilleta y disponerse a disfrutar de este divertidísimo banquete que Aristófanes nos propone.

Que aproveche».

Un teatro femenino y feminista escrito por un hombre

Una y otra vez Festivales de teatro clásico de todo el mundo vuelven a los griegos como maestros absolutos de la tragedia (Esquilo, Sófocles y Eurípides), mas cuando toca reír no hay otro que Aristófanes (440-380 a.C. Un comediógrafo singular que allá y entonces criticaba la política y el sentido filosófico de los trágicos, entregando al mismo público que adoraba a los maestros "trágicos" una forma de mirar y pensar completamente diferente.

Escribió unas 40 comedias, de las que sólo se conservan 11, y de estas las más representadas son: Las nubes, Las avispas, La paz, Las aves, y sobre todo Lisístrata (donde las mujeres se declaran en huelga de relaciones sexuales hasta que los hombres dejen de ir a la guerra), Las ranas y La asamblea de mujeres. .

Su estilo se aferra a una estructura por lo general muy rígida: una situación relacionada con la situación política del momento, o con alguna cuestión social candente, es presentada brevemente, y a continuación es desarrollada con una serie de escenas en las que prevalece la fantasía, la sátira ácida, la parodia musical o la farsa desatada e insolente. Los personajes y las situaciones lindan con el absurdo, fabulando un mundo fantástico de libertad sexual y paz social, en contraposición a las tremendas visiones imperantes en los tráficos.

Mensajes con fuerza, 2500 años después

Aristófanes fue considerado por griegos y romanos como la cumbre creativa de la Comedia, el más inventivo y original, el más insolente sobre los rituales imperantes, y el mejor manipulador del lenguaje para parodiar los excesos de los trágicos y el poder omnímodo que se adjudicaba a los dioses, ya que no solo fue el mejor dentro de este género sino seguramente el que consolidó la Comedia Política, terror de todas las tiranías a lo largo de, precisamente, 2500 años, ya que en nuestro mundo, allí donde se instala —incluso con elecciones democráticas— un gobierno dictatorial —de cualquier signo— lo primero que se hace es prohibir la sátira, imponiendo aquello tan tragicómico de "A mí no me tose nadie".

Una asamblea con gran reparto

En La Asamblea de Mujeres los hombres han llevado a cabo un pésimo gobierno y es por esto que Praxágora, tan simpática como dueña de implacable carácter, convence a las mujeres de que se hagan cargo ellas mismas de la administración, ya que podrán gobernar mejor que ellos. Y a continuación traza un fabuloso plan: las mujeres, disfrazadas de hombres, se cuelan en la asamblea y votan la propuesta, convenciendo a algunos hombres para que también la voten.

En un marco de divertidas intrigas las mujeres logran instituir un gobierno en el que el Estado cubre las necesidades elementales de los atenienses, tales como el alimento y la vivienda. Imponen una relativa libertad sexual y una igualdad social, aunque bajo un tono burlón sobre la "excesiva" democracia imperante en la Grecia de entonces. Bajo un intento "comunista" de régimen estricto, se deslizan críticas a los políticos y a las dificultades de convivencia entre los dos sexos con muchas ideas renovadoras, sarcásticas y sumamente divertidas.

Un reparto admirable

En esta ocasión, bajo la producción del Festival de Mérida y el Grupo Smedia, se ha reunido un reparto de excelentes actores: Isabel Ordaz, Emma Ozores, Secun de la Rosa, Gracia Olayo, Toni Misó y Mamen Godoy, entre otros. Hay también una "Orquestina del Valle" de seis músicos con instrumentos de viento y percusión que interpretan música original de Pedro Esparza.

La asamblea de mujeres es la última de las obras de Aristófanes: un dechado de imaginación e insolencia, tanto para aquella lejana época como para la de aquí y ahora, cuya posibilidad de "golpe de Estado femenino" provocaría enorme tensión en un mundo en el que aún prevalece el poder político del sexo masculino.