Bello ejemplo de arquitectura militar musulmana en el Sur de la Península, la alcazaba de Almería comenzó a edificarse en el siglo X, bajo el mandato de Abderramán III, sobre una pequeña construcción defensiva de época anterior.

La Alcazaba de Almería: once siglos de historia

Hoy en día es la mayor fortaleza islámica que se conserva en España, con un perímetro de muralla de alrededor de 1.500 metros. Cumple once siglos de historia y domina con su silueta la ciudad de Almería, bautizada por musulmanes como Meria al-Bahrit (Espejo del Mar).

A lo largo del tiempo la alcazaba ha conocido muchas batallas. En el siglo XII las tropas cristianas de Alfonso VII de León la asaltaron y ocuparon durante diez años. Tras ello, los almohades volvieron a recuperar la ciudad y la fortaleza reforzando tanto sus muros, que Jaime II de Aragón, ya en el siglo XIV, no pudo conquistarla a pesar de asediarla por tierra y por mar. A las defensas de la alcazaba se unió en esta ocasión la astucia de los almerienses, pues según nos narra el autor árabe Ibn Al-Qadi, arrojaron el contenido de las letrinas sobre los soldados cristianos que, con torres y escaleras, estaban dispuestos a penetrar en ella. Esta treta y un contundente ataque a la retaguardia cristiana, lograron que el ejército cristiano abandonara el asedio.

La alcazaba y la ciudad de Almería no estuvieron en manos cristianas hasta el reinado de los Reyes Católicos, que reconstruyeron lo dañado por el terremoto de 1487 y edificaron dentro del recinto un castillo adaptado al uso de la artillería.

Los tres recintos de la alcazaba de Almería

La alcazaba se alza sobre un pequeño cerro de 75 metros de altitud situado en la zona noroeste de la ciudad, dominando la bahía. Todo el conjunto posee una planta irregular y consta de tres recintos escalonados, protegidos por murallas y torres.

En el primero de ellos, el superior, que enlazaba con los muros de la ciudad, destaca la torre del homenaje, construida en el siglo XV. Es de planta cuadrada y tiene dos portadas góticas con el escudo de los Reyes Católicos, que rehabilitaron esta zona de la alcazaba, labor que prosiguió el nieto de ambos, Carlos V. En la zona noroeste de este primer recinto se alza la torre vigía, llamada de la Vela, que con el tañido de su campana regulaba la vida de la población.

El acceso al segundo recinto se realiza por una puerta de arco ojival flanqueada por adarves de artillería del siglo XVII. El segundo recinto está ocupado por un palacio árabe que poseía un patio central y dos albercas. La limpieza y restauración de este palacio han permitido el estudio de pinturas y cerámicas con motivos islámicos y orientales que nos hablan de la importancia de la ciudad de Almería en el comercio mediterráneo. Dentro de este mismo recinto las excavaciones arqueológicas han dejado al descubierto restos de una pequeña capilla de estilo gótico que fue erigida sobre una antigua mezquita.

El recinto inferior estaba destinado a paseos y jardines que desembocan en el camino que asciende a la entrada de la alcazaba. Este acceso se realiza a través de una puerta abierta en una torre de dos pisos de altitud. La puerta de acceso a la alcazaba es de época nazarí, y se construyó siguiendo el mismo esquema que en la Alhambra de Granada, con los símbolos de la llave en uno de sus lados y la "mano de Fátima" en el opuesto.

Varios terremotos afectaron a la alcazaba de Almería

Toda la zona oriental de Andalucía -Granada, Málaga y Almería- conoce una importante actividad sísmica. Durante el siglo XVI ésta última ciudad soportó varios terremotos que afectaron visiblemente al conjunto de la alcazaba, siendo el ocurrido el 22 de septiembre de 1522 el más devastador de todos.

Aunque no contamos con datos científicos, se ha calculado que alcanzaría el grado 9 en la escala de Richter y sus efectos se notarían en toda Andalucía y Marruecos, según estimación del sismólogo Francisco Vidal, del Instituto Andaluz de Geofísica y profesor de la Universidad de Granada.

El seísmo no sólo afectó a la alcazaba, sino a toda la ciudad, quedando el barrio de la Almedina prácticamente destruido y deshabitado durante al menos cien años. La devastación debió ser enorme y no se escatimaron medios para devolverle su antiguo pulso urbano, como lo demuestra la orden del emperador Carlos V de entregar a las autoridades de la ciudad dos millones de maravedís necesarios para su reconstrucción.

Nuevamente, el 19 de abril de 1550 la alcazaba sufrió un terremoto que no sólo afectó a la ciudad de Almería, sino a toda la costa levantina, y especialmente a la provincia de Alicante. En 1658 volvió Almería a padecer un nuevo movimiento sísmico del que no conocemos la magnitud exacta.

Con epicentro en Granada, el seísmo de 1884 se sintió en toda Andalucía, y aunque con menos intensidad que los anteriores también afectó a la ciudad de Almería y sus monumentos históricos.

La alcazaba de Almería y las restauraciones históricas

A lo largo de su historia ha conocido numerosas rehabilitaciones debido al deterioro, fruto del paso del tiempo y a los terremotos que la afectaron.

Se realizaron importantes restauraciones en los siglos XII, XV y XVI, teniendo lugar en las dos centurias siguientes nuevas fases constructivas en el segundo recinto de la alcazaba.

Necesitó una nueva restauración tras la Guerra Civil Española, cuando sus muros quedaron muy afectados, pues en 1937 la alcazaba y la ciudad de Almería soportaron un duro bombardeo por parte del crucero alemán Deutchsland en represalia por el ataque sufrido por la aviación republicana.

Ya en la década de los 70 del siglo XX, se realizaron varias remodelaciones en sus muros, restaurándose también dos casas islámicas.

En el 2005, las obras arquitectónicas dentro de la alcazaba se centraron en ampliar y mejorar el espacio museístico del recinto, realizándose también diversas excavaciones arqueológicas que han sacado a la luz interesantes elementos decorativos como pavimentos y zócalos en los que domina el estuco rojo.

La Unesco critica la última restauración de la alcazaba de Almería

La restauración más polémica ha sido la realizada recientemente con el consentimiento de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. El recubrimiento de tres de las torres de la muralla con acero corten y su característica oxidación, no ha sido del gusto de todos.

La Consejería de Cultura andaluza argumenta que le otorga un aire de modernidad. Sin embargo, el Centro Unesco de Andalucía en su informe expone que “supone un tremendo contraste con el resto de la muralla" y que a causa de su cercanía al mar se producirán “manchas de oxidación sobre las fábricas antiguas de tapias situadas debajo".

No sin cierto humor se ha sumado a estas críticas la “Asociación de Amigos de la Alcazaba de Almería” que muestra en su web un montaje de cómo quedarían famosos monumentos históricos del mundo con este mismo sistema de restauración.