La mayoría de las dificultades de la adolescencia no son ni graves ni duraderas, pero el adolescente tiene que pasar por ellas para convertirse en un ser libre e independiente con un proyecto de vida.

Los padres son los tienen que decidir cuáles son las reglas que el adolescente debe de seguir, aunque a veces puedan ser negociadas y acordadas entre padres e hijos. Dichas reglas deben ser razonables y en ocasiones dejarles un poco de libertad para que ellos mismos aprendan solos a caer y levantarse. Las reglas deben de ser más restrictivas cuando el chico o chica empiece a vivir su adolescencia, y serán menos duras cuándo se haga más responsable.

Los problemas más graves en los que puede caer el adolescente y a los que los padres suelen tener más miedo son:

Problemas con el alcohol y las drogas

El alcohol es la droga que mayor frecuencia causa problemas en los adolescentes, por ser la que tienen más a mano. Los padres deben estar atentos a cualquier cambio repentino y grave de conducta de su hijo para poder poner solución a tiempo. El deseo de probar cosas nuevas, de hacerse mayores y sobretodo el imitar a los mayores que los rodean les pueden llevar a caer en la droga, tema que puede quedar en una anécdota si se le informa y ayuda a tiempo o ser un grave problema para el adolescente y para todas las personas que le rodean.

Los hijos tienen que saber que los padres siempre están ahí para lo que ellos necesiten, sin que se sientan agobiados ni perseguidos. Esto se consigue mediante el diálogo y escucha, dos principios fundamentales para afrontar todos los cambios que se suceden en este maravilloso momento de la vida de nuestros hijos.

Embarazos no deseados

Cada año se quedan embarazadas más de 18.000 menores de 19 años, según la Sociedad Española de

La mayoría de las adolescentes no planean quedarse embarazadas, pero a muchas les pasa. Los embarazos en la adolescencia tienen riesgos adicionales de salud tanto para la madre como para el bebé.

Para que la prevención de los embarazos en adolescentes sea exitosa, es necesario lograr un compromiso sostenido que atienda los complejos desafíos que enfrentan los jóvenes de este país, educación sexual basada en la evidencia que brinde información adecuada y apoye las necesidades de los adolescentes durante su desarrollo.

Tanto la comunicación entre los padres y los adolescentes, como el que estos tengan la mayor información y acceso a los anticonceptivos efectivos, (cuando estos tengan una vida sexual activa) es necesaria para la reducción de los embarazos en las adolescentes.

Trastorno de la alimentación

Son cada día más frecuentes y preocupantes en nuestra sociedad

Es común que este tipo de enfermedades de trastornos alimenticios empiecen en la adolescencia e incluso antes, a los 11-12 años. Según el Ministerio de Educación Las sufren el 3% de los adolescentes españoles, de los cuales casi su totalidad son niñas. Es también imprescindible que se sientan protegidas y arropadas en su familia, sin llegar a sentirse vigilados ni agobiados.

La obesidad infantil está avanzando progresivamente en nuestro país, como lo hizo en décadas anteriores la anorexia o la bulímia También están apareciendo nuevos trastornos como el Trastorno por Atracón, en el que se dan atracones, pero no hay vómitos, o ejercicio excesivo como en la bulimia. Estos Trastornos de la Alimentación vienen acompañados de sentimientos de culpa, tristeza, rechazo social, dificultades laborales, dificultades en las relaciones tanto con amigos y familia, como con posibles parejas, incluso autolexiones. Es necesario acudir a un psicólogo ya que un abordaje profesional del problema evitará que se alargue en el tiempo.

La adolescencia es la edad del amor, la edad en que comienzan a definir sus personalidades y la edad en que más conflictos nos causan.